El 91% de los fueguinos no votó al ARI, Ríos quiere cambiar el rumbo.

Fabiana Ríos señaló la semana pasada ante medios nacionales que la derrota ayuda a ver de otra manera las cosas, a entender de otro modo la realidad, sobre todo en lo relacionado con el aspecto político y de gestión.
Fabiana Ríos evaluó la derrota electoral oficialista en la provincia indicando que el mismo domingo hizo la autocrítica. "El lunes posterior hicimos la reunión de Gabinete y el martes hicimos los cambios. Cuando uno está en gestión debe tomar medidas rápidas"

La mandataria dijo que ese resultado fue "un llamado de atención de la gente", aseguró, destacando que "Ha sido un año y medio muy difícil en la gestión y en virtud de eso la sociedad se expresa", reflexionó.

En virtud de esta frase y de creer que esta realidad a la que alude la Mandataria provincial, trasciende lo meramente declamativo, tendrá que encarar, quizás contra voluntad o forzada por la cruda verdad de las urnas, que posicionaron al 91% de la comunidad en la vereda opuesta a la del Gobierno del ARI, Fabiana Ríos y su grupo de asesores - funcionarios, un proceso de cambio.

La matriz ideológica, en un socialismo poco práctico, le ha hecho las veces de tobogán hacia el abismo a una propuesta política que hace tan solo dos años encarnó la esperanza, y que hoy solo es un grupo de buena gente con algo de ideología y muy poca capacidad de gestión.

Quizás esta realidad, cruda, dolorosa e irreverente, genere algún tipo de mutación en la interacción con distintos sectores que de uno u otro modo, han estado o están enfrentados políticamente con el Gobierno provincial.

El cisma producido por el 28 de junio, debiera empujar a Ríos y su gabinete a mejorar la relación con estos actores y solo por mencionar algunos, que a la postre son claves para lo que se viene en el 2011, y como llegue este Gobierno, que por el bien de una provincia y la sociedad que la compone, debe levantar vuelo, para preparar el camino de una gestión que en sí parece ser de transición.

Ríos deberá encausar en primer término a su gabinete, para poder entablar un diálogo serio con los gremios. Tendrá que respetar a los partidos políticos y hablar con los tres municipios.

El orden de estos acuerdos no es casual. Deberá en primer término solidificar un gabinete. Es clave que la Mandataria provincial logre amalgamar un equipo de personas que transmitan la sociedad tranquilidad, previsibilidad y seriedad. La ley de ministerios, que será estudiada por la Legislatura, es quizás en fusible que de el tiempo para que Ríos ensaye cambios de fondo.

Nadie cree en el enroque de funcionarios, Benegas por López, la cadena lógica, segundo por primero, aunque todavía no se sabe a qué es lo que se apunta con la asunción del ex funcionario de la gestión de Carlos Manfredotti, en una cartera que en el primer tramo de la gestión solo tiene para mostrar una interminable sucesión de viajes a Buenos Aires y promesas de obras.

Fourestier por Vargas en educación, un cambio con sabor a nada, otro segundo que asume la línea de mando, aunque tampoco se dijo para que. Sigue el Dr. Guillermo Aramburu, que de boca de propios y extraños, es sabido que pide a gritos irse del cargo, Rubén Banthje, que a partir de su asunción y con una excesiva verborragia solo aportó más caos, Ravaglia que habla mucho y no dice nada y como si esto fuera poco, el padre del convenio con los chinos, Eduardo D`Andrea, que se prueba ya el saco de ministro de la producción.

Sin profundizar demasiado en el gabinete, ni mencionar la acefalia en economía, otro párrafo merecen los ministros Grieco y Echazú.

Es necesario remarcar que la Gobernadora en persona tiene que jugar su última carta con los gremios. La última carta, porque después de ella no hay más nadie con quién hablar, pero Ríos sabe que con un gabinete sin fuerza, la única alternativa de poder que puede mostrar el Gobierno, es a ella misma hablando y negociando con los distintos sectores gremiales en un primer paso, porque el gabinete no transmite nada, entonces juega su última ficha.

