Fuerte presión mundial sobre los golpistas

Los líderes y bloques de la región, así como la UE y EE.UU., anunciaron que no reconocerán a otro presidente que no sea Zelaya
MANAGUA.- Un día después del enérgico repudio de la comunidad internacional contra la destitución del presidente hondureño, Manuel Zelaya, los líderes de todo el mundo, desde Washington hasta Caracas, así como los bloques regionales y las organizaciones internacionales, incrementaron ayer la presión sobre Honduras para que restituya el orden constitucional y democrático en su territorio.

Convencidos de que los militares de ese país protagonizaron un golpe de Estado "absolutamente reprobable", los gobiernos de la región y los representantes de los países miembros de la Unión Europea (UE) adelantaron que no reconocerán al nuevo presidente hondureño, Roberto Micheletti, y que no mantendrán contactos oficiales con Honduras hasta que Zelaya no sea restituido en su cargo.

Los vecinos de Honduras, por su parte, cerraron sus fronteras comerciales. El Salvador, Guatemala y Nicaragua anunciaron que suspendieron el acuerdo de libre tránsito de personas y mercancías con ese país.

En tanto, reunidos de urgencia en Managua para analizar la situación de Honduras, los países latinoamericanos que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), además, anunciaron que retirarán a sus respectivos embajadores de Tegucigalpa en protesta por el derrocamiento de Zelaya.

"Los países miembros del ALBA hemos decidido retirar a nuestros embajadores y dejar a su mínima expresión nuestra representación diplomática en Tegucigalpa, hasta tanto el gobierno legítimo del presidente Manuel Zelaya sea restituido plenamente en sus funciones", dijo el canciller de Ecuador, Fander Falconi, al término de una reunión del grupo, de la que participaron el presidente venezolano, Hugo Chávez; el nicaragüense, Daniel Ortega; el ecuatoriano, Rafael Correa, y el boliviano, Evo Morales, además del propio Zelaya.

"Como miembros plenos de los distintos sistemas de integración del continente, instamos a nuestros países hermanos de Unasur, SICA, Mercosur, Caricom, Grupo de Río y OEA a proceder de igual forma ante los agresores del pueblo hondureño", agregó Falconi. Más tarde, otros países, entre ellos México, siguieron el camino de las naciones del ALBA.

Chávez, en tanto, que anteayer había amenazado con derrocar a cualquier presidente que jurara en lugar de Zelaya, reiteró que "no hay negociación posible con los golpistas de Honduras" y exigió el "inmediato retorno" del mandatario al poder, mientras que el presidente de Cuba, Raúl Castro, arribó a Managua para sumarse a la cumbre del ALBA.

También el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, afirmó que su país no aceptará ni reconocerá ningún gobierno de Honduras que no sea encabezado por Zelaya, y advirtió: "Si Honduras no revisa su posición, va a quedar totalmente aislada en medio de un contingente enorme de países democráticos´´.

En Nueva York, la Asamblea General de la ONU, por su parte, inició ayer una reunión de urgencia para analizar la situación en Honduras, durante la cual el presidente del órgano, el nicaragüense Miguel D´Escoto, pidió a los países que actuaran de manera inmediata para que el golpe terminara "en un fracaso absoluto".

"Es crucial que los 192 Estados miembros de la ONU añadan su voz para subrayar el rechazo universal a este crimen", agregó. D´Escoto informó, además, que Zelaya participará en la mañana de hoy de la sesión de la asamblea general para ofrecer "un informe actualizado de los eventos en su país", tras lo cual se espera que el órgano adopte una resolución.

Por otro lado, los cancilleres de los países miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) tienen previsto reunirse hoy de urgencia para decidir qué rumbo tomar frente a la destitución de Zelaya, con la marginación temporal de Honduras como una posibilidad. Anteanoche, de hecho, el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, había mencionado tal opción, tras exigirle al "gobierno ilegítimo´´ de ese país dejar en libertad a detenidos como la canciller Patricia Rodas, que ayer finalmente viajó a México.

Mientras tanto, el mandatario de México, Felipe Calderón, que preside temporalmente el Grupo de Río, llegó ayer a Nicaragua, desde donde expresó "el más enérgico rechazo" de ese grupo al golpe de Estado en Honduras, y señaló que hoy analizará con diversos mandatarios y representantes la situación en ese país para ver qué medidas tomar.

Ayer, también los gobiernos de Rusia, Italia e incluso Irán, se sumaron a la ola de condenas contra el golpe en Honduras, mientras que la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, afirmó que la prioridad inmediata de su país es restaurar el orden democrático y constitucional en Honduras

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