Una funcionaria del gobierno salteño fue asesinada por su sobrino

Ramón Alberto Lobos, de 35 años de edad, que estaba siendo tratado por su adicción a las drogas, mató a su tía de una cuchillada por la espalda, le robó dinero de su cartera, hirió a su abuela en un brazo y escapó por los techos de viviendas del barrio Tres Cerritos.
El asesinato de la abogada Hilda María del Valle Lobos, de 60 años, consternó el ámbito del Gobierno y el de la Universidad Católica de Salta ya que era subsecretaria de Trabajo y Previsión Social y profesora de Derecho.

Ramón, que vivía con Hilda y su abuela Perla Mucda, de 82, llegó antes de las ocho de la mañana aparentemente drogado y le pidió dinero a su tía. La funcionaria, que a esa hora salía a trabajar, llamó por teléfono al Secretario de Trabajo y Previsión Social, Lucas Amado, para decirle no iba a ir porque tenía "un pequeño problema familiar".

Lo que parecía otra de las tantas recaídas del muchacho, que culminaban con fuertes discusiones, esta vez terminó en tragedia. Hace un mes, su padre, el político "Pupi" Lobos, murió de un fulminante ataque al corazón tras cruzarse con el joven. Desde entonces, el juez Sosa Vallejos, dispuso una consigna policial permanente que proteja a Hilda y Perla.

Ayer, el custodio vio llegar al muchacho, que comenzó a discutir con su tía.

El policía intervino pero la abogada le pidió que se retire argumentando que "sólo es un problema familiar".

Al quedar solos, llegó doña Perla y le pidió a su hija que se vaya a trabajar.

El policía solicitó de inmediato apoyo al 911.

Al observar en la vereda más policías, el muchacho salió a la calle armado con un cuchillo y los amenazó. La abogada, que salió por detrás, lo agarró de la mano y le pidió que regrese.

Pero él la tomó por la fuerza a su tía y la metió a la casa y cerró con llave la puerta. Y cuando su tía le recriminaba su comportamiento, mientras caminaba adelante, el joven le clavó el cuchillo (40 centímetros de hoja), por la espalda. Cuando su abuela gritó y quiso sujetarlo, le dio una cuchillada en uno de sus brazos.

El joven, robó dinero de la cartera de su tía y escapó por los techos. Los policías rompieron la puerta y auxiliaron a la mujer, pero a los pocos minutos murió.

Una vecina llamó al 911 y contó que alguien había saltado desde una altura de tres metros hacia la vereda. Ramón Alberto Lobos, cerca de las 11, se presentó en el Sanatorio El Carmen y preguntó por un pariente. Como no estaba, lo atendió el médico Maldonado y a él le contó todo. Acompañado por guardias del sanatorio, Maldonado lo llevó y lo entregó en la Seccional Primera.

Ramón Lobos es paciente psiquiátrico, tenía problemas de adicción a las drogas y el alcohol y años atrás estuvo internado en una clínica en Buenos Aires.

La abogada Hilda Lobos fue funcionaria del Gobierno de Juan Carlos Romero y siguió en funciones durante la administración de Juan Manuel Urtubey.

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