Por la fuerte demanda en Mendoza, quedan pocos dólares para la venta

El problema financiero mundial impulsó a los mendocinos a buscar refugio en la moneda estadounidense.
En estos días de ahogo financiero global, varias fueron las estrategias de la gente para disminuir el efecto crítico en sus bolsillos.

Una de estas formas es ya casi una tradición. Ante la crisis, el argentino medio compra dólares,

Y el mendocino no es una excepción. En esta semana, todos los medios resaltaron el incremento de las ventas de dólares, pero también el aumento de su valor, que alcanzó récords anuales, como los $3,37 de ayer.

Así como inesperado fue el inicio de este brete internacional, también puede serlo su final, que no contará con una bandera de llegada, ya que la carrera podrá ser suspendida, aunque sea momentáneamente, por un hecho fortuito, pero no ilógico: se acabarán los dólares.

Juan Carlos Benegas, de la empresa Cano Bursátil, resaltó como primer punto, que en Mendoza no hay muchos dólares porque “se trata de un mercado muy chico en el que no hay suficiente stock”.

Así, las reservas de divisas pueden colapsarse porque en épocas como la actual, si bien la demanda no es masiva en volúmenes, “sí lo es en cantidad de gente”, continuó Benegas, “lo que genera un importante movimiento de esa moneda”.

El problema de la falta de dólares fue confirmado en algunas casas de cambio. “No tenemos stock, nos estamos manejando con las operaciones del día y con los clientes habituales” señaló Luis Jalaf, director gerente de la agencia Cambio Santiago.

Pero esta falta de stock se debe principalmente a una cuestión operativa. Para Jalaf, “al estar a mil kilómetros de Buenos Aires, es más difícil que los bancos provean de esta moneda hacia el interior”.

Eso no es impedimento para restringir la venta, ya que las entidades cambiarias continúan firmes con su negocio. “En la medida que tengamos dólares, seguiremos vendiendo” indicó Jalaf.

La situación es similar en otras empresas. En el caso de la casa de cambio Cash, sus operadores le dijeron a Ciudadano que el mercado “está revuelto, pero manejable”, al referirse a las jornadas casi caóticas que se vivieron en la semana.

“Hay mucha gente que compra dólares, pero también hay gente que vende”, dijo uno de los operadores de esta entidad.

Por su parte, la agencia Maguitur también sintió la fuerte demanda de dólares. Desde la gerencia de esa entidad afirmó que “la demanda es mayor que la disponibilidad de billetes”. Esta es una de las razones del aumento de su valor, a lo que se le agrega el costo del traslado, que también encarece su precio.

Un dato curioso del mercado cambiario local es que se trata de “una plaza que compra dólares y no vende”, afirmaron los operadores de esta agencia. Esto indica que los mendocinos suelen ir a las casas de cambio a vender los dólares de sus ahorros, situación que esta semana se revirtió.

En Mendoza, la escasez de dólares provocada por la revolución financiera, comenzó a notarse el martes, cuando creció marcadamente la demanda, en el mismo instante en que el país entero se encomendó a esa moneda, como en otras épocas no muy lejanas, pero sí críticas.

Más allá de la coyuntura, la fluctuación del mercado cambiario y el precio del dólar pueden tender a cierta estabilidad siempre y cuando las bolsas del mundo calmen sus ánimos.

Benegas coincide con esto al decir que “el dólar bajará cuando pase esta coyuntura”. Según el especialista, el valor de la moneda estadounidense tiene que subir, pero de manera progresiva, no tan abrupta. “De esa forma se logrará un equilibrio”, concluyó.

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