La fuga de Manfred tensa más la relación

El presidente peruano Alan García señaló que "el problema con Bolivia es ideológico", pero evitó hablar del supuesto paso por Lima del fugitivo ex candidato boliviano. Perú ha dado refugio político a tres ex ministros de Sánchez de Lozada.
El gobierno peruano mantiene silencio ante la denuncia del presidente boliviano, Evo Morales, de que el ex candidato presidencial Manfred Reyes Villa, procesado por la Justicia de su país, huyó a Estados Unidos a través de Perú. Según el gobierno de La Paz, Reyes cruzó la frontera altiplánica entre Bolivia y Perú el 14 de diciembre y luego viajó a Lima, desde donde el 15 de diciembre habría partido a Estados Unidos. Pero una fuente de la oficina de Migraciones de Perú le aseguró a Página/12 que ninguna persona con el nombre de Manfred Reyes Villa ha salido por el aeropuerto internacional de Lima. Luego de la denuncia de Morales, el presidente Alan García habló sobre las relaciones con Bolivia, reiterando sus diferencias con el presidente boliviano, pero eludió el tema de Manfred.

Reyes Villa, que quedó en un lejano segundo lugar en las recientes elecciones presidenciales que Evo Morales ganó ampliamente, se ha declarado un perseguido político y pasó a la clandestinidad a mediados de diciembre, pero las autoridades judiciales bolivianas señalan que debe responder por una serie de cargos de irregularidades durante su gestión como prefecto de Cochabamba. Al momento de denunciar la fuga de Manfred Reyes Villa a Estados Unidos a través de Perú, Morales acusó a ambos países de "acoger delincuentes". La afirmación alude al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, acusado de corrupción y genocidio, que ahora vive refugiado en Estados Unidos, y a tres ex ministros del gobierno de "Goñi" que han eludido enfrentarse a la Justicia de su país gracias a la protección que les ha dado el gobierno de Alan García.

El mismo día que el presidente boliviano denunciaba la fuga de Manfred Reyes Villa utilizando al Perú como vía de escape, en Lima un tribunal negaba el pedido de Bolivia para extraditar a los ex ministros del gobierno de Sánchez de Lozada, Jorge Torres Obleas, Javier Torres Gortia y Mirtha Quevedo, acusados en su país por genocidio debido a la represión durante la llamada "guerra del gas" en 2003 que dejó más de 60 muertos y derivó en la caída y fuga de "Goñi". Evo Morales criticó esta decisión de la Justicia peruana. Los tres ex ministros bolivianos se encuentran en Lima desde mayo de 2009, cuando se escaparon de Bolivia y obtuvieron la protección del gobierno peruano, lo que causó la indignación de Morales, que acusó a su colega de "proteger delincuentes", cargo que repitió hace unos días cuando denunció la fuga de Reyes Villa.

Antes de la negativa de las autoridades judiciales peruanas para extraditar a los tres ex ministros bolivianos, el gobierno de La Paz había negado un pedido de extradición de Perú contra el periodista peruano Walter Chávez, acusado de colaborar con el disuelto grupo guerrillero Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) y refugiado en La Paz desde 1992. Chávez fue asesor de Evo Morales y ha dirigido varios medios de comunicación en Bolivia, entre ellos Le Monde Diplomatique. El periodista peruano fue acusado en 1990 por supuestos vínculos con el MRTA, pero fue absuelto por falta de pruebas. Sin embargo, luego del golpe de 1992 perpetrado por Alberto Fujimori se reabrió la denuncia en su contra y huyó a Bolivia por falta de garantías para un juicio imparcial en los tribunales de la dictadura fujimorista. Desde entonces hizo una carrera periodística en ese país.

Pero estos casos políticos judiciales no son lo único que ha enfrentado estos últimos años a los gobiernos de García y Morales. El presidente boliviano ha criticado duramente a su par peruano por su cercanía con Washington y por haber firmado un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, lo cual –cuestionó Morales– ha afectado seriamente la unidad del Grupo Andino. Por su parte, García ha acusado a Morales de intervenir en los asuntos internos de Perú para desestabilizar su gobierno, ha cuestionado reiteradamente el modelo económico boliviano y suele poner la gestión presidencial de Morales como un mal ejemplo. El sábado, García señaló que "el problema con Bolivia es ideológico" y acusó a Morales de atacarlo por órdenes del presidente venezolano Hugo Chávez.

En este contexto de relaciones tensas, donde la animadversión personal entre los presidentes Morales y García no se puede ocultar, la supuesta fuga de Manfred Reyes Villa a través de Perú viene a sumar en el distanciamiento de dos países tradicionalmente aliados, pero ahora enfrentados. De confirmarse que el ex candidato presidencial boliviano usó suelo peruano para fugarse, las relaciones entre Lima y La Paz se crisparán más.

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