Fuerte debate por el CEMA con la presencia de dos secretarios

Fue ayer, en el recinto del Concejo. Tres comisiones trataron el convenio para construir el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias. Expusieron los titulares de Salud y Economía. Hubo cuestionamientos del radicalismo y apoyos de otros bloques.-
En medio de chicanas políticas y de pases de factura entre el oficialismo y la oposición, los secretarios de Economía, Mariano Pérez Rojas, y de Salud, Alejandro Ferro, defendieron ayer en el Concejo Deliberante el proyecto de construcción del Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (CEMA), que se edificaría a partir de un convenio con los gobiernos nacional y provincial.

El contexto fue una reunión conjunta de las tres comisiones legislativas que deben tratar la propuesta –las de Obras, Legislación y Hacienda-, que involucran a casi todos los ediles del cuerpo.

El debate duró más de tres horas. De arranque, Ferro aseguró que, según las previsiones, en el CEMA se realizarían unas 234.501 consultas anuales. Y que en el lugar, de unos 3000 metros cuadrados, se podría hacer desde una endoscopia hasta un ecocardiograma. "La gente no se hace este tipo de estudios porque no encuentra dónde hacérselos", comentó el funcionario.

Las especialidades incluirían cardiología, urología, infectología y ergonometría, entre otras. También dispondría de una farmacia y de un laboratorio clínico.

Ferro sostuvo que es un planteo "no ético" sostener que los recursos de salud deben dimensionarse y planificarse en base a los recursos disponibles. En cambio, dijo que el planteo "ético" es planificar en base a las necesidades reales de la comunidad.

La diferencia, establecida en el comienzo de su exposición, generó la primera reacción opositora. "Decir que se van a hacer cosas y no hacerlas tampoco es ético", disparó el opositor Carlos Katz (Consenso Local). "No creo que la distinción haya sido afortunada", coincidió Ricardo Alonso (Unión Peronista).

El titular de Salud no fue con un discurso improvisado a la reunión. Prueba de ello es que, sabiendo que el bloque radical es el más numeroso de la oposición, recordó que en su campaña política Vilma Baragiola (la candidata de la UCR) había hablado de la necesidad de que Mar del Plata tuviese un hospital municipal. Señaló que también se lo escuchó decir a Fernando Arroyo, del Frente Es Posible.

"Un hospital municipal saldría diez veces más, pero el CEMA sería un paso intermedio", subrayó. "Esto empezó hace menos de un año siendo un delirio; ahora es un proyecto", defendió.

El convenio marca que la Nación aportará los $ 28 millones para construir el centro, que la Provincia invertirá unos $ 7 millones para equiparlo y que el Municipio deberá hacerse cargo del mantenimiento. Se levantaría en la calle Pehuajó entre Gaboto y Elcano, en tierras de la ex estación de cargas.

Ferro lo comparó con el Cemar, de Rosario. Y también citó a esa ciudad cuando ponderó su presupuesto sanitario, que pasó del 8 al 28% en 15 años. A su juicio, es el camino que debe seguir Mar del Plata.

Pérez Rojas aclaró de movida un punto que estaba en boca de la oposición: la cantidad de personas que trabajarían en el establecimiento. "Serán 95", puntualizó. De ellos, a 50 habría que contratarlos, mientras que los otros 45 provendrían de los centros de salud municipales.

¿Cuánto le costaría al Municipio mantener el CEMA? El jefe de Economía también lo clarificó: $ 4.513.212 anuales. ¿De dónde saldría la plata? Una parte ($ 2.574.163) del aumento en la coparticipación que recibiría la ciudad por incrementar las consultas médicas; otra ($ 840.000) del plan SAMO, por el que el Municipio puede cobrarles a las obras sociales de las personas que se atienden en el sistema de salud comunal, y el resto (acreedor de $ 1.140.000) "debe salir de los recursos propios y de la contribución para la salud", describió Pérez Rojas.

"Es difícil pasar de la ausencia total de información a que te den tanta", se quejó la jefa del bloque radical, Cristina Coria. "Creo que, tarde o temprano, esto va a ir en detrimento de la atención primaria en la escala barrial. La realidad no es un power point", la siguió Katz.

Ferro se había ayudado en su disertación con datos de su computadora que proyectó en una pantalla. "Es cierto que no todo está en un power point. Pero ahí mostramos las cosas que hicimos", retrucó el funcionario. "Con el 5% del presupuesto –agregó- no se puede hacer ni asistencia primaria de la salud". Lo último también formó parte de la réplica: ese porcentaje es el que tenía el presupuesto sanitario durante los gobiernos radicales que antecedieron a Pulti.

Leticia González (Alternativa Social) no tardó en meterse en la polémica: "Me parece que estamos discutiendo el decorado de la casa del fin de semana mientras que en la de todos los días no tenemos ni la cocina, ni las cañerías". En otras palabras, sugirió que Ejecutivo planifica el CEMA mientras deja que se vengan abajo las salas de salud municipales.

Los radicales Eduardo Abud y Nicolás Maiorano también sumaron sus críticas al proyecto oficial. Los que se desmarcaron fueron los ediles de extracción peronista, que hasta tuvieron su propio duelo con sus adversarios históricos.

"El CEMA le va a dar apoyatura técnica a las salas de salud. Voy a acompañar y defender la propuesta con toda la fuerza", intervino Alonso. "Hay que analizarlo en términos de calidad de inversión", respaldó la kirchnerista Verónica Beresiarte. Y Viviana Roca (Frente Nacional y Popular Marplatense) aseguró que "los miedos de algunos pueden ser fácilmente superados".

Su compañero de bloque Juan Carlos Cordeu fue todavía más enfático: "Negarse a este pedido del Ejecutivo es consolidar la decadencia en la atención primaria. Eso no aporta".

La última palabra la tuvo el secretario de Economía, que después de escuchar los cuestionamientos de la UCR y los avales de las demás bancadas aseguró que no intentaba "venderle espejos de colores" a nadie.

Después de cerrar la rueda de discursos, el presidente de la comisión de Hacienda, el oficialista Santiago Bonifatti, prometió que la información que transmitieron los funcionarios del Gobierno será incorporada al expediente. Los opositores también dieron su palabra: la semana que viene estarán dispuestos a volver a debatir el proyecto en las tres comisiones.

Comentá la nota