Una fría charla de tres minutos entre Cobos y Cristina Kirchner

Tras meses de no hablarse, el vicepresidente la llamó a Londres para darle la noticia
Con su dolorosa muerte, y sin saberlo, el ex presidente Raúl Alfonsín logró lo impensado: que Cristina Kirchner y Julio Cobos volvieran a dirigirse la palabra luego de varios meses de silencio e indiferencia, aunque más no fuera para ponerse de acuerdo en cuestiones de protocolo en un momento histórico para el país.

Eran las 21.58 de anteayer en Buenos Aires cuando la presidenta Cristina Kirchner recibió en Londres, en medio de su gira internacional, una llamada inesperada en la madrugada británica. "Es el vicepresidente", le dijo Isidro, su secretario, en el hotel en el que se aloja la primera mandataria.

Después de unos interminables instantes de espera, Julio Cobos escuchó la voz fría y cortante de la primera mandataria. "Buenas noches, señor vicepresidente", dijo Cristina Kirchner, dando inicio a un diálogo breve y poco edificante entre los compañeros de fórmula de octubre de 2007, hoy ubicados en caminos casi opuestos.

Según quienes escucharon el diálogo a ambos lados de la línea, Cobos telefoneó a Londres para informarle de la ingrata noticia.

"Cuestión de respeto"

"Quiero hablar con la Presidenta, por una cuestión de respeto, y decirle lo que está pasando", le pidió el vicepresidente al secretario de Fernández de Kirchner, desde el quinto piso del edificio de la calle Santa Fe, tres pisos debajo de donde yacía el ex mandatario fallecido.

Recibió una respuesta algo destemplada. "Sí, sí, ya hablé con Ricardo Alfonsín", le respondió la Presidenta, haciéndole saber así que conocía la situación de Alfonsín.

Un rato antes, Cobos había coordinado el texto del decreto de honor número 250, que estableció luto nacional y los honores al ex mandatario, con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, en un tono bastante más amable que el que primó durante su charla con Cristina Kirchner.

Sin amilanarse, Cobos le informó sobre sus gestiones con la familia del ex presidente y la consultó sobre su eventual presencia en el velatorio o el sepelio.

El vicepresidente se ofreció allí para interceder ante la familia Alfonsín para postergar la ceremonia final y permitir así que Cristina Kirchner llegara a tiempo a las exequias en el cementerio de la Recoleta.

Recibió una negativa con escasas explicaciones como respuesta. "Lo dejo en sus manos y las de mis ministros", le dijo la Presidenta, según relataron allegados a ambas partes.

Desde el Gobierno coinciden en que fue Cobos quien llamó a la Presidenta, y no al revés.

"La Presidenta instruyó y ordenó a Cobos el contenido del decreto", afirmaron fuentes gubernamentales. En realidad, ya desde la mañana las autoridades del Senado, junto con Cobos y el presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner, habían comenzado a trabajar con los ministros del Gabinete en el texto que reglamentó los honores que se le darían al ex mandatario.

Final abrupto

"Buenas noches, señor vicepresidente", le dijo Cristina Kirchner a modo de finalización del diálogo. "Buenas noches, Presidenta", le contestó Cobos.

Al terminar el diálogo, un viejo militante radical le preguntó al vicepresidente cómo le había ido en su diálogo. "Bien, bien, todo bien", les contestó Cobos a sus ex correligionarios.

Fue el final abrupto de un contacto que duró poco más de tres minutos, antecedente de otra conversación breve y protocolar, la que sostuvieron Cobos y el ex presidente Néstor Kirchner con Ricardo Alfonsín y los senadores Gerardo Morales y Ernesto Sanz como testigos.

En ese diálogo, provocado por el vicepresidente, que se acercó al salón en el que se encontraba Kirchner, Cobos recibió una palmada afectuosa en un brazo. Bastante más que los repetidos "sí, sí", con los que la Presidenta le respondía sus consultas del otro lado del océano.

Fue un diálogo frío, en el que brilló por su ausencia el clima fructífero que el ex presidente Alfonsín hubiera deseado y que reclamó para la clase política en su última aparición pública, durante el festejo del 25° aniversario del restablecimiento de la democracia en el país.

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