Los funcionarios de Educación se mantuvieron en silencio

Un verdadero esfuerzo en vano fue el que encaró este diario para tratar de conseguir una voz oficial que negara o confirmara que efectivamente en la provincia se habían perdido entre 42 y 45 días de clases por paros ejecutados por los gremios docentes, por los asuetos por las enfermedades y por el atraso en el inicio del ciclo escolar.
En primer lugar, El Ancasti trató de hablar con el ministro de Educación, Eduardo Galera, pero se informó en su oficina que estaba enfermo y que no concurriría a su trabajo.

A la oficina de la subsecretaria de Educación, Silvia Arréguez, por otro lado, un cronista de este diario fue en tres oportunidades durante la mañana, consiguiendo por única respuesta que la funcionaria no atendería la requisitoria, aunque se le adelantó cuál era el tema.

Tampoco hubo suerte con los directores de los niveles Inicial, Raquel Cusillo; EGB, Marcelo Casas; Polimodal, Claudia Martínez y Superior, Jorge García, responsables directos de informar acerca de la cantidad de días de clase efectivamente dictados, los contenidos alcanzados, y demás cuestiones de cada nivel. Todos, sin excepción, manifestaron ante los reiterados llamados que se encontraban "en reunión", curiosamente durante toda la mañana.

Comentá la nota