Día de furia en Tucumán: la barra amenazó al plantel.

Varios futbolistas ya deslizaron que desean dejar el club, que hoy está en zona de descenso directo.
Los jugadores de San Martín y su técnico, Carlos Roldán, tuvieron un día muy complicado ayer. Tras la práctica matutina, entre 50 y 60 barras los increparon y apretaron con armas de fuego, realizaron disparos al aire y hasta dejaron balas sobre los autos de los jugadores a modo de amenaza. No bien trascendió lo ocurrido, los jugadores intentaron desmentir que se haya tratado de una visita violenta y sólo dijeron que fueron a pedirles explicaciones por los malos resultados que hundieron al equipo en la zona de descenso directo. Sin embargo, con el correr de las horas quedó absolutamente blanqueado que los barras realizaron disparos al aire. El propio jefe de la Unidad Regional de la capital provincial, Heberto Cortéz, confirmó que se encontraron restos de proyectiles en el complejo "Ingeniero Natalio Mirkin", donde se entrena el equipo. El temor de los futbolistas es tan grande que, según pudo averiguar Clarín, algunos de ellos -cuyos nombres no trascendieron- quieren rescindir sus contratos con el club al no encontrar respuestas "positivas" en la dirigencia.

"Nos dijeron que si no ganábamos los nueve puntos que nos quedan, asumamos las consecuencias", dijo el delantero chileno Cristian Canío en diálogo con ADN Radio Chile. Y agregó: "Cuando terminó la práctica dijeron que había una reunión con hinchas. Empezaron a apurarnos, a discutir y a amenazarnos. También se metieron con el técnico porque dicen que se juega defensivo. Luego siguieron con nosotros, nos dijeron que estábamos robando, que ellos nunca nos pidieron ni un peso para viajar y que igual iban a todos lados, y que nosotros no hacíamos ningún esfuerzo. Después sacaron las armas y las mostraron delante de nosotros y cuando se estaban por retirar tiraron un disparo al aire".

Canío no lo dijo, pero la bronca de los barras de San Martín tiene que ver no sólo con la posibilidad de que el equipo pierda la categoría, sino con el gran momento que atraviesa Atlético de Tucumán, su viejo rival, que está a un paso de ascender a Primera División.

Luego de la práctica vespertina, en la que hubo una fuerte custodia policial, tuvo lugar una reunión entre el presidente del club, Rubén Ale; Roldán y algunos integrantes del plantel. Ahí, los jugadores plantearon el deseo de varios de abandonar el club y decidieron emitir hoy un comunicado de prensa con su postura.

Roldán, por su parte, dijo: "Se produjeron hechos que no fueron para nada positivos. No le gusta a nadie que pasen estas cosas. Hace mal al fútbol. Lo charlamos con los jugadores después del incidente. Hasta se acercó el presidente y parte de la gerenciadora a brindarnos el apoyo, y ahora tenemos que pensar que nadie nos puede quitar nuestros objetivos. Nos va a costar recuperarnos pero vamos a estar fortalecidos".

En tanto, el secretario general de Futbolistas Argentinos Agremiados, Sergio Marchi, expresó: "Las autoridades policiales y de la provincia tienen que tomar medidas para garantizar la seguridad de los futbolistas".

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