Se fugaron de una comisaría a dos cuadras de donde Stornelli entregaba patrulleros

Fue en el acto de ayer. El ministro entregó 18 patrulleros en un acto en Escobar. Estaba con el intendente, la policía y hasta los bomberos. Pero nadie advirtió que a dos cuadras, una comisaría quedaba vacía
El fiscal en uso de licencia y actual ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Stornelli, protagonizó uno de los bloopers más increíbles de la historia policial bonaerense al haber encabezado ayer un acto de entrega de dieciocho patrulleros en la localidad de Garín,en Escobar, mientras que en ese mismo instante se escapaban la totalidad de los detenidos en la comisaría ubicada a sólo doscientos metros de donde estaba él, el intendente Sandro Guzmán y toda la plana mayor de la fuerza.

Todo estaba organizado para la fiesta. Los Bomberos Voluntarios aportaban sus coloridas autobombas y la banda de la policía bonaerense (la de música) acompañaba con sus vivos sonidos la entonación del Himno Nacional argentino.

Puntuales, al mediodía de una tórrida jornada, todas las autoridades surgieron desde el quincho del reluciente polideportivo municipal de Garín, en cuya puerta se realizó el acto. Hacía un rato el ministro Stornelli había hecho lo propio en San Isidro, donde también le repuso unos treinta vehículos destinados a suplir a los que salían de circulación y que venían cubriendo el defectuoso trabajo de las cuadrículas.

En ese mismo momento, justo cuando promediaba su discurso, los presos que estaban alojados en la comisaría de Garín, a solo dos cuadras del lugar, se escaparon, con lo que se entendió el rápido accionar de los patrulleros recientemente entregados.

Como era tradicional, cada policía estaba parado al lado del patrullero, con lo cual se vaciaron las dependencias policiales más próximas. Sin saberlo, cada efectivo subió al patrullero y en señal de júbilo encendieron las sirenas.

Brutal fue la sorpresa de todos los presentes, entre ellos muchísimos vecinos con niños en sus brazos, cuando vieron que la formación enfilaba a toda velocidad por las calles adyacentes.

En principio se creyó que era un simulacro armado para la ocasión.. Pero pocas horas después se conoció la verdad: se habían ido los detenidos y había que buscarlos. Hasta el cierre de esta edición sólo existen informaciones extraoficiales sobre la cantidad de aprehendidos en estos operativos, mientras que el Ministerio de Seguridad negó taxativamente cualquier incidente en la localidad y acusan a las múltiples operaciones de prensa” de la que sería objeto el ministro Stornelli.

El hecho puso al descubierto dramáticamente, sin embargo, el estigma de la frazada corta que rige en la política de seguridad bonaerense, donde “se desviste un santo para vestir a otro” y donde el discurso choca, inexorablemente, con la sensación cotidiana de una sociedad cada vez más indefensa.

Con matices y diferentes consideraciones la mayoría de los intendentes entrevistados por 24 CON han puesto de manifiesto estas dificultades, y más de uno sostuvo sus reproches hacia la política de Seguridad seguido por el fiscal en uso de licencia.

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli ha puesto uno de los ejes fundamentales de su gestión en el combate del delito y le ha solicitado en más de una oportunidad resultados concretos a un Stornelli que ha basado su gestión en las críticas realizadas a su antecesor, León Arslanián.

En su discurso, el propio intendente Guzmán dejó en claro cierta preocupación porque el material recibido “no alcanza para atender a un distrito como Escobar, cuya extensión es la más grande de toda la región”. Acto seguido, le demandó más patrulleros, motos y camionetas para ingresar en lugares no convencionales, como islas, pantanos o calles de tierra.

Sin embargo, se puso al frente de la búsqueda de una solución para la inseguridad en su territorio y se mostró convencido en la decisión de Scioli para terminar con la delincuencia en el territorio.

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