Ya funciona al 100% la represa ubicada a 90 kilómetros de las Cataratas

Ya funciona al 100% la represa ubicada a 90 kilómetros de las Cataratas

Puede abastecer con energía a una población cercana al millón de habitantes. Genera inquietud en Misiones por el efecto que puede causar en la maravilla natural.

Desde esta semana comenzó a funcionar al 100% la represa Baixo Iguaçu, en territorio brasileño sobre el río Iguazú, a sólo 90 kilómetros de las Cataratas. Es una obra que generó polémica desde un principio, primero por los desalojos masivos de habitantes que residían en la zona y luego por el impacto ambiental y económico que puede causar en nuestra provincia si llegara a modificar el comportamiento del río y de las Cataratas, que fueron declaradas como una de las siete maravillas del mundo.

Es que, de acuerdo a las lluvias y otros factores, muchas veces las usinas hidroeléctricas regulan el curso de agua para mantener niveles de funcionamiento, reduciendo el paso en épocas de sequía y abriéndolo cuando el caudal se agranda.

Esta es la principal preocupación en la ciudad de Iguazú y los alrededores. Porque si esos cambios se comienzan a producir con asiduidad, las cataratas tendrán algún impacto en su belleza, en su hábitat natural pero también en la economía de la provincia de Misiones, que depende en gran medida del turismo porque los turistas comenzarán a dudar a la hora de visitar este destino.

El complejo hidroeléctrico Baixo Iguaçu en el estado brasileño de Paraná, iniciado en 2013, fue concluido oficialmente a fines de diciembre. Durante enero comenzaron las maniobras de operación experimental con el fin de iniciar la generación este mes. La represa está ubicada muy cerca del Parque Nacional Iguazú entre los municipios de Capitán Leónidas Márques y Capanema. Cuenta con tres turbinas que le darán, en pleno funcionamiento, una capacidad para generar 350 megavatios, suficiente para atender al consumo de una población cercana al millón de personas.

Es la sexta represa ubicada sobre el río Iguazú y se aseguró al momento de iniciarse su construcción que será la última. Aunque el presidente de Copel, Jonel Yurk, afirmó que existen otros ríos en Paraná con potencial para la construcción de hidroeléctricas. “El Ministerio de Minas y Energía y Aneel identificaron en los ríos Piquiri y Tibagi potencial para emprendimientos de mediano porte”, con lo cual Brasil pretende avanzar con más represas cercanas a Misiones.

La empresaria María Aparecida Borghetti, conocida como Cida Borghetti, fue la encargada de encabezar el acto de llenado del embalse a fines de diciembre cuando ejerció interinamente la gobernación de Paraná. Allí explicó que todo está en condiciones para comenzar a trabajar en la generación de energía, lo que podría “regular” el caudal del río en adelante.

La construcción demandó unos 2,4 mil millones de reales y fue encargada a la empresa “Norberto Odebrecht” (que lleva el nombre del fundador del Grupo Odebrecht, ya fallecido) y será operada por un consorcio entre Copel y Neoenergia.

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