Fusilan a un gendarme que vigilaba en Fuerte Apache

“Este funcionario no estaba haciendo nada malo para que le disparen a traición, prácticamente por la espalda”, expresó el director de Gendarmería.
Un suboficial de Gendarmería fue asesinado de un balazo en la cabeza cuando realizaba la guardia en una de las garitas de vigilancia del complejo habitacional Ejército de los Andes, conocido como Fuerte Apache, en el partido bonaerense de Tres de Febrero.

Fuentes judiciales, policiales y de Gendarmería coincidieron en que la principal sospecha apunta a que el autor del crimen es un vecino del complejo que disparó sin motivos contra la garita, donde se hallaba el cabo Roberto Omar Centeno, de 28 años y padre de dos hijos, junto a otro suboficial.

El jefe de la región Campo de Mayo de Gendarmería, comandante Jorge William Nieto, aseguró que, de acuerdo a un primer peritaje, el balazo habría sido disparado de una distancia de entre 40 y 50 metros, y calificó el hecho como “una agresión salvaje, una agresión artera”.

El episodio se registró pasada la una de la madrugada de ayer en el puesto de vigilancia 15 que posee Gendarmería en el complejo habitacional ubicado sobre las calles Riccheri y San Ignacio, de Ciudadela Norte. Los investigadores que trabajan bajo órdenes del fiscal de San Martín, Rubén Moreno, determinaron que el cabo Centeno se hallaba sentado dentro de la garita completando una planilla administrativa, y un suboficial estaba parado en el exterior, realizando la vigilancia de la zona.

En cierto momento, se escuchó un disparo y el suboficial vio como el cabo Centeno caía al piso, con un balazo en el oído que le provocó la muerte en el acto.

Una fuente cercana al fiscal Moreno señaló que el suboficial que resultó ileso del ataque alcanzó a ver un auto gris, presumiblemente un Fiat Duna, que pasaba por la calle Riccheri, por lo que se especuló con que el balazo pudo haber sido disparado desde ese vehículo.

Sin embargo, el comandante Nieto y las fuentes judiciales coincidieron en que, en base a los trabajos preliminares de los peritos, el balazo fue disparado desde un punto fijo, a una distancia de entre 40 y 50 metros.

Fuentes judiciales y policiales dijeron que el balazo es de un calibre 9 milímetros o de un calibre 380 y que la presunción es que el disparo pudo haber sido efectuado desde una de las torres 31 o 30 E que componen el complejo habitacional.

Los investigadores hallaron luego una vaina servida calibre 9 milímetros y el fiscal Moreno ordenó cotejarla con el proyectil que le extrajeron al cabo asesinado. Inmediatamente se montó un importante operativo rastrillaje dentro de Fuerte Apache que realizaron efectivos de Gendarmería y de la policía bonaerense, pero sin resultados.

Ataques continuados

Por otra parte, el jefe de la región Campo de Mayo de Gendarmería aseguró que no es la primera vez que un puesto de la fuerza es atacado en Fuerte Apache. “No es la primera vez que los puestos de Gendarmería, distribuidos en el complejo habitacional, han sido víctimas. Tenemos personal herido de bala en estos puestos por disparos que se efectúan desde el sector del complejo. Ha ocurrido ya en reiteradas oportunidades. Este año tenemos ya un herido de bala y el año pasado otro”, dijo.

“Veníamos con ese tipo de modalidades. Es la agresión artera, es la agresión salvaje a un puesto de Gendarmería, a un profesional de la fuerza que esta cumpliendo con una misión”, explicó.

Finalmente, fuentes judiciales señalaron que si bien la causa está en manos del fiscal Moreno, es muy probable que las investigaciones pasen a la órbita de un juez federal de San Martín porque la víctima fue un efectivo de una fuerza federal que estaba cumpliendo funciones.

No tiene explicación

En tanto, los restos del cabo Centeno, casado y padre de dos hijos menores, fueron velados con honores en el edificio Centinela de esta Capital Federal donde estuvo presente el jefe de la fuerza, el director general Héctor Schenone.

“Desde el punto de vista lógico no tiene explicación. Este funcionario no estaba haciendo nada malo para que le disparen a traición, prácticamente por al espalda. Parece la acción de un loco, o de un loco cobarde”, expresó al término del acto.

“Hemos perdido a un gendarme joven. Con poco tiempo de casado. A su segundo hijo no lo ha conocido porque su esposa dio a luz hace un mes y está en otra provincia”, añadió Schenone, quien precisó que el padre de Centeno fue miembro de la fuerza y que los restos del cabo serán trasladados a la ciudad cordobesa de Villa María, de donde es oriunda la familia

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