"Si yo fuese juez de la Corte, ante esta realidad presento mi renuncia"

"La verdad es que si yo fuese juez de la Corte Suprema de Justicia, ante esta realidad —surgida por la nueva sentencia que absolvió a Fraticelli y su ex esposa— presento mi renuncia", sorprendió ayer el gobernador Hermes Binner. Un rato antes había suspendido la conferencia de prensa convocada en el salón Blanco para responder las críticas que hizo el Colegio de Magistrados mientras el mandatario no estaba en el país.
   El temporal que ayer se abatió sobre la capital provincial tornó inoportuna la conferencia de prensa pero el gobernador no se quedó con las ganas y en una entrevista radial dijo finalmente lo que tenía pensado decir y provocó una nueva escalada de su sempiterna disputa con los jueces.

   La intención de Binner parece ser retomar un primigenio objetivo de campaña aprovechando la coyuntura impuesta por el nuevo fallo al caso de la muerte de la joven Natalia Fraticelli.

   La renuncia de los ministros de la Corte, completó ayer Binner, "es la única salida ética que tiene una situación de tal gravedad como la que está viviendo la provincia en estos momentos" y otorgó a su crítica un sesgo epopéyico que sonó en algunos pasillos con el tono épico del discurso que el entonces flamante presidente de la Nación, Néstor Kirchner, formulara por televisión el 4 de junio de 2003 respondiendo a una furibunda crítica que entonces le hiciera el presidente de la Corte nacional, Julio Nazareno.

   En aquel discurso Kirchner aseguró que "separar a uno o varios miembros de la Corte Suprema no es tarea que pueda concretar el Poder Ejecutivo" y se granjeó una simpatía popular que obligó a Nazareno a renunciar. Entre los políticos que vieron con simpatía aquel gesto que permitió renovar el máximo órgano de gobierno del Poder Judicial del país eliminando la mayoría automática que tenía el menemismo, estuvo el por entonces diputado nacional Hermes Binner.

   Ya en campaña por su segundo intento para acceder a la Casa Gris, durante una visita a La Capital, aseguraría que su principal anhelo era "hacer en el Poder Judicial provincial lo que había hecho Kirchner en la Nación".

   Binner asumió y, en cambio, optó por una coexistencia negociada con los jueces aunque estuvo llena de altibajos y tensiones. Estas últimas se incrementaron desde que los jueces denunciaron una crisis "incontrolable" —de la que culparon al gobierno— mientras su titular estaba en el exterior. Y dijeron que peligraba la reforma penal por falta de fondos.

   A su regreso, Binner preparó una respuesta institucional destinada a mostrar que el Ejecutivo cambiaría de política hacia el Poder Judicial. Una decisión que, algunas fuentes en estricto off (ayer nadie se arriesgaba a hablar todavía), creyeron ver relacionada al inminente recambio en la presidencia de la Corte.

   Binner hizo pública su "vergüenza" por el "papelón" de la Justicia santafesina en el caso Fraticelli, respecto del que el Colegio de Magistrados "quiso distraer a la opinión pública" con su crítica declaración. Y no usó rodeos para acusar de "amañada" a la Corte santafesina que, dijo, surgió de un "contubernio" con los Ejecutivos que lo antecedieran (los peronistas Carlos Reutemann y Jorge Obeid).

   En ese sentido, aseguró que el Poder Judicial viola la Constitución provincial al mantener en su estructura a funcionarios que deberían estar jubilados o incluso designarlos cuando ya superaron los 65 años. Se refirió puntualmente al caso del actual procurador general de la Corte, Agustín Bassó, quien fue nombrado en ese cargo a los 67 años. "Esto es inadmisible y fue posible por un manejo amañado en el Poder Judicial. Si yo quisiera ser gobernador por otros cuatro años, no puedo porque la Constitución me lo prohíbe. Pero el Poder Judicial va contra la Constitución y esto es inadmisible", sostuvo.

   Luego volvió sobre el caso Fraticelli y disparó en Radio 2: "Estuvo seis años a la sombra y salió porque la Corte Suprema de la Nación dijo que había que revisar todo. Si uno no se avergüenza de esto como santafesino, realmente no sé de qué nos vamos a avergonzar".

   Hace unos días Superti dijo que "el Colegio de Magistrados pierde poder y genera una idea de caos. Están en el presupuesto todos los fondos para la reforma penal. Las protestas no tienen que ver con la rapidez, sino con la menor cuota de poder".

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