Furiosos, los intendentes del PJ siguen de cerca si la provincia pedirá o no el préstamo

Alejandro Abraham (Guaymallén), Rubén Miranda (Las Heras), Adolfo Bermejo (Maipú) y Jorge Giménez (San Martín) se habían atrincherado en el despacho del presidente de Diputados a esperar el desenlace. Durísimas críticas al cobismo y a su conductor político.
Los caciques justicialistas tildaron a la oposición de "irresponsables" y hasta de "prostituirse políticamente" por negarse a aceptar el endeudamiento, mientras la sesión del Senado por la iniciativa para tomar un crédito por 420 millones de pesos sigue estancada.

Con el despacho de Jorge Tanús como búnker, Rubén Miranda, Alejandro Abraham, Jorge Giménez y Adolfo Bermejo siguieron de cerca las negociaciones con preocupación, puesto que los números en el recinto no reflejaron la mayoría que necesitaban para poder aprobar la ley que les permitirá pagar a empleados y proveedores y cerrar este 2009.

El más categórico a la hora de las definiciones ha sido el intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham, para quien si la oposición cobista radical no aprueba el endeudamiento "los mendocinos van a tener un mal fin de año".

Con ese tenor, los jefes comunales recargaron las tintas contra el Frente Cívico y no faltaron alusiones a la fractura que la alianza sufrió la semana pasada en la Cámara Baja, cuando se otorgó la media sanción a esta misma ley.

"Tienen el problema de que se les quebró el frente interno y hacen propuestas inverosímiles para ver como se recomponen", calificó Abraham.

El intendente de Guaymallén hacía alusión al proyecto alternativo que compite contra la ley enviada por el Ejecutivo y acordada hace casi dos semanas en Casa de Gobierno entre Celso Jaque y varios intendentes. Esta alternativa, ideada entre otros por Enrique Vaquie –ex ministro de Hacienda de Roberto Iglesias-, propone bajar el monto de la deuda de 420 a 330 millones –aunque sobre la mesa los cobistas hayan aceptado que sea de 360 millones de pesos-.

Tal como ocurrió la semana pasada en la Cámara Baja, los intendentes ven como un "iluminado de afuera" se mete en la discusión. Si antes fueron César Biffi y Alfredo Cornejo, ahora es Vaquie: "Los que proponen estas cosas, no tienen nada que ver con el Estado", sentenció Jorge Tanús, detrás de su escritorio.

Por su parte, Giménez señaló que la oposición está dilatando el acuerdo final en el recinto sólo para negarse a que la ley sea aprobada.

"Está bien que quieran ser presidentes –por Cobos- o gobernadores –por Cornejo-, pero este es el momento de la responsabilidad política", afirmó Giménez, para luego indicar que desde el oficialismo se busca "respetar la institucionalidad y esto que se discute se acordó con el gobernador".

E inmediatamente, el intendente de San Martín exhibió documentos de leyes apoyadas cuando el justicialismo era minoría en la Legislatura durante los 8 años de gobierno radical.

"Han antepuesto el interés sectorial al interés de los mendocinos", sostuvo nuevamente Abraham.

"Lo de Racconto era innecesario"

Los intendentes también repartieron críticas a la improvisada reunión que el vicegobernador Cristian Racconto tendría con los jefes de los partidos opositores. Tal como anunció MDZ, Racconto habría llamado a un encuentro a las 20.30, la misma hora en la que se reiniciaba la sesión.

Lo de Racconto "es innecesario e improductivo", sostuvo Giménez, en tanto que Abraham la consideró "carente de legitimidad".

Al comienzo de la sesión, Racconto se mantuvo en su despacho y no accedió al recinto. La que estuvo en su sillón fue Miriam Gallardo, presidenta provisional, con la ansiedad marcada en sus movimientos.

Cobos y "el sexo con amor"

El nombre de Cobos parece ser una mecha a punto de encenderse en la lengua de los caciques del justicialismo. Y el más duro con el vicepresidente volvió a ser, como en otras ocasiones, Alejandro Abraham.

"Cobos nos pide actitudes heroicas, pero él estuvo 4 años de rodillas ante el Gobierno nacional. Ahora hay que ser consecuente y él es un hipócrita", disparó Abraham, el más locuaz a la hora de las ironías. Al punto tal que calificó a los cobistas de ejercer la prostitución política.

"Pero en la prostitución siempre hay alguien que paga", le retrucó una periodista al jefe comunal.

"Está bien, pero a nosotros nos gusta el sexo con amor", remató Abraham.

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