Fuertes expectativas en el TSJ

SEJUN, el ministro de Justicia, un ex vocal, una ONG y la Asociación de Magistrados analizan la nueva conformación del Tribunal y sus desafíos.
El viernes juró Oscar Massei como vocal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) neuquino y, de esta forma, quedó conformado en su totalidad el máximo órgano judicial de la Provincia.

Con sus tres nuevos integrantes –Guillermo Labate, Graciela Martínez de Corvalán y Massei-, más los dos vocales que se mantuvieron desde la antigua conformación, Ricardo Kohon y Felipe Cía, el Poder Judicial cambió su cara para salir del desprestigio que atraviesa la Justicia.

El proceso de remoción de la antigua conformación comenzó en diciembre de 2007, cuando el gremio judicial y varios sectores políticos presentaron siete pedidos de juicio político por varias causas a los cinco vocales de aquel momento –Roberto Fernández, Jorge Sommariva, Eduardo Badano, Kohon y Cía-.

La Legislatura provincial habilitó el enjuiciamiento sólo a tres de ellos por mal desempeño. Fernández y Sommariva renunciaron a su cargo y se acogieron a los beneficios de la jubilación como forma de evitar el proceso de juicio político, Badano lo enfrentó y fue destituido e inhabilitado para cumplir cargos públicos por dos años.

Las fuertes críticas de dependencia política que recibió ese tribunal será el primer fantasma con el que tendrán que luchar los tres nuevos vocales.

El gremio de judiciales, la organización civil Convocatoria, el ex vocal Marcelo Otharán, la Asociación de Magistrados y el ministro de Justicia, Trabajo y Seguridad analizaron cómo surgió el proceso que transformó en ocho meses al TSJ.

SEJUN: “Quedan muchas tareas pendientes”

Desde que comenzó la renovación en el TSJ, en febrero de 2004, el Sindicato de Empleados Judiciales (SEJUN) denunció y enfrentó todas y cada una de las graves violaciones a la Constitución en que incurrieron los cortesanos del ex gobernador Jorge Sobisch.

La conformación del TSJ en esos términos venía a garantizarle impunidad al poder político y económico corrupto, brindándole seguridad jurídica a quienes se enriquecieron ilícitamente y asolaron el Estado y la sociedad civil.

Ese proceso se coronó en diciembre de 2007, cuando SEJUN presentó el primer pedido de juicio político contra los entonces vocales Eduardo Badano, Jorge Sommariva y Felipe Cia por el inmoral cobro del plus salarial por participar de la Junta Electoral.

Entendemos que faltó coraje y determinación del bloque mayoritario de la Legislatura para ir a fondo con el saneamiento institucional de la Justicia, pues los otros dos vocales también habían hecho el mérito suficiente para ser destituidos. Pero aún con esa limitación, valoramos positivamente que se haya desmantelado la composición mayoritaria sobischista del TSJ.

De inmediato presentamos al gobernador Jorge Sapag el proyecto de autorregulación de sus facultades para la selección de candidatos a vocales del máximo órgano judicial. Finalmente, se autolimitó.

Aunque en el esquema del Ejecutivo la ciudadanía y las organizaciones representativas no pueden proponer candidatos, aún así entendemos que es un gran paso hacia la democratización.

Quedan muchas tareas pendientes, tales como la reforma de la estructura y composición del Consejo de la Magistratura; hay que recuperar la democracia interna en el Poder Judicial y que las relaciones laborales se sustenten en la Constitución y los Tratados Internacionales.

En lo estrictamente sindical, esperamos que finalmente el TSJ apoye la sanción de la Ley de Convenciones Colectivas de Trabajo para los Trabajadores Judiciales y que se respete a rajatabla la Libertad Sindical.

Rafael Antonio Rubio, secretario gremial de SEJUN.

“Es la renovación que necesitaba la Justicia”

El decreto de autolimitación ha sido una medida muy importante porque permitió integrar el Tribunal Superior de Justicia bajo otras pautas. Se pudo restablecer con mayores niveles de transparencia, participación y conciencia.

El decreto permitió la participación de la ciudadanía en general, organizaciones no gubernamentales, entidades académicas y de derechos humanos en el aval o impugnación de los postulados.

Ésta es la renovación que necesitaba la Justicia. La nueva integración ha tenido en cuenta la perspectiva de género, procedencias regionales y especialización jurídica.

Este tribunal es fruto del consenso, estoy seguro de que discutirá ideas y no intereses momentáneos. A este Gobierno no le interesó formar una Corte adicta, está la garantía de una Justicia en serio.

El decreto de autolimitación es una de las máximas transformaciones en el proceso previo de postulación, representa una norma que tendrá vigencia en el caso de surgir vacantes en el futuro.

