DNU: fuerzan hoy llamado a sesión especial del Congreso en febrero

DNU: fuerzan hoy llamado a sesión especial del Congreso en febrero
• Oposición presenta nota ante Cobos y Fellner para frenar pago de deuda con reservas
En el primer desafío del año al Gobierno de Cristina de Kirchner, la nueva mayoría opositora del Congreso forzará hoy el llamado a una sesión especial en la primera semana de febrero para bloquear tres decretos de necesidad y urgencia del Poder Ejecutivo, incluido el pago de u$s 6.500 millones de deuda con reservas del Banco Central.

En el primer día hábil de 2010, senadores y diputados de la UCR, PRO, Coalición Cívica y el peronismo disidente presentarán un nota ante Julio Cobos y Eduardo Fellner, en su calidad de titulares del Senado y de la Cámara de Diputados, solicitando que se convoque a sesión especial el martes 2, el miércoles 3 o el jueves 4 de febrero. Con el pleno de las Cámaras autoconvocadas, la oposición someterá a tratamiento dos dictámenes. Uno del kirchnerismo, que aprueba tres DNU presidenciales sobre la creación del Fondo del Bicentenario con reservas del BCRA; otro que autoriza la emisión de títulos por u$s 15.000 millones y, por último, el veto parcial a la ley de reforma política. Pero la oposición buscará aprobar su dictamen en contra de los decretos de Cristina de Kirchner para frenar esas disposiciones presidenciales bajo el argumento de que no son normas urgentes ni necesarias, ya que podrían haber sido emitidas por el Congreso.

«No está demostrada la urgencia ni la necesidad imperiosa, ya que no hay cronograma de pagos o vencimientos de deuda y se debe convocar de manera urgente a sesiones especiales al Congreso para que avale el uso de reservas, y no esperar hasta marzo como sí se hizo con el DNU de Néstor Kirchner para pagar los 9 mil millones al FMI. Les vamos a pedir a Julio Cobos y a Eduardo Fellner que habiliten las sesiones especiales, ya que la Constitución establece que las Cámaras deberán conocer en forma inmediata los dictámenes de la comisión», explicó ayer el diputado radical Juan Pedro Tunessi, uno de los candidatos a presidir la comisión bicameral de seguimiento de los DNU, junto con otro radical, Rubén Lanceta.

Tema clave

La acefalía de esa comisión, empatada en su integración por ocho legisladores oficialistas y ocho opositores, será otro de los temas clave que deberá resolver el pleno del Congreso en febrero. Está en juego la presidencia, cargo vital para decidir el futuro de todos los DNU que emita Cristina de Kirchner hasta la finalización de su mandato frente a la nueva mayoría opositora en el Parlamento. Este año la presidencia le corresponde a un diputado, y si bien la UCR como primera minoría opositora impulsa a Tunessi y a Lanceta, el kirchnerismo aspira a designar allí a Diana Conti.

Para el colectivo opositor, el DNU 2010/2009 que crea el Fondo del Bicentenario no busca dar confiabilidad al sector externo ni bajar la prima de riesgo-país o facilitar la baja de intereses, sino liberar reservas de libre disponibilidad del BCRA para pagar cualquier tipo de gasto y así disponer libremente de nuevos fondos sin asignación presupuestaria con mayor discrecionalidad de caja.

La nota dirigida a Cobos y a Fellner se iba a presentar el miércoles pasado, pero no se lograron reunir las firmas de 10 legisladores, requisito imprescindible para forzar la convocatoria a una sesión especial. Las firmas se terminaron de recolectar el 31 de diciembre del año pasado e incluyen a Felipe Solá, Oscar Aguad, Federico Pinedo y Marcela Rodríguez. Con un piso de 140 diputados y 34 senadores opositores, el quórum para la sesión especial está garantizado en la Cámara baja aunque el escenario está abierto en la Cámara alta, donde los pampeanos Carlos Verna y María Higonte tendrán un rol determinante.

«El otro decreto también es inválido, ya que autoriza a inscribir en la Comisión de Valores de EE.UU. la posible emisión de 15 mil millones de dólares de endeudamiento y, como se relaciona con los holdouts, sería menester que se autorice por ley y que la prórroga de jurisdicción no sea una facultad subdelegada por el Ejecutivo en el Ministerio de Economía, cuestión prohibida por el artículo 76 de la Constitución. También rechazamos los vetos parciales a la ley de reforma política, por entender que se sostuvo una cosa para captar el voto de los partidos minoritarios y luego se vetó lo acordado, en un acto de verdadera deslealtad institucional; se afectó el espíritu del legislador, ya que los artículos vetados establecían que la reducción de partidos comenzaría después de las internas abiertas de 2011 y ahora se adelanta ese plazo a los meses previos», se quejó Tunessi.

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