Fuerte presión de la CGT al Gobierno

Pedirá a la Presidenta que las empresas paguen 500 pesos antes de fines de año; también solicitó "duras multas" si hay despidos. Por: Luis Laugé
Hay malestar en la CGT por el fallo de la Corte contra el monopolio sindical. Se advierte en el súbito endurecimiento del discurso contra el Gobierno. Concretamente, por un lado, la central obrera hizo trascender que volverá a reclamar a la Casa Rosada el pago de una suma fija para los trabajadores para fines de año, y por otro, comenzó a exigirle que aplicara "duras multas" a las empresas que despidan empleados.

La CGT reclamará otra vez que los empresarios abonen 500 pesos -quizá pidan más, dijeron algunos gremialistas a LA NACION- como compensación no remunerativa antes de fines de año. Es "para compensar la inestabilidad y el desfase salarial", explicaron fuentes calificadas.

En rigor, este reclamo fue planteado hace más de dos meses por la CGT, pero cuando estalló la crisis financiera en los Estados Unidos, por pedido de la Casa Rosada, se frenó todo tipo de reclamo de aumento de haberes. Ahora, la CGT volverá a la carga con todo.

La postura del sindicalismo, más dura respecto del Gobierno, tiene como protagonista al jefe de la CGT, Hugo Moyano, quien días atrás aseguró que no había despidos en la Argentna, pero que ahora no sólo revirtió tal concepto, sino que encargó al coordinador legal de la CGT, el diputado nacional Héctor Recalde, que trabaje en un proyecto de ley para evitar despidos, y reflotó el reclamo de la doble indemnización, que el Consejo Directivo de la central obrera había dejado de lado.

Ayer, el secretario adjunto de la CGT, el metalúrgico Juan Belén, se sumó al pedido de que se apliquen "duras multas" para las empresas que despidan a sus empleados, según dijo a Radio 10.

"Estamos preocupados. Veníamos bien, pero ahora, con la crisis, vamos para abajo", dijo el dirigente metalúrgico.

La relación de tirantez con el Gobierno también se pondrá en evidencia en la madrugada de hoy, con la huelga que el sindicato de camioneros inició contra YPF (de lo que se informa por separado).

El destinatario

El destinatario de las quejas de los gremialistas de la CGT es el presidente del Partido Justicialista (PJ), Néstor Kirchner, de quien no pueden entender -según dicen en el entorno de Moyano- cómo es que no pudo (¿o no quiso?), plantean muchos de ellos- detener el veredicto de la Corte que autorizó que cualquier candidato a delegado de una empresa o fábrica pudiera presentarse allí a elecciones sin la obligación de pertenecer a una asociación con personería gremial.

Moyano no espera demasiado de la Corte, que ya dijo con su sentencia lo que tenía que decir. La "solución política" que pretende la CGT apunta a Néstor Kirchner, a quien consideran "el hombre que toma las decisiones en este Gobierno", dicen.

Algunos de los dirigentes más enojados después del encuentro del Consejo Directivo, el viernes último, dijeron a LA NACION que el fallo de la Corte no se solucionará con el nombramiento del abogado de Camioneros Juan Rinaldi al frente de la Superintendencia de Servicios de Salud, en lugar de Héctor Capaccioli. "Esa designación estaba arreglada de antemano con Kirchner", dijo una fuente digna de crédito.

La reunión de la CGT tuvo como eje las críticas a los miembros de la Corte, pero también una fuerte reacción contra los Kirchner. Alguien allí tildó de "traidor" a Néstor Kirchner. Distintos interlocutores coincidieron después ante LA NACION en que sería Moyano quien hablará con el ex presidente para buscarle "una salida política" al tema.

El nuevo rumbo crítico de Moyano con el Gobierno se había percibido ese viernes, cuando en una jornada de la industria en la que participó el jefe de Gabinete, Sergio Massa. Allí, el camionero dijo con aparente despreocupación que "un sindicato más o un sindicato menos no cambia la situación de los trabajadores", pero enseguida asestó: "Lo que tenemos que exigir a los gobiernos en serio es que una vez por todas pongan en marcha la distribución equitativa de riqueza".

El interrogante, hoy, es si esa será una posición permanente de la CGT respecto de la administración que conduce Cristina Kirchner o si será una pelea pasajera. Por lo pronto, desde hoy hay medidas concretas que ponen a la CGT y al Gobierno enfrentados.

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