Fuerte denuncia de Ocaña salpica a los K

La ex ministra de Salud Graciela Ocaña salió ayer a advertir que la decisión del Gobierno de aumentar al 30% del mínimo garantizado que reciben las obras sociales por cada beneficiario es "grave" ya que, en ciertos casos, ese dinero "va al patrimonio particular de algunos dirigentes sindicales" y no se destina a mejorar las prestaciones.
"Es una forma de apropiarse recursos, una forma de corrupción muy importante", alertó la ex funcionaria.

Ocaña agregó que una medida como la que estaría por tomar el Gobierno "era siempre la aspiración de Hugo Moyano", porque el dinero pasa "directamente a las obras sociales", y fustigó a los gremialistas "que creen que estos fondos son propios"

Cristina Kirchner tiene casi listo un decreto que prevé la devolución a las obras sociales sindicales de un fondo por 3.200 millones de pesos que los dirigentes reclamaban desde hacía años.

Se trata de un guiño hacia el sindicalismo peronista que apoya al Gobierno nacional.

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