Fuerte señal de Obama a los musulmanes

Fuerte señal de Obama a los musulmanes
En un histórico discurso desde Egipto, prometió un nuevo comienzo en las relaciones con el islam; apoyó un Estado palestino
EL CAIRO.- En un esperado discurso que pretende marcar el fin de la era George W. Bush en uno de los aspectos centrales de la política exterior norteamericana, el presidente Barack Obama propuso ayer al mundo musulmán dar vuelta la página "de la desconfianza y los desacuerdos" e impulsar un "nuevo comienzo" en su relación con Estados Unidos.

En uno de los puntos fuertes de su alocución desde la Universidad de El Cairo, Obama insistió en la necesidad de crear un Estado palestino que coexista con Israel como única solución posible para el conflicto en Medio Oriente, y volvió a reclamar el fin de los asentamientos judíos en Cisjordania. El discurso del mandatario, posiblemente el más importante desde su asunción, provocó aplausos en los países musulmanes y en Europa, pero despertó inquietud en Israel.

"He venido aquí para buscar un nuevo comienzo entre Estados Unidos y los musulmanes de todo el mundo, basado en el interés mutuo y el respeto mutuo", afirmó Obama, en una alocución destinada a los 1500 millones de musulmanes del mundo entero.

"Estados Unidos y el islam no son excluyentes, y no necesitan estar enfrentados", sostuvo durante su discurso de 55 minutos, que se vio frecuentemente interrumpido por aplausos de una platea colmada por más de 2500 personas.

La guerra de Irak, los abusos en Abu Ghraib y en la cárcel de Guantánamo y la lucha contra el terrorismo que lanzó Bush tras los atentados del 11 de Septiembre sembraron la discordia entre occidentales y musulmanes. "El 11 de Septiembre fue un trauma enorme para Estados Unidos. El miedo y el rencor provocados son comprensibles, pero, en algunos casos, nos llevaron a actuar de manera contraria a nuestros ideales", subrayó Obama.

"Muchos estadounidenses quedaron marcados por la falsa impresión de que el mundo islámico inevitablemente tiene una actitud hostil hacia Occidente", señaló Obama. "Al mismo tiempo, fruto de la globalización, muchos musulmanes han visto en Occidente un enemigo de las tradiciones del islam", agregó el presidente.

Por eso, abogó por poner fin al círculo vicioso de la desconfianza y la discordia entre Occidente y el mundo islámico: "Mientras nuestras relaciones estén definidas por nuestras diferencias, daremos el poder a los que siembran el odio antes que la paz, a los que promueven el conflicto en vez de la cooperación", afirmó Obama, que intercaló en su discurso citas del Corán, la Biblia y el Talmud.

A casi ocho años del 11 de Septiembre, recalcó que el "odio de un pequeño grupo" no guarda relación alguna con la fe profunda de más de cientos de millones de personas, e instó a los musulmanes a aliarse con Estados Unidos contra los extremistas de la red terrorista Al-Qaeda.

Con respecto al conflicto en Medio Oriente, Obama volvió a alejarse del apoyo incondicional de Bush a Israel y pidió el fin de los asentamientos judíos en territorio palestino, y sostuvo que no hay alternativa para la solución de dos Estados.

El mandatario no hizo concesiones a ninguna de las dos partes. Ante la audiencia musulmana, recordó que "amenazar a Israel con la destrucción sólo sirve para evocar en las mentes israelíes la memoria del Holocausto", y recalcó que los "fuertes" lazos de Israel con Estados Unidos son "inquebrantables". Pero también subrayó que "la situación de los palestinos es intolerable".

Aunque no presentó ningún plan de paz, sí repitió su compromiso personal en hacer lo posible por lograr el fin del conflicto. "[Los palestinos deben] abandonar la violencia [...]. No es un signo de valentía o de poder disparar cohetes contra niños que duermen", destacó. En tanto, afirmó, los israelíes deben reconocer que, si no se puede negar el derecho de su país a existir, "tampoco se puede negar el de Palestina".

Respecto a Irak, Obama señaló que los hechos en ese país "recuerdan a Estados Unidos la necesidad de usar la diplomacia y crear consenso internacional para resolver los problemas cada vez que sea posible".

El mandatario se refirió también a la situación en Afganistán, donde las tropas norteamericanas protagonizan duros combates con las milicias talibanas. "No deseamos tener nuestras tropas para siempre en Afganistán. No buscamos bases militares en ese país", dijo. Al mismo tiempo, Obama confirmó la búsqueda del diálogo con Irán y dijo que Teherán tiene derecho a producir energía nuclear con fines pacíficos.

Tras el discurso en El Cairo, Obama hizo una visita informal a las pirámides y continuó luego su viaje a Alemania. Hoy se reunirá con la canciller Angela Merkel y luego visitará el ex campo de concentración de Buchenwald. Posteriormente viajará a Francia, para recordar, mañana, el 65° aniversario del desembarco de las tropas aliadas en Normandía durante la Segunda Guerra Mundial.

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