Fuerte realineamiento empresario para enfrentar el fin de mandato K

Notorias ausencias de popes del mundo corporativo durante el Coloquio. A pesar de reclamar consenso, en IDEA también se puso al desnudo la interna empresaria
No solo el Gobierno parece desaprovechar el principal foro de debate del mundo empresario y busca minimizarlo vaciandolo de funcionarios. También algunos sectores del empresariado prefieren mirar de lejos la convocatoria y criticar por lo bajo la organización del evento.

La necesidad de generar consensos y pactos que permitan trascender gobiernos y se conviertan en un faro de confiabilidad para el largo plazo son los mayores desafíos que, año tras año, plantean los empresarios encargados de preparar la agenda de los coloquios de IDEA. Acuerdos, ideas comunes, reglas de juego claras, transparencia, políticas confiables y discutidas entre la mayoría de los actores sociales aparecen en el listado de demandas que los ejecutivos traen a Mar del Plata para debatir con funcionarios, sindicatos, dirigencia política, economistas y cualquier otro sector que acepte el convite de sentarse a la mesa que cada 12 meses, desde hace ya mas de 40 años, prepara esta entidad empresarial.

Sin embargo, la convocatoria siempre termina por incompleta. Uno o mas convidados declinan la invitación y dejan el debate rengo. Lo hace el Gobierno desde que asumió el kirchnerismo, lo hacen los gremios, pero también acostumbran a repetir esta modalidad ciertos sectores del propio empresariado, cuyos hombres más representativos pegan el faltazo y no participan del Coloquio.

Casualidad o no, se trata de grandes grupos nacionales que todo el año forman parte activamente de la vida corporativa pero cuyas caras mas relevantes no dejan verse en los pasillos del Sheraton marplatense. Paolo Rocca, Aldo Roggio, Gregorio Perez Companc, Javier Madanes, Eduardo Eurnekian, Héctor Magnetto, Marcelo Mindlin, prefieren no asistir y enviar representantes de sus empresas. Otros, como Luis Pagani, Franco Macri, Alfredo Coto, Enrique Eskenazi, Eduardo Elsztain, hace años que no forman parte de la lista de los presentes.

Esta ausencia de los principales hombres de negocios del país puso al descubierto, una vez más, que las internas en el mundo empresario ganan terreno frente a la voluntad de realizar acuerdos constructivos que deriven en sólidas y consensuadas contribuciones a los poderes de turno, tal como todos los años plantea IDEA ofreciendo su estructura como foro para este debate.

A diferencia de otros coloquios, varios representantes de la UIA se hicieron presentes en esta oportunidad e, incluso, su presidente, Héctor Méndez, formó parte de un panel junto al titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati. Pero también estaba invitada la Asociación Empresaria Argentina (AEA) a participar de ese debate y, sin embargo, no estuvo presente. Este rechazo generó molestia entre los empresarios de IDEA, pero fuentes de la entidad que preside Pagani justificaron su ausencia. "AEA está en un proceso de definición de su nuevo consejo directivo y no podíamos mandar al director ejecutivo cuando por las otras entidades estaban los presidentes", afirmaron.

Lo cierto es que la alimenticia de los Pagani tampoco fue este año auspiciante del Coloquio, a lo que las autoridades de IDEA justificaron sosteniendo que "se encuentra en un proceso de ajuste".

"Una cosa es buscar parecernos a otras entidades, con las cuales no tenemos nada en común, como con AEA o IDEA, y otra es sumar voluntades para avanzar en acuerdos básicos sobre lo que queremos para la Argentina", señaló un alto directivo de la UIA, justificando su presencia en el Coloquio.

De todas maneras, la interna entre la UIA y AEA también quedó al desnudo en este evento empresario, luego de que trascendiera un encuentrosecreto que en los últimos días mantuvo un escueto grupo de empresarios de compañías nacionales con el ministro de Planificación, Julio de Vido. Integraron este grupo Luis Betnaza, de Techint; Alejandro Macfarlane, de Edenor; Jorge Brito, de Banco Macro; Aldo Roggio, del Grupo Roggio; Miguel Acevedo, de Aceitera General Deheza (AGD); Enrique Eskenazi, de YPF y Claudio Cirigliano, del Grupo Plaza. Pagani, de Arcor, fue otro de los impulsores de la conformación de este grupo, pero no estuvo en la reunión con el ministro. También estaba invitado Federico Nicholson, de Ledesma, pero decidió no ir para evitar conflictos con Méndez, ya que consideró que por formar parte de la conducción actual de la UIA, debía comunicar acerca de este encuentro.

Ello detonó en un fuerte malestar por parte del empresario del plástico y la, casi con seguridad, destrucción de este grupo de empresarios nacionales que todavía ni siquiera había fijado sus objetivos, aseguró uno de sus integrantes. Otros representantes de la entidad industrial reaccionaron negativamente frente al disgusto de Méndez porque consideran que el mínimo diálogo que el empresariado tenga con el Gobierno debe ser aprovechado.

Casi a la defensiva, el grupo Techint de Paolo Rocca impulsa un nuevo acercamiento al Gobierno, que lo tiene de socio con 23,5% de Siderar.

En 2005 presidió el Coloquio. Alfredo Coto advirtió que la inflación era más alta que la oficial y se ganó la reprimenda de Néstor Kirchner.

La obra pública es la industria que mejor funciona hoy en la Argentina. Por eso, Aldo Roggio prefiere no confrontar en público con el Gobierno.

Dueño de los grandes centros de compra donde el Indec mide el consumo, Eduardo Elsztain hace un culto del equilibrio.

Luis Pagani está a punto de resignar la presidencia de Asociación Empresaria Argentina (AEA) para concentrarse en la reestructuración de Arcor.

Responsable de la Aceitera General Deheza, Miguel Acevedo es clave en la generación y liquidación de dólares y el pago de retenciones.

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