Fuerte caída de ventas en la ruta 9 tras la habilitación de la autopista

Desde que se inauguraron los dos tramos santafesinos de la autopista Rosario-Córdoba, la vida comercial de la ruta 9 ya no es la misma.
La caída de la circulación (en el peaje de Correa de 9 mil unidades ahora solamente pasan mil) trajo aparejada una fuerte disminución de las ventas cuyo mayor daño lo siente el rubro gastronómico.

   Los dueños de parrillas, rotiserías, maxikioscos, almacenes, surtidores y despensas alegan que a menos de un mes de habilitarse la doble traza el impacto fue mucho mayor del que esperaban, y trabajan en alternativas para "atraer a la clientela local".

   Pero los empresarios creen que para seducir a más clientes será necesario hacer profundos cambios. El más significativo pasa por dotar a la ruta 9 de una serie de obras para integrarla definitivamente al resto de la ciudad.

   La prioridad es reparar la deteriorada carpeta asfáltica, cuyo mantenimiento debió hacer la concesionaria. Las zanjas a la altura de los semáforos tienen una profundidad de 30 centímetros y las ondulaciones en las banquinas se tornaron muy peligrosas.

   También hablan de embellecer la zona, para lo que ya lanzaron ideas como la creación de un bulevar con cantero al medio, una mayor iluminación y otras obras conexas para crear un área comercial.

Resistir. Mientras tanto, los comerciantes soportan estoicamente el cimbronazo. Gustavo Galasso, dueño de la paqueta parrilla El Ceibo, perdió un 80 por ciento de las ventas. "Como no aguanto los costos fijos ahora abro solamente los fines de semana", comenta.

   "Entiendo que una salida podrá ser embellecer esta área para atraer a los clientes. Probablemente un bulevar con cantero y plantas, y más iluminación. Veremos qué es lo mejor. La Municipalidad inició una rueda de encuentros", cuenta Galasso. (ver aparte).

   Idéntico comentario hace Fernando, titular del shop de de la estación de servicio Dale Gas, quien se orienta por "urgentes arreglos de la ruta, que saquen los radares y también semáforos. El mayor problema lo vamos a tener en el verano cuando los autos ya no pasen por las vacaciones", opina con preocupación.

   "No puedo evaluar la caída en 20 días. Veremos si reducimos horarios y servicios en las vacaciones y durante semana santa que trabajábamos una barbaridad. Tengo que estudiarlo bien", dice Fernando.

   En efecto, muchos de estos comercios, como estaciones de servicios, parrillas y shops, trabajan a tiempo completo durante los meses de verano y fines de semana largo, ya que la ruta 9 es una de las rutas más transitadas hacia la provincia de Córdoba.

Mucho silencio. Otro de los negocios que sintió el efecto fue la rotisería y el comedor de Susana y Eduardo que está a pocos metros de la Dale Gas. "En ambos casos, y fundamentalmente los días de semana, la venta a pasajeros de la ruta llegó a alcanzar entre un 60 a un 70 por ciento. Actualmente es nula", sentencian.

   "La ruta 9 está totalmente despejada. El silencio le ganó al ruido. El tránsito de camiones es muy escaso (algunos que trasladan cereal al puerto llegan hasta la ruta 91, desde allí a la 34 y luego a la zona de San Lorenzo) y casi no vemos gente", agregan.

   Resaltan como dato anecdótico que algunos transportistas avisaban por teléfono su hora de paso, a efectos de encargar la comida y agilizar el viaje. "Desde la habilitación de la autopista no se recibió más ningún llamada de este tipo", cuenta Eduardo con preocupación.

   También el shop de la estación YPF acusó recibo a partir del uso de la autopista. Las ventas de café y comidas bajaron más del 60 por ciento, pero calculan que el expendio de combustible es mucho menor. "Hay una gran clientela de cañadenses en cuanto a la nafta y al gasoil", explican.

   Soledad, una vendedora del lugar, cuenta que los dueños están incorporando más servicios, como la preparación de menúes para los mediodías a precios accesibles. También se bajó el precio del desayuno para atraer a la gente del centro.

   "Ya incorporamos un cocinero para los platos. En breve estaremos lanzando una propuesta para los clientes. Al menos hay ingenio para enfrentar el momento", agrega de manera simpática Soledad que le pone buena cara al mal tiempo. l

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