Fuerte crítica de Lula al plan de Obama

Dijo que no se pueden gastar millones en activos tóxicos y apoyó la propuesta china de reemplazar el dólar en el comercio mundial
BRASILIA.- Un día después de que las políticas económicas de la Casa Blanca fueran duramente criticadas en la Unión Europea, el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, echó ayer más leña al fuego al cuestionar la compra multimillonaria de "activos tóxicos" en Estados Unidos y apoyar la propuesta china de reemplazar el dólar en el comercio internacional.

"No me gustaría dar una opinión sobre la política soberana [del presidente norteamericano, Barack Obama]..., pero creo que no podemos gastar el dinero que nos resta comprando títulos podridos", dijo Lula en una conferencia de prensa conjunta con el premier británico, Gordon Brown, a quien recibió en la residencia oficial pocas horas antes de que ambos viajaran a Chile para la Cumbre de Líderes Progresistas (ver Pág. 8).

"Si ese billón de dólares que se usará para comprar activos podridos fuera para el comercio, sería mucho mejor", agregó.

Las declaraciones de Lula se producen cuando faltan pocos días para la cumbre del Grupo de los 20 (G-20) que tendrá lugar en Londres el 2 de abril y mientras crece el proteccionismo en el mundo, según un informe publicado ayer por la Organización Mundial del Comercio (OMC).

En la cumbre del G-20, los líderes mundiales y las organizaciones internacionales, incluido el FMI, discutirán la reforma del sistema financiero mundial.

El mandatario brasileño admitió ayer que no estudió a fondo el plan económico de Obama, pero indicó que "el dinero que se dirige al sistema financiero no ayuda a que se recuperen los flujos de comercio".

"Lo importante ahora es recuperar el crédito para favorecer el intercambio comercial", añadió.

Pero, a su juicio, "ninguna de las medidas tomadas hasta el momento ayudan a recuperar el crédito".

Al respaldar la propuesta china de sustituir al dólar en las transacciones internacionales, Lula dijo que ese proyecto, que fue rechazado por la Casa Blanca, Francia y la UE, será bien recibido por los países en desarrollo.

Si bien reconoció no conocerlo en profundidad, afirmó que tendrá una reunión en la cumbre del G-20 con el presidente chino, Hu Jintao, en la que espera abordar el tema.

"En principio, creo que todos los países emergentes pueden ser favorables a una nueva moneda, ciertamente Estados Unidos va a estar en contra, pero creo que esta discusión es válida, pertinente", dijo Lula.

"Al final de cuentas, el mundo no debe estar subordinado a una sola moneda", reforzó Lula.

Luego citó la experiencia de sustituir parcialmente el dólar en el comercio con la Argentina, tercer socio económico de Brasil. "Aprobamos con la Argentina el uso de las monedas argentina y brasileña [en el intercambio] porque creemos que es posible no quedar subordinados a la moneda de otro país."

"Creemos que es posible en el mediano plazo ir estableciendo acuerdos comerciales [con otros países], con monedas de varios países, no necesariamente vinculados al dólar", señaló Lula.

Además, en una polémica declaración que fue interpretada como una crítica a las naciones ricas, Lula dijo: "La crisis fue causada por comportamientos irracionales de gente blanca de ojos azules, que antes parecía saber de todo y ahora demostró no saber de nada".

El actual escenario económico mundial no es responsabilidad de ningún "negro, indio o pobre", según destacó el mandatario.

Por otra parte, el presidente brasileño advirtió que si fracasa la cumbre del G-20, pueden multiplicarse los estallidos sociales.

"La reunión en Londres, el día 2, es histórica, porque de ella el pueblo del mundo espera mucho", agregó.

Luego, pronosticó que, si no se logran avances en la cumbre, los europeos "comenzarán a hacer manifestaciones como en Francia, que comienzan como simples protestas y después viene una convulsión social que no se sabe cuándo va a parar".

Por su parte, Brown evitó identificar responsables de la crisis económica global, pero coincidió con Lula en que es necesario revertir la falta de crédito para reactivar el comercio internacional, que, según se prevé, caerá un 9% este año, la peor performance desde la Segunda Guerra Mundial.

Además, anunció que propondrá en la cumbre del G-20 la creación de un fondo especial de 100.000 millones de dólares para que las empresas puedan exportar.

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