Furia en Moreno por tres chicos ahogados

Furia en Moreno por tres chicos ahogados
Dos hermanos y un amigo aparecieron dentro de una pileta; la hipótesis oficial, que la familia no cree, es que fue un accidente
El hallazgo de los cuerpos de tres chicos que murieron ahogados, en principio, en forma accidental, en la pileta de un club de Moreno, provocó la indignación y la furia contra la policía de los familiares, amigos y vecinos de las víctimas, que viven en un precario asentamiento a metros de donde ocurrió la tragedia y que desconfían de la hipótesis oficial.

Las víctimas fueron identificados como Axel Luna, de 4 años; su hermano Sebastián Dos Santos, de 6, y un amigo de ambos, llamado Leonardo, de 4.

Las familias de las víctimas descreen de la versión oficial de que se trató de un accidente. Sostienen que los niños fueron secuestrados cuando jugaban en la casa de Leonardo y fueron llevados a la fuerza al club Vélez Sarsfield, en Sánchez y Larreta, y arrojados a la pileta, donde murieron ahogados.

"Los chicos no pasaron solos al club, a los nenes me los mataron, me los tiraron en la pileta para que esto quede en la nada, pero no va a quedar en la nada, voy a descubrir quién fue", afirmó, enojada, Zulma Sequeira, la abuela de Axel y Sebastián.

El peor momento vivido después del hallazgo de los tres cuerpos, cuando familiares y amigos se enfrentaron con la policía. Foto: LA NACION / Maxie Amena

Sin embargo, al cierre de esta edición, fuentes oficiales informaron que las autopsias confirmaron que los tres niños murieron ahogados por accidente y que el fallecimiento se produjo, aproximadamente, anteayer por la tarde.

De la necropsia, según informó la agencia de noticias Télam, surgió que los chicos murieron por "asfixia por inmersión", que dos de ellos tenían sus zapatillas puestas y un tercero no, por lo que los investigadores estiman que uno de ellos pudo haber caído al agua y los otros dos quisieron socorrerlo y se ahogaron los tres.

El subsecretario de Política Criminal e Investigaciones Judiciales del Ministerio de Seguridad bonaerense, César Albarracín, dijo que los médicos policiales determinaron que "en principio se trató de un accidente" y que "no había violencia" en el lugar del hecho ni en los cuerpos.

Sin embargo, el fiscal de Moreno a cargo del caso, Mariano Navarro, caratuló la causa como "averiguación causales de muerte" y esperará el resultado de las autopsias.

El lugar donde ocurrió la tragedia no depende del club de primera división del fútbol argentino Vélez Sarfield, sino que habría sido fundado por ex estrellas de la institución velezana.

Tanto Albarracín como un jefe policial y un vocero judicial confirmaron a Télam que el casero del club les contó a los investigadores que anteayer, a las 16, él echó a los niños del predio, cuando los sorprendió jugando en el sector de las hamacas.

El hombre explicó que se retiró a las 17 y regresó anteanoche, y que ayer por la mañana se encontró con los cadáveres en la pileta.

RECONOCIDOS

"Cuando los sacamos de la pileta, el casero los reconoció enseguida, a uno por las ropas y a los otros dos por la cara, y nos dijo que eran los mismos chicos que él había echado", dijo un investigador.

Los familiares y vecinos repitieron una y otra vez que a los chicos los mataron y que previamente una mujer y dos hombres se los llevaron por la fuerza del lugar donde jugaban a la pelota.

La abuela de dos de los niños ahogados no encuentra consuelo. Foto: Télam

También culparon a la policía de no haber rastrillado en forma exhaustiva las instalaciones del club y de no permitirles a los padres de los niños haber entrado en el predio anoche, ante la sospecha de que estuvieran allí.

Todo el club tiene un cerco perimetral tapado con una lona verde; sin embargo, la policía halló un sector en el que el alambrado tiene un agujero levantado, por donde podrían haber ingresado. No obstante, vecinas que viven cerca del club y de una sociedad de fomento llamada Julio Argentino Roca sostuvieron que el hueco fue hecho en medio de los disturbios.

Al mediodía, la zona que dividía el asentamiento, conocido como La Toma, y el club donde murieron los chicos era una verdadera batalla campal. Los habitantes atacaron con piedras, latas y ladrillos a la policía que custodiaba el predio y hacía rastrillajes.

La policía respondió con balas de goma. El enfrentamiento duró dos horas. Todo se calmó cuando un grupo de vecinos avisó que no iban a tirar más piedras para que los peritos pudieran trabajar y levantar pruebas.

"No creemos la versión oficial. ¿Por qué tres chiquitos se van a tirar a una pileta? Sin dudas alguien los tiró", afirmó indignado un vecino de La Toma, que tuvo que luchar para que las personas que atacaron a la policía no usaran los ladrillos que él tenía para construir una humilde casilla.

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