Las Fuerzas Armadas podrían devolver la Escuela Hogar

Desde hace años no pocos sectores de la sociedad reclaman que el Ejército restituya a nuestra Provincia las instalaciones de calle Raúl B. Díaz.
La ministra de Defensa de la Nación, Nilda Garré, dio pie a pensar que es una posibilidad concreta que nuestra Provincia pueda recuperar el edificio de la ex Escuela Hogar, ahora ocupado por una unidad del Ejército. En principio se instaló allí -durante la dictadura- el IV Cuerpo de Ejército, pero posteriormente el establecimiento se fue desocupando de personal y enseres bélicos y da la impresión que no tiene sentido que siga en manos de las Fuerzas Armadas. Ayer por Radio Noticias la ministra indujo a hacer una presentación en aquel sentido. "Que me manden una carta, o simplemente un mail, indicándome cuál es la situación actual", pidió la funcionaria, lo que seguramente motorizará a quienes creen que las instalaciones pueden tener una función social más importante que la que cumple hoy en día. Garré habló de distintos aspectos que tienen que ver con su gestión.

-¿Cómo fue que se decidió suspender un acto de reivindicación de un militar fallecido hace algunos días?

-Se trató de un general que estaba procesado por un juez de primera instancia, lo que fue confirmado por la Cámara. Era por haber sido el encargado del área III en Capital Federal, que tenía a su cargo tres centros clandestinos de detención muy activos, lamentablemente, en esta zona. Estaba procesado por 152 hechos concretos, homicidios, privación ilegítima de la libertad, torturas, y atento a que tenía un problema que lo obligaba a hacerse diálisis dos o tres veces por semana, el Tribunal Oral suspendió el juicio como un gesto humanitario, y por eso no se llegó a la condena. De todos modos su responsabilidad institucional en esa área para practicar la metodología del terrorismo de estado era suficientemente elocuente como para que no se facilitaran las instalaciones del regimiento de Salta, y que tampoco se le rindieran honores, como está previsto en las reglamentaciones militares. Evidentemente es obvio que esos honores debe ser para quienes lo merecen y no para una persona que está fuertemente cuestionada por delitos contra la humanidad.

-¿Usted cómo catalogaría a las Fuerzas Armadas Argentinas, son definitivamente democráticas, o están sujetas al sistema democrático porque hay presidente constitucional, hay ministro del área?

-Debo decir que en mi opinión el 90% son democráticas. Aunque puede haber un grupito que muesetre solidaridades corporativas con oficiales que desarrollaron toda la política del terrorismo de estado durante la dictadura. Claramente hay que coincidir que en ese caso su pensamiento no es democrático.

-Hay un Consejo de la Mujer en el Ministerio de Defensa. ¿Cuál es su rol?

-Hace años que las Fuerzas Armadas están incorporando mujeres y nos dimos cuenta que no había una política específica desarrollada para garantizar la igualdad de oportunidades en sus carreras. No había adaptaciones que fueran más allá de la obviedad de baños para varones y otro para mujeres, pero mucho más no. Vimos temas puntuales que nos chocaron mucho: por ejemplo en los colegios donde van los cadetes para ser oficiales; allí a la cadete que quedaba embarazada se la echaba, cuando más necesitaba la protección de una institución, la obra social, atención, tener un pequeño ingreso. O se deshacía de esa criatura para seguir optando por la carrera militar o de lo contrario chau, afuera. Esto además de cruel era injusto. Aunque eso igual no era tan desigual, porque al cadete hombre que quería reconocer un bebé de su novia, también lo echaban. Eso fue hasta 2007, cuando el reglamento decía que los cadetes debían ser solteros y sin hijos.

-¿Y cuando debían hacer guardias?

