El funcionamiento del Consejo, congelado: Marín no lo convoca

No se sabe cuál es la estrategia, si es que la hay, pero el presidente del PJ pampeano, Rubén Marín, parece haber decidido congelar el funcionamiento de la estructura partidaria: en las filas vernistas reina cierta sorpresa, y no precisamente agradable, porque el líder partidario no convoca a los encuentros formales del Consejo, que se hacían cada lunes.
La última reunión formal puso en evidencia rispideces, cortocircuitos y enfrentamientos. En ese encuentro, Marín planteó su deseo de que los legisladores electos el 28 de junio formaran parte del bloque oficialista del Frente Para la Victoria: lo contó después a la prensa como si fuera un hecho.

Pero el intendente de Ataliva Roca, Martín Borthiry -uno de los principales referentes de la Plural- se apuró a desmentirlo, aprovechando que tiene el cargo de secretario de Prensa.

Desde entonces, no se sabe si por descuido, por olvido o como parte de alguna táctica, Marín no ha convocado formalmente a algún otro encuentro.

En medio de esos trámites está, desde ya, la puja que reina en el peronismo pampeano: la mentada "unidad" por ahora no va más allá de algunos gestos y repartos de cargos.

El jefe de Convergencia aceptó en su momento el convite que Verna hizo durante un congreso partidario, en Quemú Quemú, pero ese punto de acuerdo lejos está de extenderse a otros aspectos, que son los que provocan más discrepancias.

Entre otras cuestiones, hay divergencias respecto de la postura frente a las políticas centrales del Gobierno Nacional. Pero también acerca de cuestiones operativas y del modo en que debe actuarse -por ejemplo- frente a los 17 dirigentes que antes de las elecciones del 28 de junio prefirieron vincularse con otros sellos partidarios. Los dos principales referentes de ese polo tienen raíz marinista: son el ex ministro Juan Carlos Tierno -procesado por la Justicia por su accionar en la breve Intendencia de Santa Rosa- y Darío Hernández, ex diputado.

Marín aparece en este momento como alineado con el kirchnerismo. Pero la atomización del PJ vuelve incluso dificultosa una lectura sobre lo que ocurre y el modo en que se están encolumnando los dirigentes: Carlos Verna, muy a su modo, obra en las sombras y en silencio; el gobernador Oscar Mario Jorge trata de pegarse al Gobierno Nacional, pero en cuestiones de fondo tiene claras diferencias ideológicas, más allá de que ambas partes se necesitan mutuamente y la relación depende más de chequeras, planes y obras que de ideas programáticas.

Falta, además, menos de un mes para que se produzca la asunción formal de los nuevos legisladores: el propio Verna, el diputado Roberto Robledo, la ex ministra de Bienestar Social, Cristina Regazzoli, y la actual intendenta de Guatraché, María de los Angeles Higonet.

Esos dirigentes han insistido en su convicción de formar un bloque del "peronismo pampeano", sin adherirse clara y definitivamente al espacio K.

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