Fuerte protesta social; secuestran más colectivos.

La carencia de agua siguió alimentando más protestas. Secuestraron cinco colectivos de INDALO, y dos camiones. Cortan calles y protestan. El intendente de la ciudad se reunió con funcionarios del EPAS. Pero lo único que puede hacerse es aumentar la cantidad de abastecimiento con camiones. Esto no satisface el reclamo de los grupos más radicalizados de vecinos.
Una tensa situación social, con bloqueo y secuestro de colectivos, un camión recolector de basura y uno aguatero, se registró en la tarde del viernes en la zona oeste de la capital neuquina, protagonizada por grupos de personas que reclaman por la carencia de agua potable.

El problema, que se repite todos los años, se reiteró este verano pese a las anunciadas obras que pretendían al menos garantizar los servicios mínimos. Los cortes de energía eléctrica, sumados a la escasez de agua propia de un fuerte aumento del consumo por las altas temperaturas, terminaron provocando un colapso que las autoridades políticas provinciales y municipales no pueden ahora resolver por arte de magia.

La situación ha perjudicado notablemente el servicio del transporte de colectivos de la empresa INDALO. Según voceros de la empresa, cinco unidades fueron retenidas por un bloqueo de un grupo de vecinos enardecidos, en la cabecera del ramal 9 de esa empresa, en las calles Novella y Necochea.

Otras tres cabeceras (lugares desde donde parte el servicio) eran también bloqueadas, según se informó poco después de las 16,30 de este viernes. También se supo que los vecinos habían secuestrado un camión recolector de residuos de la empresa CLIBA, y un camión aguatero.

Lo concreto era que esas acciones habían afectado el servicio de los ramales del Oeste capitalino, es decir el 1 A y B, 4, 6, 7 AyB, 8 y 9, según se confirmó desde la empresa. La situación empeoró respecto del jueves, cuando también se había secuestrado colectivos (tres) que después fueron liberados.

El intendente Martín Farizano se reunió a primera hora de la tarde con el presidente del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), Nelson Damiani, para evaluar la situación de “la emergencia hídrica”, según reconoció el propio jefe comunal.

En un tramo de la reunión con los funcionarios provinciales, el intendente invitó a su despacho a dirigentes vecinales de Gran Neuquén Norte y Gran Neuquén Sur, oportunidad en que "les transmitimos detalles de las causas de la emergencia y la decisión de adoptar un operativo de asistencia a los sectores de la población más afectados, en especial del oeste de la ciudad", informó Farizano.

El plan consiste en incorporar más camiones cisternas a la distribución de agua potable, básicamente. “Pero antes debemos saber cuál será el momento en que se restablecerá el servicio por red y los puntos de la ciudad donde demandará más tiempo su normalización, con el propósito de definir los recorridos para el abastecimiento y la magnitud del aporte”, dijo Farizano

Farizano señaló que "a los problemas de producción de agua que tenemos, ayer se sumó el corte de energía que afectó al Alto Valle y otras zonas de la provincia, lo que originó serios inconvenientes en una cantidad importante de alimentaciones para los sistemas de bombeo del EPAS que permiten la llegada del agua, en especial, a los receptorios de la meseta".

Agregó que esta situación "ha agudizado una emergencia hídrica que estaba siendo razonablemente administrada y pese a que estábamos atendiendo problemas puntuales a algunos sectores de la ciudad, la irrupción de este problemas nos ha motivado a revisar y profundizar el plan de emergencia".

Farizano detalló que Damiani les informó también que "el EPAS está haciendo algunos nuevos receptorios y que el año próximo hará los nexos que permitirán conectar el ducto desde Marí Menuco, lo que daría una producción de agua suficiente para no tener inconvenientes".

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