Una fuerte crisis energética ya le causa costos sociales a Chávez

El gobierno ordenó cortes en el suministro de electricidad. Es porque la energía no alcanza para abastecer a la industria y a los comercios. Miles de empleos están en peligro. El régimen también frenó el complejo estatal de producción de acero.
El año comenzó en Venezuela con el peor de los escenarios. No hay energía suficiente para abastecer a la industria y a los comercios, se agudizaron las restricciones domiciliarias y miles de empleos se encuentran en peligro. Los sindicatos pidieron prudencia al gobierno de Hugo Chávez porque los empresarios, según denunciaron, y también el Estado, comienzan a producir despidos.

La crisis se monta sobre la paradoja generada por un país como Venezuela que, pese a su condición de quinto exportador de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP), afronta un delicado panorama con sus fuentes energéticas menguadas. Los analistas y la oposición atribuyen todo a una mala asignación de recursos, a la falta de inversiones, a una burocracia clientelar y a un modelo económico ineficiente que empieza a agotarse.

Chávez, ciertamente, no está de acuerdo. En recientes declaraciones públicas, el presidente venezolano achacó la crisis energética -la primera de tal magnitud que afecta a su gobierno que lleva ya más de una década- principalmente a la sequía y al "derroche" de los usuarios, aunque también ha reconocido una falta de inversión oficial oportuna en el sector.

Para afrontar el crítico panorama, a fines de 2009 entró en vigor una resolución que obliga a los sectores público y privado a reducir en un 20% el consumo eléctrico, y que incluye la restricción del uso del servicio en los centros comerciales, casinos y salas de bingo. Al mismo tiempo, el Gobierno anunció la paralización de dos líneas de producción de la estatal Aluminio del Caroní (Alcasa) para ahorrar energía y la puesta fuera de servicio de cinco líneas de producción de la Industria Venezolana del Aluminio (Velamun) y de dos hornos de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), recientemente estatizada. Como combate a la sequía, Chávez lanzó incluso una campaña de ahorro de agua para que los venezolanos se bañaran en tres minutos -el "baño comunista", lo llamó- y pidió que sus compatriotas usaran linternas si se levantaban por las noches. El gobierno afirmó además que las medidas de restricción del uso de la electricidad se mantendrán al menos hasta mayo próximo, "siempre y cuando llueva y el embalse de Guri aumente sus niveles". Guri es una represa ubicada al sudeste, que genera el 70% de la electricidad del país.

La crisis llega en un momento muy malo para la economía. El año 2009 cerró con una contracción del 2,9% del PBI, un aumento del desempleo y la inflación -que supera el 30% según mediciones privadas- y una caída de los precios petroleros producto de la crisis económica global. El valor del crudo venezolano promedia US$ 56,88 por barril frente a los US$ 86,49 que registró en 2008, lo que afecta a la economía nacional, que obtiene de las exportaciones petroleras el 90% de sus ingresos.

El presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), Noel Alvarez, la principal entidad patronal, dijo que la recesión podría agudizarse por el racionamiento impuesto a la industria y comercio. Alvarez estimó que el proceso recesivo "se va a incrementar" debido a que muchas empresas debieron reducir a la mitad su jornada laboral.

Han sido los dirigentes sindicales, muchos de los cuales son chavistas, quienes empezaron a colocar al gobierno contra la pared. "El Gobierno se escuda en la crisis eléctrica para ocultar los graves problemas financieros y operacionales que las empresas básicas atraviesan desde 2008", dijo José Jiménez, director laboral de Sidor. "Ahora la situación es más severa porque la producción está a un 10% de capacidad por el cierre de los hornos", agregó. El Sindicato Único de Trabajadores Siderúrgicos aclaró que no aceptarán que la restricción del consumo sea utilizada para perjudicar las condiciones laborales. Sidor es una de las empresas del grupo argentino Techint que fueron nacionalizadas a mediados de 2008. Una situación similar se vive con trabajadores de otras empresas, cuyos voceros dijeron que ya hay despidos.

La oposición culpa del déficit de electricidad a las erradas inversiones de Chávez. El consumo de energía aumentó un 25% desde el 2004, un período durante el cual Venezuela disfrutó de una bonanza petrolera mientras congeló las tarifas eléctricas. Caracas afirma que invirtió cerca de US$ 16.500 millones en el sector eléctrico desde el 2002, pero sólo dos de unas tres decenas de proyectos se han completado, según datos de la corporación estatal de electricidad.

Comentá la nota