La fuga de capitales ya superó los u$s 7.000 millones este año

La dolarización en el sistema avanza a un ritmo mensual de u$s 1.700 millones, según las estimaciones privadas, y excede en un 70% a la que se percibió en igual período del último año. Para los analistas, aún no hay razones para suponer que se detendrá
El dato puede evaporar, por ahora, cualquier expectativa de recuperación que se tenga sobre la economía local: la fuga de capitales actual en el mercado es sólo comparable a la de la Argentina de las peores épocas, y sostiene un ritmo que podría llevar el saldo para todo el año a niveles similares (o superiores) a los que se registraron en todo 2008, el año de la mayor crisis global de los últimos 70 años. La salida de capitales privados en el país se ubicó ya entre los u$s 7.100 y u$s 7.600 millones (según la consultora que se mire) para lo que va del año, y confirmó un avance promedio muy por encima de los u$s 1.500 millones mensuales. Por este camino, el país podría llegar a perder este año un monto mayor a los u$s 21.000 millones, muy cercano a los u$s 23.100 millones que informó oficialmente el Banco Central para todo el año pasado."Estamos viendo un ritmo mensual comparable a los peores momentos. Menor a los picos del mes de la estatización de las AFJP y al de la caída de Lehman Brothers, pero muchísimo mayor a los niveles de dolarización que tuvo Kirchner en todo su gobierno", advirtió el economista de M&S Consultores, Facundo Martínez, que calculó la salida de capitales, sólo para abril, en los u$s 1.500 millones. "Si la fuga continúa en este orden, tal vez no será el detonante de una crisis, pero seguro no permitirá recuperar a la economía. Hoy, por cada dólar que compra cualquier persona o institución, se están retirando $ 3,70 de liquidez del mercado. Así, el sistema va quedando menos líquido, se consume menos, y la economía queda sin posibilidad de crear pesos", agregó.

La consultora Econométrica –del ex secretario de Hacienda de Raúl Alfonsín, Mario Bordersohn– estimó que en abril pasado la formación de activos externos del sector privado habría sido cercana a los u$s 2.000 milllones. Si a eso se le suma el dato oficial revelado por el propio BCRA para el primer trimestre del año, de u$s 5.684 millones, la fuga habrá superado en este período los u$s 7.600 millones; o sea, más de un 70% de lo registrado en igual período del 2008 (u$s 4.450 millones).

Abril se consideró un mes relativamente calmo para el Banco Central, porque permitió al organismo pasar al otro lado de la ventanilla cambiaria, de "furioso vendedor" a "modesto" comprador de divisas. Así y todo, el saldo neto para todo el mes quedó "comprador" en apenas u$s 61 millones, y pareció demasiado mezquino contra los números de superávit comercial que adelantó la propia Cristina, en uno de sus últimos discursos, de unos u$s 2.300 millones el último mes. "Cruzando esta información, queda claro que no se frenó la fuga, y que lo que permitió calmar el mercado fue una mayor oferta de dólares en la plaza", aclaró a este diario el economista de Econométrica, Ramiro Castiñeira.

Para el analista de Ecolatina, Juan Paladino, la fuga "seguirá firme hasta junio porque no hay por ahora ningún factor que sugiera que puede revertirse". Y a pesar de que juzga a esta dolarización como "menos dañina que la de 2001", porque "va a seguir estando financiada por la cuenta corriente, advirtió que "no hay razones por las cuales el ritmo deba mermar, o cambiar". Así y todo, el impacto no se siente aún en otras variables determinantes, como el tipo de cambio y las tasas de interés, ante la altísima liquidez bancaria y los buenos niveles de reservas del Central.

Con todo, sí se percibe que la salida de capitales impide al país acusar los buenos efectos del superávit comercial. A pesar de los ingresos de divisas por las exportaciones, las reservas internacionales no logran avanzar desde octubre pasado, y se mantienen desde esos días entre los u$s 45.000 y los u$s 47.000 millones.

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