Si fuera por la gente, Tabaré se queda

A tres meses de pasarle el mando al segundo político más popular de su país, José Mujica, el mandatario socialista cuenta con una aprobación record. Según los analistas, Vázquez se ubicó por encima de las etiquetas partidarias.
Al igual que Michelle Bachelet en Chile, su par uruguayo, Tabaré Vázquez, goza de una popularidad del 80 por ciento en el final de su mandato. A tres meses de pasarle el mando al segundo político más popular de su país, José "Pepe" Mujica, Tabaré cuenta con una aprobación record.

Según el sondeo de la encuestadora Factum, la mayor parte del respaldo del mandatario socialista proviene de jóvenes de entre 18 y 32 años, con un 85 por ciento. Por detrás aparecen las personas de más de 56 años (76 por ciento) y las que tienen entre 33 y 55 (70 por ciento).

Entre los votantes del Frente Amplio (FA), el bloque de centroizquierda que gobierna desde hace cinco años, la aprobación es del 96 por ciento, mientras que entre los seguidores de los partidos tradicionales (Colorado y Nacional), la popularidad llega al 63 por ciento y la desaprobación solamente al 19 por ciento. El 18 por ciento restante no opina. En el derechista Partido Nacional (o Blanco) un 65 por ciento apoya a Vázquez, mientras que en el Partido Colorado (centroderecha) el apoyo alcanza el 61 por ciento.

La anterior encuesta difundida en el país sobre la aprobación, obra de la empresa Equipos Mori y difundida hace 10 días, otorgaba al presidente saliente una aprobación del 77 por ciento, a Mujica el 62 por ciento y al vicepresidente electo Danilo Astori, el 66 por ciento. Es decir, que los tres líderes del FA son los políticos más populares. Ignacio Zuasnábar, director de Equipos Mori, explicó a Página/12 las razones por las que Tabaré tuvo un crecimiento vertiginoso. "Desde que el presidente anunció que no iba a postularse para la reelección –para ello debía modificar la Constitución– desactivó el frente interno y el externo. Además, en ese período tomó un par de posturas que le sumó apoyo en la oposición: vetó la ley de salud sexual y reproductiva que permitía el aborto e intervino poco en la campaña. Incluso fue crítico con Mujica cuando señaló que éste ‘decía estupideces’ al hablar de los políticos argentinos. Manejó una cuestión de equilibrio, de ubicarse por encima de las etiquetas partidarias y la opinión pública lo respaldó."

Según los analistas y el propio vencedor de los pasados comicios, la gestión del actual gobierno fue un factor determinante en la victoria del 29 de noviembre. "Durante la campaña Tabaré mostró los logros de su administración, como la reducción del desempleo, de la pobreza y de la indigencia", agregó Zuasnábar.

Por estratos sociales, el actual mandatario cuenta curiosamente con mayor popularidad entre la clase alta, un 84 por ciento, que entre la media (81 por ciento) y baja (78 por ciento). Por zonas geográficas, el oncólogo tiene menos apoyo en Montevideo (79 por ciento) que en el resto del país (81 por ciento).

Ayer, Tabaré extendió un agradecimiento profundo al pueblo de su país por el apoyo brindado en los cinco años de gobierno que concluirá el 1° de marzo de 2010, cuando entregará la banda presidencial a Mujica, en el segundo gobierno consecutivo de la coalición de centroizquierda. Vázquez sostuvo que si se continúa por la vía del trabajo mancomunado, Uruguay ocupará lugares distinguidos en el contexto internacional, sobre todo por la calidad de vida de su gente. "Hoy estamos todos disfrutando de un poquito más de un bienestar que el pueblo se merece", enfatizó. Al igual que Bachelet, que no se presentó a una reelección para las presidenciales –que terminarán de resolverse el 17 de enero–, Tabaré prefiere no hacer juicios definitivos sobre su actividad en el futuro. Al menos por ahora.

Comentá la nota