La fruta perdería $270 millones

La medida de fuerza de los trabajadores y el bajo precio que paga la industria ponen en jaque la economía de los pequeños y medianos fruticultores de la región.
Cosechar la fruta y luego venderla a la industria juguera no es negocio para los productores por el bajo precio que obtienen, que no alcanza a solventar el costo que deben pagar para su recolección.

El problema se agrava porque si dejan la fruta sin cosechar corren el riesgo de que en la próxima temporada se produzca una sobrepoblación de Carpocapsa, la tan temida plaga que impide el acceso a mercados externos.

La medida de fuerza de los obreros del empaque -que impidió levantar la pera de las chacras en un momento clave- y los bajos precios que se está pagando por el jugo en Estados Unidos -el principal mercado del producto regional- son las causas que se esbozan para explicar la coyuntura.

Un estudio realizado por las cinco cámaras de productores de la provincia de Neuquén, las cuales integran la Federación de Productores, estimó en 80 millones de dólares las pérdidas que sufrirá el sector en la región por lo que están reclamando asistencia de los gobiernos. Neuquén adelantó que está preparando un sistema para alentar la compra por parte de las jugueras otorgando ventajas impositivas. En la provincia está la mayor productora de jugo del Alto Valle.

La pérdida de poco más de 270 millones de pesos representa tres meses de recaudación propia de impuestos que tiene la provincia de Neuquén, si se quiere hacer una comparación caprichosa.

El extenso estudio abunda en números y cálculos sobre el negocio de los productores y concluye que el costo de recolección es de 4,1 centavos de dólar por kilo, frente a los 2 centavos de retorno para manzana y 1 en el caso de la pera. “Esto hace muy difícil que el productor levante la cosecha, perdiendo la misma en la misma chacra”, se menciona en el informe.

La consecuencia inmediata es que se reducen las exportaciones y la actividad operativa, los salarios en la industria, la contratación de fletes de planta a puerto y el pago de impuestos directos al volumen comercial. Pero esto no es todo, debido a que también limita la contratación de personal en las chacras, incluso, -determina el estudio- las consecuencias de la crisis puede repercutir en menor producción en el 2010, siempre y cuando no se retire la fruta a tiempo del árbol.

El costo laboral

El estudio indicó que el precio oficial con el nuevo aumento salarial que obtuvo el sector, ubica el valor del bin (425 kilos) en 33 pesos. Lo que sumado al aguinaldo, vacaciones, impuestos y logística del proceso, proyecta un costo final de 14,3 centavos de pesos por kilo de pera o manzana.

En base a un dólar de 3,45 pesos el costo es de 4,1 centavos de dólar por kilo de fruta, en el que el 80 por ciento es costo salarial y de impuestos directos sobre salarios y combustible ligado a la logística, serían de 7 centavos de dólar.

Si la industria fue siempre el refugio para derivar fruta que no alcanza estándares de calidad para poder exportarla en fresco, esta temporada tiene condimentos que la hacen poco atractiva. El estudio de las cámaras señaló que por la crisis mundial y su afectación a la capacidad de compra sobre los jugos –caída de las compras a China desde Rusia, Alemania y Japón- y el alto stock de China que presiona para venderlo con precios muy bajos en Estados Unidos –principal destino de la exportación de jugo de Argentina- se proyectan precios irrisorios para la fruta argentina que no permite ni siquiera pagar los salarios de su cosecha.

Traducido en números, el informe indica que el fruticultor no podrá pagar los costos de recolectar unas 425.000 toneladas, reducción de jornales en la industria, caída en la producción industrial de 13,6 millones de galones de jugo con una merma en la recaudación impositiva. En definitiva un déficit económico para el fruticultor de al menos 80 millones de dólares, estimado sobre 29 centavos de dólar del costo de producción, menos el costo de cosecha y se multiplica por 448.000 toneladas.

Estudian beneficios impositivos

Se anunció que el gobierno neuquino tiene en marcha un plan para ayudar al sector frutícola.

Neuquén > El subsecretario de Desarrollo Económico, Javier Van Houtte, informó que está en marcha un acuerdo para solventar los costos de recolección y cosecha de la fruta. La medida se concretaría a través de un convenio entre el gobierno provincial y las industrias de jugo concentrado de peras y manzanas radicadas en Neuquén. La alternativa que está en análisis es cubrir el costo de recolección por parte del Estado, reconociendo a las empresas futuros compromisos de pago de tasas e impuestos.

Van Houtte planteó que “hoy el precio que puede pagar la industria a los productores no es suficiente para solventar los costos de cosecha” y afirmó que la firma de este convenio aseguraría “la recolección de toda la fruta, que no quedaría en el campo”. Señaló que “esta es otra erogación que haría la Provincia pensando, en este caso, básicamente en la previsión de problemas sanitarios que pudiera haber en un futuro”.

Otra de las medidas, vigente desde el 12 de febrero pasado, es la Resolución Nº 109/2009 del Régimen Transitorio para pequeños y medianos productores que acondicionan fruta con destino al mercado interno. La norma tiene vigencia hasta el 31 de mayo próximo y está destinada a pequeños productores con chacras de hasta 15 hectáreas.

La finalidad de esa medida es que “se habiliten los empaques en las chacras para adecuar las normativas del empaque para el mercado interno, lo cual hace que los productores chicos puedan acceder directamente cumpliendo las mínimas normas que aseguren sanidad e inocuidad alimentaria”, dijo Van Houtte.

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