-En ese caso la mujer tenía que hacer su guardia parada, igual que un soldado o suboficial varón. No había ninguna contemplación por el embarazo de la mujer; no había jardines maternales. Es decir, toda una temática de la mujer que incorporamos cuando llegamos al Ministerio. Ustedes saben que las Fuerzas Armadas tienen un fuerte grado de verticalismo, autoritarismo y machismo. El Consejo apuntó a detectar toda una problemática de la mujer e ir buscando las soluciones, y allí mezclamos oficiales y suboficiales, algo que tampoco se practicaba en las Fuerzas Armadas. Tratamos de que este fuera un ámbito totalmente igualitario, donde todas pudieran plantear sus problemas y opinar sobre las medidas que se proponen.

-Históricamente funcionó en Santa Rosa una Escuela Hogar, construida para eso, que ahora no funciona como tal. En plena dictadura se transformó en asiento del IV Cuerpo de Ejército, y hoy en día la verdad da pena... Tiene una función muy limitada y hay aquí un movimiento muy interesante de que esto vuelva a ser de la Provincia, y hasta ahora no se encuentran los medios. ¿Está al tanto de la situación?

-No conozco la situación, pero sí hay una legislación por la que nosotros podemos hacer transferencias de bienes en forma directa, siempre a título oneroso, pero sin licitación, cuando se trate de estados nacionales, provinciales o municipales. Pero si fuera una organización, por ejemplo una ONG, estaríamos obligados a una licitación.

-¿Y cómo debiera hacerse para avanzar en la recuperación de esas instalaciones?

-Los interesados podrían presentarse y ver cómo se puede buscar una recuperación. Que se presenten en el Ministerio, que me hagan una carta a Azopardo 250, los citamos y conversamos. Incluso se puede buscar en la página web, o directamente mandarme un mail, no es necesario siquiera una carta formal. Que me describan un poco la situación y tratamos de resolverlo.

-Usted estuvo inaugurando el Simposio de Investigación y Producción para la Defensa. ¿Este es el nuevo horizonte que tienen las fuerzas armadas en un país como el nuestro?

-En la Argentina se abandonó todo un proceso de industrialización que había sido realmente significativo, y el área de Defensa cayó también en esta redada. En su momento por disposición del entonces presidente Kirchner, cuando llegamos al Ministerio empezamos a ver cómo recuperabamos todas estas cosas. Por ejemplo se había cerrado totalmente un astillero muy importante, construido durante la dictadura, con gran despliegue de fondos, con la última tecnología, que nosotros rebautizamos "Almirante Storni". Tenía un gran abandono hasta un día que llegó el presidente Kirchner y les ofreció hacerse cargo... estaba lleno de yuyos y la Marina aceptó el desafío. Allí se está reparando media vida hoy el submarino San Juan, algo de alta tecnología, que la Argentina había perdido y que ahora se recuperó. También "Tandanor", que había sido privatizada: el grupo que se hizo cargo pagó nada más que una cuota, vendió los terrenos circundantes, lo que hoy es Puerto Madero, hizo el negocio y dejó de pagar después de entrar en concurso el astillero. Hoy está funcionando plenamente.

Otro ejemplo fue la recuperación de la fábrica de Córdoba, que fue paradigmática en la región. Llegó a tener 9.000 técnicos, ingenieros, operarios... hoy tiene 1.000, lo que muestra el vaciamiento de recurso humano que se produjo. Pero es una planta muy importante, con líneas de montaje muy interesantes, y allí se hace el mantenimiento de todos los aviones de Fuerza Area y además se construye el Pampa, es recuperable. Y además estamos ahora terminando un convenio con una empresa brasileña, una de las más importantes del mundo. Y sí, la tarea de las fuerzas armadas es hoy apuntar al desarrollo industrial, estratégico y hasta con apertura comercial al exterior.

-Podría decirse que hoy en día no hay hipótesis de conflicto...

-No hay hipótesis de conflicto. Afortunadamente esta es una zona de paz, de cooperación, muy rica y donde todos debemos vivir mejor. Tampoco las Fuerzas Armadas se involucran en otros temas como pueden ser el terrorismo o el narcotráfico, que son temas policiales. La ley de defensa establece como política de estado que sólo deben intervenir ante situaciones de agresiones de otros estados.

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