Una fuerte tormenta enfrió la fiesta de Año Nuevo en Alvear

El granizo devastó frutales, viñedos y huertas en Bowen. Hubo daños en muchas viviendas y cortes de servicios.
El fin de 2008 fue catastrófico para General Alvear. El miércoles, minutos después de las 6 de la tarde, una devastadora granizada causó innumerables daños estructurales y perjudicó seriamente el sistema productivo. "Como mucho quedará 30% de la producción del departamento", indicó el intendente Juan Carlos De Paolo.

La gran celda granicera se desplazó desde el distrito de San Pedro del Atuel, al sur de la ciudad, para terminar de descargar y con mayor virulencia en Bowen, 20 kilómetros al este de Alvear.

La piedra, que precipitó por espacio de 30 minutos, cubrió por completo el suelo con una acumulación que alcanzó los 30 centímetros de granizo, lo que dejó inmerso a ambos distritos en un invierno anticipado.

La tormenta fue acompañada por fuertes lluvias y vientos huracanados que provocó 40 voladuras de techos en viviendas, galpones y escuelas. Además de arrancar de cuajo postes telefónicos y de energía eléctrica, dejó cientos de árboles tendidos en el piso o sobre casas de familia y automóviles particulares.

También hubo calles inundadas, acequias y canales anegados. Los vecinos sufrieron el corte de los servicios públicos que a 24 horas de ocurrida la tormenta aún permanecían sin luz y agua potable.

"Es un desastre, algo nunca visto", fueron las expresiones de Bastías, un vecino de calle 16.

La magnitud de la tormenta causó pérdidas millonarias. Devastó 100% de frutales, viñedos, y hortalizas, produjo mortandad de animales y comprometió gravemente las producciones futuras ante los daños en las plantaciones.

El vicegobernador Cristian Racconto junto a los ministros Silvia Rugieri de Desarrollo Social y Guillermo Migliozzi de la Producción recorrieron ayer la zona del desastre junto al intendente Juan Carlos De Paolo y los miembros del gabinete municipal. La intención que parte desde el ejecutivo municipal "es que al menos se declare zona de emergencia", indicó el intendente.

El fenómeno fue similar al de la víspera de Noche Buena, cuando alrededor de las 18 una tormenta granicera ingresó a la geografía alvearense y provocó cuantiosos daños.

Esta tormenta no tiene antecedentes similares en la zona: "Nunca vi cosa igual. Es increíble. Las plantas descascaradas parecen comidas por caballos, es pleno invierno como quedó todo", comentó Arturo Anaya, productor y ex presidente de la Cámara de Comercio local mientras recorría las zonas afectadas en Bowen.

La supercelda precipitó lluvia y granizó primero en Carmensa y luego en Bowen donde se potenciaron los efectos dañinos de la piedra ante la acción de vientos huracanados.

A la mañana siguiente ya se contabilizaban 40 voladuras de techos en casas de familia y en el ámbito público la escuela Bernardo de Irigoyen en calle 22 fue la más afectada.

Alrededor de 80 familias más requirieron asistencia social y una importante cantidad de viviendas sufrieron destrozos. "Estamos asistiendo con nylon, agua mineral, ropa y otros elementos", informó Gustavo Reinoso, director de Desarrollo Social de la comuna. Pese a la gravedad de la situación no hubo evacuados ya que las familias se resistieron a abandonar sus hogares.

Para paliar la crisis desde la provincia la ministra de Desarrollo Social Silvia Rugieri aseguró que ya "están en viaje materiales para ayudar a los damnificados".

Dentro del área que abarcó la tormenta, la acción del fenómeno se concentró con mayor virulencia en el distrito del este, que quedó aislado durante horas. La interrupción en los servicios fue casi total. Zonas completas quedaron sin energía, teléfonos y agua potable.

Además las principales vías de acceso al lugar fueron interrumpidas ya que la acumulación de hielo dificultaba el tránsito a lo largo de la ruta nacional 188 y por calle Centenario los postes y árboles tirados impedía el tránsito vehicular. Además se generó una intensa niebla por la evaporación del agua que redujo sustancialmente la visibilidad.

En el radio urbano todo era desolación y amargura. "Hay cables cortados, calles inundadas por completo, plantas en las calles, sin luz, es todo un desastre", dijo Graciela tres horas después de sucedido el siniestro.

"Hay cientos de árboles caídos, canales y colectores pluvionales anegados. También rutas internas cortadas, servicios de telefonía fija y celulares colapsados y el energía eléctrica aún permanece interrumpido en algunas zonas de Bowen. Esta situación provocó cortes en el servicio de agua potable", indicó Roberto Triguez, director de Defensa Civil. "Restablecer totalmente el servicio de energía al menos demandará dos días", acotó el funcionario.

En el sector agrícola las pérdidas son millonarias con daños que superan 100% ya que las plantaciones fueron gravemente afectadas "La situación será desesperante para los agricultores. No habrá cosecha, las fábricas van a trabajar menos y los galpones de empaque nada. Esto es un desastre, primero por la tormenta del 24 y ahora ésta. Vamos a tener un año muy complicado", afirmó Alejandro Gutiérrez, secretario de Promoción y Desarrollo del municipio.

El jefe comunal detalló las necesidades: "Ayuda para reconstruir las fincas, curar plantaciones para tratar de salvarlas y en otros casos colaboración, que puede ser con maquinarias, para erradicar directamente las plantas".

En este sentido De Paolo confirmó que "el lunes tengo una reunión con el gobernador. Ésta es una situación de emergencia máxima porque quedó como mucho 30% de la producción del departamento".

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