Los operadores políticos de los partidos que salieron fortalecidos en la elección, la UCR y el PJ, además de Chispita Fadul, ya comenzaron a mover sus fichas. En el caso del partido de calle Elcano, trascendió que el Mandatario comunal riograndense ya no ve tan lejana la posibilidad de encarar un proyecto provincial de cara al 2011, "lo está analizando", dijo un muy cercano colaborador de Jorge Martín.

Esto genera en si un movimiento importante de cara al panorama provincial que se avecina, nadie duda la fortaleza política en Martín en la provincia, de hecho las encuestas de todos los partidos en las elecciones pasadas lo posicionan como el político de mejor imagen en Tierra del Fuego. En este marco, la cercanía de Ariel Pagella como presidente de la Unión Cívica Radical y hombre su riñón obligan a que la gobernadora hable con este sector que sin dudad es un fuerte bastión de la oposición, sin contar el valor del voto de Gabriel Pluis en la Legislatura provincial.

Lo mismo deberá hacer con el PJ, en medio de un proceso de juicio político y con el temperamento de los legisladores justicialistas, ligados absolutamente a Carlos Manfredotti, que como también es vox populi, busca estar de nuevo en el tapete provincial. Ríos también deberá establecer un contacto con este sector, porque si bien es cierto que en política nadie hace favores, también es cierto que nadie quiere cargar con el peso de la desestabilización de un Gobierno absolutamente débil desde el punto de vista institucional. Tendrá entonces, la Mandataria provincial, que ver, como es que capitaliza esta situación.

Otro de los ejes a considerar pasa por la relación con los municipios, a los que, sin dudas, de la mano de una absoluta carencia de planificación económica, va arrastrando a un descalabro económico, que le ha costado un pésimo dialogo con Río Grande, que reclama no solamente poder pagar los sueldos sino que también, clama por desarrollar el plan de gestión previsto, para lo que es necesario contar con el envío en tiempo y forma de los recursos coparticipables, que constantemente son la moneda de financiación de Ríos, certificado incluso por el propio contador de la provincia, que reconoció una deuda de la actual gestión, del orden de los 27 millones de pesos.

Con Ushuaia la relación es mejor, desde lo personal Federico Sciurano, tiene otro trato con el Gobierno, incluso muchas de las respuestas de Ríos para con Martín pasan por sacarse fotos con Sciurano. Pero también es cierto que el Mandatario capitalino ya habló de los fondos que ha gastado de los plazos fijos que la Municipalidad tenía y el algún momento deberá reclamar, por una cuestión formal, con más ímpetu el dinero de la comuna. Lo mismo pasa con Tolhuin, el Municipio económicamente más dependiente.

Es importante recordar que a modo de as en la manga Longhi, en medio de una negociación entre el Municipio de Río Grande y ASOEM mostró un decreto formado por Ríos donde se establecía que a diario se gotearían los fondos a los municipio en un 50 % del total, esto permitió un aumento salarial y actualmente eso no se cumple, asfixiando aún más las finanzas municipales.

La relación con los municipios es clave, por la importancia que estos tienen en el plano provincial. Pero los intendentes no fueron junto a Ríos a Nación. "un mal comienzo si es que quieren que algo cambie", aseguraron desde una de las comunas.

Sin dudas esta semana es clave para el cambio de rumbo que Ríos quiere imponerle a la gestión provincia, deberá transmitir signos claros hacia la clase política, pero esencialmente tendrá que mostrarle a la sociedad fueguina, que la provincia no es un barco sin rumbo, que hay un plan de gestión, que ese plan es realizable y que ella, la Gobernadora, junto a su gabinete son aptos para llevarlo a cabo.

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