Los funcionarios donaron dos sueldos

Desde el gobernador, al último subgerente del Banco de Córdoba, toda la planta política de la Provincia declaró que cedió sus ingresos a la campaña.

Los funcionarios políticos del Gobierno provincial están ajustados. No es por la crisis, el corte de víveres de la Nación o la latente impresión de los bonos. El motivo del quiebre, el virtual default, es mucho más doméstico: apremiados por la derrota que vaticinaban las encuestas, donaron el monto equivalente a dos sueldos completos para financiar la última campaña electoral de Unión por Córdoba (UPC).

El párrafo anterior, vale aclararlo, pretende ser irónico. Ocurre que, según la rendición de gastos electorales que la alianza oficialista hizo ante la Justicia Federal, el gobernador Juan Schiaretti; su vice, Héctor Campana; y los integrantes del gabinete provincial pusieron para impulsar las boletas encabezadas por Eduardo Mondino y Francisco Fortuna unos 17 mil pesos "por pera", monto que duplica el ingreso que cada uno de ellos percibe mensualmente. El criterio de aportar el equivalente a dos salarios se extendió hacia el resto de la planta política, legisladores incluidos.

–¿Se obliga a los funcionarios a donar esas cifras o se los usa como "prestanombres"?, le preguntó Día a Día a Pablo Secchi, especialista en transparencia política de la ONG Poder Ciudadano y coordinador del programa Dinero y Política.

–Hay de todo en la mecánica de justificar fondos, y pasan las dos cosas: que se les realice un descuento compulsivo o que desde el poder se les indique que digan que contribuyeron con determinada cantidad, aunque nunca lo hayan hecho en realidad.

Entre todos. Los ministros de Schiaretti, el secretario general de la Gobernación, el propio gobernador y su vice donaron, en conjunto, 208.300 pesos. Sumando sus salarios, juntan 93 mil pesos.

Sin embargo, Schiaretti y sus colaboradores no fueron quienes más desembolsaron a favor de Mondino y Fortuna. Entre las personas físicas que más ofrendaron están los ex funcionarios delasotistas Horacio Miró y Carlos Peracca, cada uno con aportes de 70 mil pesos.

Miró fue una pieza clave en la primera gestión de José Manuel. Bajo su ala estaba el estratégico Organismo de Coordinación, Programación de la Inversión y Financiamiento (Ocpif), encargado de gestionar los créditos internacionales y monitorear el frustrado proceso de privatización de la Epec y del Banco de Córdoba.

Peracca, por su parte, fue vocal del Directorio del ex Ipam durante el desembarco del gerenciamiento privado. Ambos, al igual que otras cinco personas, duplicaron el límite impuesto por la Justicia Federal a las donaciones de personas físicas: 36 mil pesos.

En un segundo lugar del podio de aportantes de la campaña peronista están los integrantes de la cúpula del Banco de Córdoba, con 40 mil pesos cada uno. También gerentes y subgerentes de la entidad debieron sacrificar buena parte de sus ingresos para hacer frente a la campaña.

El tercer lugar es para Schiaretti y la mesa chica del Gobierno provincial. Abajo, no por mucho, están los secretarios de Estado. Uno de ellos, Omar Sereno, titular de Trabajo, quien estuvo todo el año saltando de un conflicto sindical privado a otro con un gremio estatal, declaró aportes electorales por 17.800 pesos, aunque su salario de bolsillo no llega a la mitad.

Tan llamativo como la dadivosa billetera de los funcionarios provinciales fueron los aportes que empresas contratistas de la Provincia hicieron a Unión por Córdoba. Por caso, los integrantes de la Cámara de la Construcción de Córdoba aportaron más de 800 mil pesos, siendo el principal andamio financiero de la campaña.

También las empresas que conforman el Cluster Tecnológico Córdoba aparecen en el listado de benefactores del oficialismo provincial, con ofrendas económicas que rondaron los 15 mil pesos por cada compañía.

Aunque las generosas donaciones son un tema tabú en el peronismo, un funcionario de segunda línea se animó a explicar tímidamente: "Eso (por el monto aportado) se reintegra luego".

Mestre recibió cospeles; Luis Juez, un prepago

Aunque con montos inferiores, los otros grandes de la contienda del pasado 28 de junio tuvieron sus aportes privados.

Entre las empresas que depositaron en la cuenta corriente radical figura Coniferal, con 19 mil pesos de aportes. La transportista, se sabe, reclama la suba del cospel, y el bloque de concejales radicales, que el ahora senador nacional Ramón Mestre comanda a la distancia, tiene un peso estratégico en esa discusión.

En cambio, Mestre no pudo contar con los fondos de su correligionario Gustavo Santos, actual titular de Turismo de la Provincia, quien entregó 4.400 pesos a Unión por Córdoba y otros 7.300 al Partido Justicialista.

En su declaración judicial, el Frente Cívico y Social señaló que el único aporte privado que tuvo para la campaña a senador nacional de Luis Juez fue el que hizo la empresa se medicina prepaga Osde, con sólo cinco mil pesos. Aunque ínfima, la suma ayudó a Juez a llegar al Senado, desde donde, ahora, legislará sobre medicina prepaga.

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