Una fuerte tormenta de granizo afectó a zona productiva del Sur

Piedras del tamaño de un huevo de gallina cayeron sobre Alvear y parte de San Rafael.
En vísperas de la Nochebuena el tiempo les jugó una mala pasada a los productores sureños. Al igual que el 7 de diciembre de 2004, una tormenta granicera causó daños que van de 70 a 100 por ciento en frutales, viñedos y hortalizas, justo el día que se conoció que el Gobierno detectó fallas en los cartuchos antigranizo y decidió hacer caer el contrato.

El sur de San Rafael y un vasto sector productivo de Alvear fueron las áreas afectadas por piedra que en algunos casos llegó tener el tamaño de un huevo de gallina. El granizo precipitó intensamente por unos 15 minutos aproximadamente. Primero seco y luego con abundante lluvia y ráfagas de vientos huracanados. Además hubo daños en techos, árboles caídos y roturas de líneas de energía.

"Se llevó prácticamente todo, es un desastre. Alrededor de 15 minutos fácil. Primero todo en seco y después con agua. Estamos acostumbrados a ponerle el lomo a esto, pero es muy difícil", dijo consternado Gustavo, un productor de calle 4 en el paraje El Nevado.

La tormenta que alcanzó una altura de 14.500 metros desató toda su furia alrededor de las seis y veinte de la tarde. La celda se desplazó a 30 km/h con dirección suroeste - noreste y afectó todo a su paso en una franja que se extendió desde los distritos de Soitue y Jaime Prats en San Rafael hasta La Escandinava en el distrito Bowen al este de General Alvear.

El límite fue la ruta nacional 188 ya que al sur de esta transitada arteria no se reportaron inconvenientes. "Acá ni siquiera llovió. Sólo un poco de viento y nada más", sostuvo Darío que posee una finca en calle centenario y 16.

Las zonas en las que precipitó la piedra son fácilmente reconocibles. En Alvear los productores de El Juncalito, El Nevado, La California, La 53, Los Compartos, El Ceibo y La Escandinava a la altura de calle 25 sufrieron fuertes pérdidas que alcanzan 100 por ciento tanto en frutales como hortalizas y quedará determinar el efecto sobre viñedos. "La ciruela está toda tirada en el piso y el durazno también. Se ha llevado todo. No sé qué vamos a hacer", dijo Gladis.

"Por estos lugares, como mucho, quedará 30% de la producción. Porque la mayoría fue marcada o directamente la tiró al piso. Había mucha producción, por eso el piso está tapado de fruta. Es que no perdonó nada", sostuvo Luis, productor de calle 18.

"Hay zonas en los que no hizo nada y en otros casos quedó muy raleado el viñedo. Igualmente habrá que esperar al menos 72 horas para ver cual es el daño ocasionado", dijo Guillermo García, presidente del INV quien estaba en Alvear para compartir la Navidad junto a su familia y tras la granizada recorrió las áreas afectadas.

En el radio urbano se produjeron daños de distinta índole. Además de la caída de ramas, consecuencia más grave fue la roturas de transformadores y cortes del tendido eléctrico, que dejó a una amplia zona de la ciudad sin energía.

Policía, bomberos, Defensa Civil y personal de la cooperativa eléctrica Cecsagal trabajaron intensamente para restablecer el servicio energético, resolver los problemas en la vía pública y mantener el orden.

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