Funcionaria de Fayad factura a la comuna y es empleada de planta del Congreso

Se trata de Nora Vicario, quien en la Municipalidad de Capital es responsable de "Coaching & Aprendizaje Organizacional". Además, aparece en planta permanente de la Cámara de Diputados de la Nación. La Constitución Provincial lo prohíbe.

"Pies… para qué los quiero, si tengo alas para volar". Esa es la frase de Frida Khalo que Nora Vicario, una funcionaria de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza que, coloca al pie de cada e-mail que envía. Esas palabras parecen tener que ver con ella, y con su forma de administrar el tiempo: con alas. Y quizá de esa manera pueda explicar cómo hace para ser la responsable de “Coaching&Aprendizaje Organizacional” en la comuna y al mismo tiempo cubrir su puesto en la Cámara de Diputados de la Nación.

Por los dos trabajos, Vicario cobra sueldos; en la Municipalidad como monotributista –factura alrededor de 4.500 pesos por mes- y en el Congreso como personal de planta permanente clase 6, cuyo salario oscila entre los 3.000 y los 3.500 pesos, dependiendo de la antigüedad y de los títulos que posea.

“No sabemos cuál es el problema. Hicimos consultas con un abogado y nos dijo que no había ningún tipo de incompatibilidad, porque lo que tiene acá es un contrato de locación”, aseguraron oficialmente desde la Municipalidad de Mendoza, aunque confirmaron que Nora Vicario no hablará bajo ningún punto de vista.

La consulta concreta que se hizo fue por qué esta abogada, que según sus compañeros está especializada en manejos de grupos y armado de nuevos proyectos, trabaja en Mendoza a pesar de ser empleada del Congreso. La idea era saber cómo hacía para poder cumplir con los horarios en los dos lugares, más allá de la relación laboral.

La respuesta no llegó desde el municipio, sino desde la Constitución Provincial. En su artículo 13, la legislación es contundente: "Nadie podrá acumular dos o más empleos o funciones públicas rentadas, aun cuando el uno fuera provincial y el otro nacional. En cuanto a los gratuitos, profesionales o técnicos, los del profesorado y comisiones eventuales, la ley determinará los que sean incompatibles".

“Ella trabaja para Diputados de la Nación desde Mendoza. Es asesora de un diputado mendocino y cumple sus horas desde acá”, aclararon en la comuna.

-¿Y para qué diputado trabaja?

- Eso lo deberían averiguar ustedes.

Vicario tiene 41 años, es oriunda de San Carlos y vive actualmente en la calle Formosa al 200, en la casa donde hasta hace un tiempo funcionaba el Comité Capital de la Unión Cívica Radical. También tiene asignado un celular corporativo del municipio, aunque cuando se la llama a su número, que es público por tratarse de una funcionaria, niega ser quien es.

Si bien tiene una oficina cerca de la del intendente Víctor Fayad, es raro encontrarla en su lugar de trabajo. “Lo que pasa es que ella anda de un lado para el otro con su computadora. Es muy trabajadora”, anunció una secretaria de Intendencia.

“Es prácticamente un gerente ejecutivo. Es una mujer muy trabajadora”, reconoció un empleado administrativo. 

Tantos elogios pueden tener que ver, en parte, con el trabajo que Nora Vicario esté haciendo, y, en parte, con el discurso aleccionador que existió en las últimas horas en la Municipalidad de Mendoza para evitar que el periodismo toque a una de las mujeres más cercana a Fayad. De hecho, su llegada al Congreso de la Nación fue contemporánea al período en que Fayad fue diputado nacional.

Según testigos, el jefe comunal lanzó una serie de epítetos al aire cuando supo que, desde algunos medios de comunicación, estaban haciendo averiguaciones sobre una de sus funcionarias favoritas. A partir de ese momento, se hicieron las averiguaciones jurídicas necesarias para explicar por qué Vicario gana dos sueldos y para estudiar la posibilidad de demandar a algún medio si se publicaba, por ejemplo, la dirección donde vive.

Mientras tanto, y más allá de las explicaciones oficiales y las justificaciones jurídicas sobre la incompatibilidad o no, existe al menos, una contradicción ética que al parecer desde el Municipio no están dispuestos a admitir.

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