Un fuerte golpe de timón

Beder Herrera advirtió que el servicio de aguas podría reestatizarse. Varios nombres aparecen para reemplazar a Carlos Luna en Gobierno. Contactos de la oposición con familiares de los imputados por la estafa en Vivienda
Este octubre dejó a los riojanos con su tórrido abrazo que llevó las temperaturas máximas por arriba de los 45 grados, marcas más propias de enero que de esta supuesta primavera, que por el calentamiento global y el efecto invernadero seguirán levantándose hasta llevarnos al mismísimo infierno.

Estos primeros calores han puesto a prueba el sistema eléctrico provincial, que el viernes pasado llegó un récord histórico de consumo, con 204 megavatios, superando así el pico máximo anterior del año pasado, que llegó a 201 megavatios. Por ahora, y gracias a la puesta en servicio de la llamada Línea Minera y otras inversiones, el sistema demuestra que aguanta.

Justamente son los momentos extremos los que marcan la capacidad de reacción y abastecimiento de un servicio ante un pico de demanda. Pero lo que sucede con la energía dista mucho de la situación existente con otro servicio vital: el agua. En el marco de la gravísima crisis hídrica que atraviesa no sólo La Rioja, sino buena parte del país, no es muy auspicioso el panorama en este aspecto.

Esta semana se escribió un nuevo capítulo de la conflictiva relación –que a esta altura parece terminada– entre el Gobierno y la empresa Aguas de La Rioja. El lunes pasado, en un desayuno con la prensa, entre muchos temas que tocó, el gobernador Luis Beder Herrera aprovechó para deslizar la posibilidad de que el servicio de agua potable podría ser "reestatizado".

Aunque el mandatario sostuvo que respetará los 90 días de plazo establecidos para la intervención, la realidad es que el malestar con la empresa es enorme. No sólo por las deficiencias en la prestación y la desinversión, sino también por la enorme deuda que generó en el tiempo que estuvo a cargo del servicio.

Ese mismo día, el interventor Juan Luna Corzo informó que, a partir de la auditoría se detectó que la empresa que conduce Chamas tiene un pasivo de 35 millones de pesos (por la mañana Beder había indicado que eran 30 millones) y que la situación financiera era muy delicada. A su vez, aunque no rechazó los 20 millones que la empresa reclama al Estado, aseguró que deben ser objeto de una profunda revisión.

Entre otras cuestiones que reveló el interventor, se supo que de un total de 47 perforaciones que existen en la Capital, doce estaban fuera de servicio y sin bombas; como ya publicó NUEVA RIOJA en ediciones anteriores, la situación de las restantes perforaciones es sumamente frágil, ya que se encuentran todas con el mantenimiento mínimo e indispensable. Luna Corzo no se guardó nada, dijo que la concesionaria no invirtió "ni un centavo" en Chamical, un departamento que padece en forma crónica una crisis hídrica muy grave. El gobernador marcó claramente la cancha para el futuro de Aguas de La Rioja, que está virtualmente contra las cuerdas. En la Casa de las Tejas ya piensan incluso en asemejar la figura de la empresa "reestatizada" con otros emprendimientos que cuentan con participación estatal, como Internet para Todos, la proveedora de conexión a la red de redes.

Al respecto, enfatizó que el Estado riojano debe ser "eficiente en todos los servicios" y adelantó que podrá competir "palmo a palmo" con las empresas. Esa línea llevaría a la salida de los correntinos y a la reestatización o, posiblemente, a una nueva concesión pero con participación estatal.

En su charla con el periodismo, Beder Herrera volvió a tocar el tema de la minería, que consideró clave para la provincia, y abordó la cuestión de las estafas en Vivienda, de las cuales todavía quedan muchas dudas y cuestionamientos. Al respecto, este fin de semana dirigentes de la oposición podrían tomar contacto con los familiares de los imputados en la causa, quienes insisten en su inocencia y podrían aportar algunas importantes revelaciones.

También habló Beder Herrera de los cambios en su gabinete, aunque sin dar ninguna precisión. Una de las vacantes que más interés concita es Gobierno, que deja Carlos Luna para ir a la Legislatura. Si bien se confirmó que Fernando Rejal dejará su banca en el Congreso nacional para asumir como diputado provincial, las posibilidades del chileciteño de asumir como ministro en esa área se reducen por los reparos que produce en el bederismo puro e, incluso, en algunas autoridades policiales.

Para ocupar esa cartera toman cuerpo los nombres de Alberto Paredes Urquiza (estuvo a cargo durante la gestión de Maza) y el asesor Héctor Duran Sabas, quien seguramente podría tener una función más cercana a lo técnico, para supervisar temas de seguridad y aportar a la implementación de las reformas judicial y política. A estos nombres se agregan los de Gastón Mercado Luna e, inesperadamente, de Sergio Casas.

Las bancas, sin discusión

Ayer se conocieron en forma extraoficial los detalles del fallo por el cual el Superior Tribunal de Justicia riojano descartó los cuestionamientos del radicalismo a tres bancas que, finalmente, quedaron en manos del oficialismo. De este modo, Alejandra Oviedo, Oscar Chamía y Silvia Gaitán fueron proclamados legisladores, junto con el resto de los diputados y concejales de toda la provincia.

En el radicalismo esta decisión no causó mayor sorpresa, ya que algunos dirigentes provinciales buscaban el viernes difundir una posición ante el trascendido de que las bancas estaban perdidas.

De todos modos, está descartado que los radicales acudirán a la Cámara Nacional Electoral para continuar judicialmente su reclamo, aunque no esperen mayores resultados por esta vía.

A mitad de semana, se anunció la llegada de personajes de la política nacional, como Alberto Fernández, Juan Carlos Mazzon o Lucía Corpacci, a la presentación del libro de Angel Maza, llamado "Mi verdad".

El anuncio había generado alguna expectativa, pero ninguno de ellos se acercó al Club Social para acompañar al ex gobernador, que dio a conocer su libro flaqueando por los abogados que lo asistieron judicialmente, Raúl Galván y Pedro Carreño.

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