Fuerte revés electoral para Calderón

El PRI fue el gran ganador de las elecciones legislativas de ayer, lo que pone contra la pared al presidente en el segundo tramo de su administración, con un Congreso dominado por su adversario histórico.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) se erigió como el gran ganador de las elecciones intermedias celebradas ayer en México, lo que pone contra la pared al presidente Felipe Calderón en el segundo tramo de su administración, con un Congreso dominado por su adversario histórico.

Las primeras encuestas a boca de urna registran que el PRI obtuvo el 40 por ciento de la votación nacional en la elección de diputados federales, contra apenas 29 por ciento del Partido Acción Nacional (PAN) y 15 por ciento del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD). Los candidatos del Partido de Trabajo y de Convergencia, apoyados por Andrés Manuel López Obrador, habrían conseguido el 6 por ciento de los votos entre ambos.

La composición de la Cámara no se sabrá sino hasta dentro de una semana, pero hoy se podría tener una idea mucho más clara luego de que se haya restado el voto de protesta contra todos los partidos, emitido en blanco, así como de los partidos que hayan perdido su registro oficial por no haber alcanzado el 2 por ciento, que será el caso del Partido Social Demócrata e incluso de Convergencia, que al cierre de esta edición apenas arañaba el mínimo de la votación para seguir vivo.

Por lo pronto, los votos nulos se calculan entre 4 y casi 7 por ciento.

Una vez eliminados esos votos, la cifra definitiva servirá para realizar los cálculos de asignación de curules para todos los partidos, que se sumarán a los distritos que hayan ganado efectivamente.

La combinación de todos los factores que inciden en el complejo sistema electoral mexicano podría darle a los priístas los 251 diputados que necesita para convertirse en mayoría absoluta.

Pero aun si el PRI no alcanza por sí mismo la mayoría absoluta, sí la tiene garantizada por su alianza electoral con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), un partido mercenario que en cada proceso se ha vendido al mejor postor. En 2000 contribuyó a la victoria de Vicente Fox, al coaligarse al PAN; ahora lo hizo con el PRI, y sacó el 6 por ciento de los votos.

Lo que sí parece claro es que el desplome del PAN fue mucho mayor de lo previsto, y podría quedarse por debajo de 167 diputados, es decir, no alcanzaría la tercera parte de la Cámara de Diputados, lo cual elimina la posibilidad de que el presidente Calderón pudiera ejercer la facultad de vetar cualquier cosa que el PRI y el resto de la oposición aprueben durante la segunda parte de su mandato, particularmente los presupuestos federales para los próximos tres años.

El otro perdedor es Andrés Manuel López Obrador, quien aun como militante del PRD abanderó a los candidatos de sus aliados en el Frente Amplio Progresista, el PT, que habría obtenido 4 por ciento de la votación, y Convergencia, que ronda apenas el 2 por ciento.

En las elecciones locales concurrentes, el PRI también ganaría las gubernaturas de Nuevo León, Campeche y Colima, y pelea fuertemente con el PAN en Sonora, San Luis Potosí y Querétaro. La moneda está en el aire, pero en cualquier caso las noticias no son buenas para el presidente Felipe Calderón.

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