Fundación "Vamos a andar" gestionó 22 nuevas erradicaciones de ranchos

Durante la entrega de 22 viviendas construidas a través del Programa de Erradicación de ranchos, la diputada Nacional y presidenta de la Fundación "Vamos a Andar" Hilda Aguirre de Soria agradeció el apoyo y la confianza del gobernador Beder Herrera para que estas acciones se llevaran a cabo.

El acto se concretó ayer en el barrio Agrario y contó con la presencia del mandatario provincial, el administrador provincial de Vivienda, Carlos Crovara, el ministro de Infraestructura, Javier Tineo, el ex diputado nacional Mario Santander, vecinos y adjudicatarios.

La legisladora entendió que el programa de erradicación de ranchos debería denominarse de "recuperación de la dignidad, un objetivo en el que acompañamos a nuestro gobernador y al Gobierno Nacional".

También se mostró confiada en que el gobernador Beder Herrera cumplirá con su compromiso de erradicar todos los ranchos de la Provincia en el marco del Bicentenario de la Patria. "Antes de ser nuestro gobernador, es un peronista de ley y nosotros, los peronistas, siempre cumplimos con nuestra palabra", añadió.

Este año, la Fundación gestionó la construcción de un total de 65 viviendas a través de este programa, financiado por el Gobierno Provincial, en los barrios: Joya del Velasco, Agrario, Bajo Hondo, Virgen de los Cerros I, Virgen del Valle, Virgen del Valle, Saviore y Loteo San Nicolás. También se construyeron nuevas viviendas en los barrios: María Augusta, 4 de junio, Evita, San Vicente, Loteno Nueva Italia, Alunai y Altos de San Martín. Cada obra se realizó en un promedio de 30 días, beneficio a 295 personas y creó fuentes de empleo genuinas en cada barrio.

De cara al próximo año, la diputada dijo que los equipos de la Fundación ya relevaron una importante cantidad de ranchos para gestionar la construcción de nuevas viviendas para estas familias y destacó la intensa tarea de promoción social desplegada por la entidad que encabeza en 26 barrios de la Capital.

Viviendas dignas

Las viviendas tienen una superficie de 42 metros cuadrados y constan de una habitación, una cocina-comedor y un baño. Cada ambiente tiene una superficie de 4 por 4 metros y todas las aberturas, con sus respectivas celosías, son de madera de algarrobo.

Las casas cuentan con una pérgola construida con rollizos de madera y los flamantes adjudicatarios reciben dos plantas de vid con el fin de que preserven esta tradicional especie vegetal que aporta sombra y alimento a sus familias.

Esta estructura aporta identidad y favorece la estética de las nuevas viviendas, sumando un nuevo espacio para las reuniones familiares y la realización de otras actividades, según la época del año.

Todos los beneficiarios estaban en situación de emergencia habitacional, son de escasos recursos y tenían bastante tiempo de residencia en sus respectivos barrios.

Los adjudicatarios debieron acreditar que son propietarios de sus terrenos y firmaron un documento que les impide vender esta propiedad, mientras sus hijos sean menores de edad. En cada barrio, la Fundación no solo aportó una solución habitacional a estas familias sino que también fomenta el empleo genuino a través de los programas de producción cunícola y de micro créditos; y, ante la detección de problemas como las adicciones o violencia familiar, gestionó la intervención de las áreas gubernamentales correspondientes.

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