Fuertes sospechas recaen en el propio personal.

"Todos somos sospechosos", le dijo ayer a Periodistas en la red, una persona ligada a la Municipalidad de la Ciudad de San Luis, en una charla informal, dejando saber que "hay muchas cosas que son demasiado extrañas", como por ejemplo que justamente ese día se haya dejado tanto dinero en un simple armario.
"Si yo tengo setenta mil pesos en mi oficina, me los llevo a mi casa y duermo arriba de ellos", dijo, mostrando el recelo que se debía haber tenido en la custodia de setenta mil pesos, cifra que podría ser mayo.

La hipótesis más fuerte que se maneja en los investigadores, es "el supuesto robo, para tapar un robo interno", nos comentó uno de los investigadores del caso, esto significa que quien o quienes cometieron el hecho, habrían roto la ventana de la oficina, para que se creyera que los ladrones habían ingresado a robar, "cuando bien pudo haber sido al revés, es decir robaron y rompieron después".

Lo que no les cierra a los investigadores, es que no era común que se dejara tanta cantidad de dinero en un simple armario durante todo un fin de semana y que justamente el día en que se lo dejó, "alguien" se lo robó.

Cuando planteamos la hipótesis del entregador, no faltó quien conjeturara que "el supuesto entregador, sospechamos que es el mismo que se llevó el dinero".

La cosa no está demasiado clara, y el gran silencio imperante sobre el tema, no hace más que despertar mayores sospechas, aún cuando se afirma que "si hablamos mucho con la prensa, corremos el riesgo de que el autor sepa que andamos tras sus pasos", nos dijo para finalizar uno de los investigadores consultado.

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