Funes: “presenté la renuncia pero no me contestaron”

El secretario de DDHH dijo que los cuestionamientos recibidos “son injustos” y que si cometieron errores “fue sin mala intención”. Confirmó que presentó la renuncia pero que no le contestaron, y que todavía no ha hablado con el gobernador.
Rubén Funes, el cuestionado secretario de Derechos Humanos de la provincia, rompió el silencio para defenderse de las críticas, después del escándalo por las quejas de la familia de la desaparecida pampeana Lucía Tartaglia al enterarse, tras un año, que la Secretaría tenía las planillas para realizarse muestras de sangre que solicitaba el Equipo Argentino de Antropología Forense.

Funes le dijo a LA ARENA que las críticas “son injustas”. “Hemos hecho un trabajo importante, nos llevó tiempo organizar la Secretaría, ya que no había nada”. Y se defendió afirmando que “si cometimos errores fue sin mala intención, todo lo contrario”.

Sobre las quejas de los Tartaglia, el funcionario repitió que “les expliqué que fue una campaña (la del EAAF) nacional, masiva y pública; ellos se habían hecho una muestra allá por el ’84 y yo estaba convencido de que esa muestra servía. Me quedé muy mal y fui a hablar con doña María (la mamá de Lucía) y ella me dijo que no me hiciera problema, que entendía y que habíamos hecho mucho por ellos; Graciela me dijo que estaba muy disconforme”.

–¿Se podría haber evitado esa confusión?

–Yo fui a la casa a explicarles como era la situación. Doña María entendió las razones, Graciela no. Más que eso no puedo hacer. No hubo ocultamiento durante un año, como se dijo. Vinieron doscientos formularios en blanco y catorce familias cumplimentaron los datos. Puede haber habido alguna falencia en no haber personalizado, pero sin mala intención. Si cometimos ese error, lo asumimos. Seguramente que (los Tartaglia) están dolidos, pero en el fondo saben que no hubo mala intención. Es una opinión, supongo, producto del dolor porque no le avisamos personalmente.

–¿Y la denuncia por hacer públicos datos de la causa de Lucía?

–Consultamos en el juzgado (en Comodoro Py) si podíamos brindar esa información porque era importante para la provincia, y nos dijeron que no estaba prohibido. Si hay una presentación judicial, será la justicia quien determine.

–¿No era un riesgo revelar tantos detalles?

–Es un testigo que ha declarado en muchas otras causas, y ya dio su testimonio por televisión en el año ‘95, sobre otra compañera de Lucía.

–¿Qué piensa de las críticas de la familia de Carlos Delaturi (pampeano asesinado por la Triple A)?

–Me llama la atención. Con Carlitos (el hijo) compartimos muchas actividades. Nunca me planteó ninguna cuestión. Pero no hay inconveniente; si considera que podemos ayudarlo, encantados.

–¿Ha hablado con Jorge?

–Hemos tenido contacto a través de la Secretaría General, porque entiendo que tiene una tarea enorme de administrar la provincia y supongo que se le complica. Le he pasado un informe muy amplio de lo que surgió por el cuestionamiento de los Tartaglia.

–¿Personalmente ha hablado?

–No.

–Jorge no ha mostrado demasiado énfasis para respaldarlo

–Tampoco ha dicho lo contrario. Yo me siento respaldado, y me baso en la responsabilidad y el amor que le pongo a mi tarea.

–¿Más allá de que haya dicho que “por ahora siguen cobrando el sueldo”?

–Es verdad, nadie trabaja gratis.

–Esas palabras no parecen un respaldo demasiado fuerte.

–Bueno, cada uno tiene su impronta.

–¿Pensó en renunciar?

–Al segundo día de los cuestionamientos le presenté la renuncia al gobernador. La puse a disposición y le expresé que lo hacía para no afectar el trabajo y lo logrado por la Secretaría y su gobierno.

–¿Le contestó?

–No, no.

–Dice entender algunas críticas, ¿cuáles le molestaron?

–Hay personas que actúan desde el resentimiento. El cargo que tengo es muy apetecible para algunos. Que hagan las críticas que tengan que hacer pero sin mentir. Si hay críticas constructivas, de buena gana nos haremos eco y trataremos de mejorar.

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