César Omar Pérez, ministro de Justicia, Trabajo y Seguridad.

la visión de los magistrados

Consideramos muy positivo el nombramiento de los nuevos miembros del Tribunal Superior de Justicia, en el entendimiento de que es un avance hacia la independencia del Poder Judicial, volviéndose a épocas en que el Tribunal era considerado una garantía de independencia, transparencia y justicia, siendo incluso reconocido como uno de los mejores Tribunales Superiores del país.

En cuanto al proceso de remoción de los miembros del Tribunal Superior de Justicia, sólo cabe decir que las instituciones han funcionado de la manera prevista por la ley.

Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Provincia del Neuquén.

“El ineludible cambio”

Durante la última gestión del gobernador Jorge Sobisch, iniciada el 10 de diciembre de 2003, se produjo un sustancial retroceso en la situación del Poder Judicial, el que, desde una década anterior evolucionaba progresivamente. Ese proceso histórico epilogó en el tan negativo panorama actual, que requiere una virtual reconstrucción de ese tan importante sector del Estado provincial.

La gestión de los cinco anteriores integrantes del órgano máximo del Poder Judicial mereció que, al renovarse las autoridades políticas en diciembre de 2007, se presentaran siete pedidos de enjuiciamiento político para sus miembros. Los cargos se referían a actos de sumisión al poder político, corrupción interna, alzamiento contra la Convención Constituyente reformadora.

Los diputados del MPN y sus aliados sólo consideraron unos muy pocos de dichos cargos y restringieron el enjuiciamiento a sólo tres de los integrantes.

Entre los cargos no investigados por la Legislatura figuran los relacionados con la forma de designación de magistrados y funcionarios, cuyo régimen fue sustancialmente modificado, privando virtualmente de la participación a otras instituciones.

El ilegal desplazamiento de su cargo de la titular de la Auditoría General, Dra. Parodi; la autofijación de un “plus remuneratorio” para magistrados y funcionarios que asumían funciones electorales; la morosa tramitación de acciones de inconstitucionalidad con connotación política, etc.

Ahora contamos con otro TSJ que conforman 3 jueces nuevos y 2 de la anterior composición, co responsables de la mayoría de los hechos que fueron objeto de los pedidos de enjuiciamiento. Deberán afrontar la tarea mayúscula de construir el Poder Judicial, recuperando la credibilidad institucional, afianzando las relaciones con las asociaciones profesionales y con el sindicato de trabajadores, elaborar una política judicial que desburocratice y modernice la organización judicial, proyectar la sanción de nuevos ordenamientos procesales en todos los fueros recuperando el tiempo perdido; y recuperar la autonomía funcional de los Ministerios Públicos, virtualmente anulada por la gestión anterior.

El sistema judicial necesita una urgente y profunda mirada crítica pues es de toda evidencia que no da las respuestas que la comunidad le requiere. Ahora, en Neuquén, y aún con las carencias que dejé señaladas, los nuevos nombramientos en el TSJ abren nuevas y mejores perspectivas para afrontar el ineludible cambio.

Marcelo J. Otharán, ex vocal del TSJ.

“Una nueva etapa que genera muchas expectativas favorables”

Cinco años atrás se inauguró un período sombrío para el Poder Judicial de la Provincia.

En el verano del año 2004, en menos de 15 días y con un tratamiento exprés, fueron designados Jorge Sommariva, Roberto Fernández y Eduardo Badano como vocales. Entraron al Poder Judicial y lo transformaron en un mero apéndice del Poder Ejecutivo, compartiendo sus objetivos políticos para lo cual había que sacar de la escena a los díscolos, a los que opinaban distinto, y comenzaron las persecuciones, los traslados inmotivados y mortificantes, la designación de una pléyade de abogados del Poder Ejecutivo en funciones judiciales y la instauración de un sistema de acceso a la función judicial que manejaban a su antojo para favorecer a amigos personales o amigos del poder.

El resultado quedó a la vista: una Justicia desprestigiada, sin credibilidad y sin capacidad para responder a las demandas sociales e individuales.

Durante el año 2008 se inauguró un proceso singular, los pedidos de juicio político a ese Tribunal no se dejaron esperar, Sommariva y Fernández renunciaron y Badano fue destituido. Continuó con las asunciones de 3 nuevos miembros.

Los nuevos jueces inauguran una nueva etapa que genera muchas expectativas favorables. Saben que tienen el deber de restaurar el profundo daño institucional causado al Poder Judicial y que tienen que construir confianza. Y esto no es fácil.

ONG Convocatoria Neuquina por la Justicia y la Libertad.

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