Furiosa presión del Suoem por deudas salariales (también por posibles cesantías)

Areas operativas paralizaron ayer sus actividades y luego atacaron la sede municipal demandando deudas impagas.

Estímulos preelectorales y presiones para evitar la cesantía de medio centenar de empleados con irregularidades en los certificados de buena conducta, fueron el combustible usado ayer para los ataques al Palacio 6 de Julio de empleados de áreas operativas de la Municipalidad que, en el primer plano de sus reclamos, esgrimieron incumplimiento en el pago de deudas salariales, que el secretario de Gobierno, Marcel Bonnetto, se había comprometido a saldar hace quince días.

La primera cuota de esa deuda se saldó ayer pero luego de los desmanes, sobreactuados como es costumbre entre los activistas del Suoem. De tal suerte que resultaron rotos varios vidrios en el segundo piso de la Municipalidad, entre otros daños.

Pero peor la pasaron contribuyentes que habían concurrido al edificio a honrar sus deudas que, ante los desmanes, debieron ser evacuados por la cochera, en el subsuelo de la Municipalidad.

Lo menos importante fue la parálisis de las principales áreas operativas del municipio (Tránsito, Higiene, Espacios Verdes, Cementerios, Control Integral de la Vía Pública, Cloacas y Defensa Civil). Lo peor llegó luego de una asamblea en Duarte Quirós y Mariano Moreno, culminando dos horas después con un violento enfrentamiento con personal de la Guardia de Infantería de la Policía, que incluyó bombas de estruendo contra los efectivos. De estos incidentes resultó herido un policía, pero de inmediato los revoltosos se desconcentraron en la Plaza de la Intendencia.

Autoridades municipales informaron por la tarde que concretaron ayer el pago salarial de parte de la deuda a los empleados. El pedido era por deudas salariales de bonificaciones, prolongaciones de jornada, horas extra y demoras en el pago del refrigerio de los años 2007 y 2008.

El municipio también aclaró que la demora en cancelar esas obligaciones fue por medidas de fuerza realizadas en el área de cómputos.

Cesantías en marcha

Pero el telón de fondo de los reclamos sería el medio centenar de cesantías que, ya con dictamen de Asesoría Letrada, se encuentran en los escritorios de la Secretaría de Gobierno a la espera de la decisión que debe tomar su titular, Marcel Bonetto, ayer en Buenos Aires.

Estas eventuales cesantías provienen de certificados de buena conducta adulterados o inexistentes, presentados por agentes contratados durante la administración de Luis Juez, que en su momento dieron motivos a allanamientos de la Policía de la Provincia.

Las vacilaciones exhibidas por el municipio en este punto son notables, porque si bien medidas de este tipo son suficientes para que el gremio muestre toda su furia contra las autoridades, hacer la vista gorda sobre estas irregularidades podría poner a más de un funcionario ante el riesgo de caer en figuras penales, como incumplimiento de los deberes de funcionario público.

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