Un fuerte temporal produjo anegamientos en la Ciudad y el Conurbano

Un fuerte temporal produjo anegamientos en la Ciudad y el Conurbano
Numerosos barrios porteños quedaron bajo agua debido a una lluvia torrencial que generó anegamiento de calles, derrumbes y caos de tránsito en la ciudad de Buenos Aires, mientras una fuerte granizada sacudió a varias localidades del norte del Conurbano.
El temporal se desató alrededor de las 15:30 del viernes en la Capital Federal y cayeron 57.7 milímetros de agua en apenas 15 minutos, según el Gobierno comunal, después de que se hiciera "de noche" en pleno día producto de la cantidad de nubarrones que cubrieron el cielo.

La lluvia tomó desprevenidos a los porteños y bonaerenses que disfrutaban hasta ese momento de una soleada jornada, provocó inundaciones en Palermo, Almagro, Villa Crespo, Belgrano, La Paternal, Villa del Parque, Villa Devoto, Villa Mitre, Liniers, Villa Lugano y Villa Urquiza, entre otros barrios de la Ciudad.

En el cruce de las avenidas Santa Fe y Juan B. Justo, por ejemplo, en Palermo, el agua llegaba hasta la cintura de los transeúntes hacia las 17:00.

Se trata de una zona que suele llenarse de agua cada vez que diluvia en la Ciudad y lo mismo ocurre en el paso bajo nivel de la calle Yatay, en Almagro, donde esta tarde una camioneta quedó varada con sus ocupantes dentro del vehículo en medio de la inundación.

En La Boca y en Constitución se produjeron derrumbes, debido a la intensidad de la tormenta y a los fuertes vientos que soplaron antes y durante el temporal de lluvia.

En Constitución, en la avenida Independencia al 1600, cayó el suelo el andamio de una obra y al menos cinco autos sufrieron daños de consideración, mientras en La Boca el derrumbe ocurrió en Pedro de Mendoza y California.

La tormenta generó también un caos de tránsito en la Ciudad, aunque la peor parte se la llevaron los vecinos de localidades del oeste y el norte del conurbano bonaerense, donde cayó granizo, como en General Pacheco.

Un fenómeno similar se registró en Villa Constitución, en el sur de Santa Fe, en tanto en Pergamino se desató una tormenta de polvo debido a los fuertes vientos y en Campana cayeron árboles que destrozaron coches.

En horas de la tarde, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) divulgó un alerta por probables "tormentas fuertes con abundante precipitaciones, ráfagas de viento y ocasional caída de granizo" en el sur santafecino, el nordeste de la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal.

En la Ciudad, el cielo se oscureció alrededor de las 16:00 y luego se produjo un diluvio que dejó a numerosos barrios bajo agua y afectó a centenares de autos estacionados, antes de que el sol volviera a brillar al atardecer.

La tormenta "saturó la capacidad de drenaje" de las calles, sobre todo "en la cuenca del arroyo Maldonado", explicó el subsecretario de Emergencias de la Ciudad, Néstor Nicolás.

Nicolás aseguró, además, que el Gobierno porteño cumplirá con una ley que prevé una asistencia financiera para los damnificados por las inundaciones.

En la zona del Puente Pacífico, en Palermo, las intensas precipitaciones se mezclaron con basura en la vía pública, que tapó los desagües y generó más de medio metro de agua en el cruce de Santa Fe con Juan B. Justo.

Allí debieron trabajar bomberos para ayudar a los comerciantes damnificados por la inundación y asistir a los transeúntes, a quienes se les tendió una cuerda para que la pudieran utilizar como guía a la hora de cruzar, por ejemplo, la calle Humboldt en medio de aguas marrones.

Nicolás advirtió que la situación se repetirá en esa zona de Palermo cada vez que llueve con intensidad, ya que aún deben completarse obras de infraestructura en la cuenca del Maldonado para evitar esta clase de inundaciones.

En este contexto, el vocero de Edenor, Alberto Lippi, anunció un corte preventivo de energía eléctrica en las inmediaciones del Puente Pacífico, hasta que finalice la "situación de emergencia" ocasionada por el diluvio.

En la zona el tránsito debió interrumpirse para que personal de asistencia de la Ciudad y bomberos pudieran trabajar con más tranquilidad y agilizar el drenaje.

La tormenta dejó anegadas decenas de calles -con el agua casi a la altura de las ventanillas de autos estacionados en algunos barrios- minutos antes de que miles de alumnos finalizaran su jornada de clases en el turno tarde.

La salida de los estudiantes de los colegios resultó caótica en las zonas afectadas, sobre todo en La Paternal y Villa Lugano, donde incluso se inundaron establecimientos educativos.

También regresaron empapados a sus casas quienes salieron sin paraguas, cuando el sol iluminaba la ciudad y la temperatura se aproximaba desde temprano a los 30 grados centígrados. Al cabo de la tormenta, la sensación térmica bajo unos 10º.

El diluvio provocó también complicaciones en el transporte público de pasajeros, con interrupciones y demoras en las líneas A, B y D del subterráneo porteño, en el Premetro y en distintos ramales ferroviarios, aunque la situación comenzó a normalizarse después de las 18:00.

Las aguas también retrocedieron al caer la tarde (en tiempo récord, según el Gobierno porteño), aunque los vecinos afectados por las inundaciones tardaron bastante tiempo más en calmar su bronca

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