La Fundación Mandela denuncia que los desmontes no se detienen y cuestiona al flamante director de Bosques

El Centro de Estudios e Investigación Social de Derechos Humanos "Nelson Mandela" realizó una nueva denuncia sobre la deforestación del monte que no se detiene en el Chaco y cuestionó la designación de Miguel Angel López al frente de la Dirección de Bosques de la provincia por estar "directamente vinculado a los desmontes del bosque nativo de la mano de la soja transgénica".

El coordinador del Centro, doctor Rolando Núñez, aseguró que a esto "se suma el traslado del Departamento Georreferencial a Sáenz Peña" que "es el nicho de mayor influencia de los sectores forestales y de los que pretenden ampliar la frontera agropecuaria".

Núñez precisó que "al Departamento Georreferencial de la Dirección de Bosques lo llevaron a Sáenz Peña. En esta oficina se estudian y analizan las imágenes satelitales por lo que el hecho de llevarlo al ámbito saenzpeñense es la medida más negativa para la protección del monte nativo. Sáenz Peña es el nicho de mayor influencia de los sectores forestales y de aquellos que pretenden ampliar la frontera agropecuaria". Insistió que "quienes están a cargo de esta oficina de ninguna manera garantizan una política para proteger el monte nativo sino todo lo contrario".

La fundación ya había alertado a fines de diciembre que "la Dirección de Bosques iba a estar influenciado por sectores sojeros y hoy está dirigida por un ultrasojero" sentenció Núñez. Aclaró que "López es un agrimensor charatense que contaría con el guiño del Consejo de Agrimensores del Chaco para ocupar ese cargo desde el lunes pasado".

Núñez avanzó aun más en sus críticas: "Es parte del proyecto de llevar la Dirección de Bosques a Sáenz Peña. Es como poner una comadreja a cuidar las gallinas". Indicó además que "los últimos subsecretarios de este sector fueron de alguna manera seleccionados en el terreno de los intereses agro forestales".

Los desmontes no se detienen

En el trabajo técnico que elaboró la Fundación, Núñez destacó que "la burocracia y la corrupción se instalaron en todas las estructuras de los organismos del Estado que existen para promover y custodiar la preservación del ambiente y de la biodiversidad, especialmente el bosque nativo chaqueño. Los desmontes y los aprovechamientos forestales terminaron por beneficiar a los barones de las topadoras y de las motosierras y, en menor medida pero de manera extraordinaria, a funcionarios y agentes burócratas y corruptos que aliados a la patria forestal y a la república sojera terminaron por estragar el ecosistema local".

Precisó que "durante la gestión del ex gobernador Ángel Rozas se aceleró el festival desenfrenado de desmontes y aprovechamientos forestales, legales y clandestinos, casi siempre vinculados con el saqueo de las tierras fiscales. La devastación continuó durante la gobernación de Nikisch porque a pesar de que dictara un decreto prohibiendo los desmontes, estos continuaron con intensidad en gran parte del territorio chaqueño, particularmente en el Departamento Maipú".

Indicó que "con la administración de Capitanich continua la matriz destructiva que suponen los aprovechamientos forestales y los desmontes. La actividad devastadora continua intacta. Los intereses forestales y agrícolas ganan la pulseada de la mano de las sociedades anónimas que integran funcionarios y técnicos. Las fiscalizaciones y las auditorias son absolutamente deficientes. La localización y el funcionamiento del sistema georreferencial aparenta una fiscalización que no es tal dado que se encuentra absolutamente cooptada, lo que finalmente determina el aumento de las explotaciones y de los desmontes, total todo se explica finalmente por los desbordes y por el pésimo funcionamiento de la sede central de la Dirección de Bosques. La Dirección de Suelos sigue la misma suerte de auspicios y objetivos, hasta con la intervención de funcionarios en consultorías que dictaminan, de manera complaciente o permisiva, para que continúen el festival que arrasa la riqueza y la biodiversidad".

A modo de ejemplo mencionó "el desmonte que encontramos corresponde al ex campo Alonso, ubicado en Pampa Regimiento, aproximadamente a 16 kilómetros de Avia Terai. La topadora que utilizaron operaba con silenciador y lo hacía de noche. En lo que aparentaba un deslinde, se desmontaron 50 hectáreas. En un silvo-pastoril, se desmontaron aproximadamente 100 hectáreas para ser destinadas a la agricultura. Actualmente ya son chacras sembradas.

Los desmontes se produjeron en el curso de los meses de agosto y septiembre. Las imágenes son suficientemente reveladoras, a pesar de que no encontramos antecedentes que hayan autorizado los desmontes para deslinde y silvo-pastoril. Parece que todo fue y es ilegal, de manera que si existieron autorizaciones fueron totalmente desnaturalizadas porque todo desembocó en desmontes abiertos".

Otros casos

El segundo desmonte lo encontramos en el Paraje Pampa Solís, en el campo que fuera de propiedad de los hermanos Dimitroff, como herederos de la sucesión de su padre. Vendieron el campo hace cinco años, aproximadamente. Está ubicado a 20 kilómetros de Avia Terai. Se desmontaron muchas hectáreas; no pudimos precisar la extensión, aunque los testimonios recogidos señalan que la mitad del campo de 250 hectáreas fue desmontado y quemado. Cuando visitamos el lugar, la lluvia había apagado las cenizas".

El tercer desmonte se produjo en el Paraje Tres Naciones. Se llevó adelante en el campo que fuera propiedad de Juan Paz, ubicado a 20 kilómetros de Tres Isletas. Los testimonios recogidos señalan que el campo de 200 hectáreas fue vendido hace un año y medio a una empresa paradigmática, vinculada con el anterior poder político, que fue comprando grandes extensiones de tierras en el Departamento Maipú y en El Impenetrable. El desmonte comprendió 100 hectáreas. Trabajó un tractor grande con pala, aunque se vieron dos unidades más. En el mes de octubre prendieron fuego a los restos forestales, que tomó los montes de algunos vecinos. Según los testimonios de los lugareños, a Enrique Rolón le quemaron 50 hectáreas, a Carlos Miño una franja de 10 hectáreas y a Luis Sajben le quemaron 5 hectáreas de monte".

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