El Frepam impuso su número "realista"

Siete a favor, cinco en contra. El oficialismo aprobó ayer el Presupuesto Municipal 2010 y la tarifaria para el corriente año. Realismo versus supervivencia, fueron las definiciones que las bancadas hicieron al momento de votar ambos temas.
La sesión extraordinaria del Concejo Deliberante, presidida por Guillermo Di Liscia, comenzó a las 9 y se prolongó por espacio de dos horas. Tras aprobarse unánimemente una modificación a la Ordenanza Fiscal, atinente a los intereses a pagar por tasas adeudas en los casos de contribuyentes no domiciliarios, a pedido del Frepam se trataron Presupuesto y Tarifaria 2010 en forma simultánea, aunque con la salvedad de que a la hora de votarse se hiciera de modo individual.

Marcos Cuelle fue el vocero oficialista y resaltó la importancia de la actuación municipal más allá de los servicios convencionales que presta. Citó la contribución en educación (subsidio al transporte escolar de pasajeros y tasas a establecimientos educativos), salud (comedores municipales) y seguridad (mediante acciones sociales de contención familiar).

El edil frepamista resaltó que el gobierno provincial "se hace el distraído" al momento de aportar fondos con esa finalidad social y citó como ejemplo la exigua partida que destina a comedores, para la recreación de los niños en las colonias de vacaciones o escuelas deportivas.

También destacó la faceta cultural promovida desde la comuna.

Cuelle cuestionó el nivel de coparticipación que con los años fue decreciendo hasta llegar al 24 por ciento de la masa de impuestos nacionales a distribuir en las provincias, con su incidencia en los presupuestos municipales, y la asistencia económica provincial de acuerdo al "estado de ánimo" del gobernador.

Pasó revista a los principales números para el 2010: de los poco más de 155 millones estimados en cuanto a gastos y recursos, 90 millones irán destinados a sueldos de los casi 1.800 empleados municipales, otros 12,5 millones para Clear, cinco millones para la compra de agua, para el riego 2,5 millones y medio millón para el subsidio del transporte escolar.

Con respecto a Aguas del Colorado, con una deuda comunal cercana a los cinco millones de pesos, pasará al rubro de "deuda flotante" durante el presente ejercicio, hasta tanto Torroba negocie con el gobernador Jorge un nuevo contrato para la provisión de agua del acueducto a la ciudad.

La postura del peronismo corrió por cuenta de Silvia Faidutti, quien remarcó que el presupuesto implica un plan de acción con metas a cumplir y que lo prioritario es definir esas líneas de acción.

Justificó el voto negativo de su bancada imputándole a la administración Torroba haber optado por la "supervivencia" y no por el "crecimiento" de la ciudad, que el intendente "carece de ideas", que no tiene un "modelo de ciudad" y que en comparación con años anteriores, la comuna capitalina "ha retrocedido".

Faidutti también planteó que el responsable del departamento Ejecutivo "subestimó las partidas presupuestarias" para hacerse con la diferencia y usarla a su antojo, y que los aumentos en las tasas eran "desmedidos e injustificados". Recordó que en los dos años de gestión municipal del Frepam, las tasas se incrementaron entre el 150 y 300 por ciento.

En la segunda vuelta de las alocuciones, tomó la posta el frepamista Gustavo Massari Copes. Refutó las objeciones de la oposición y recordó en qué condiciones (habló de "desvastación") se encontraba la Intendencia tras dos décadas de gobierno justicialista.

A su turno, el peronista Oscar Vignatti afirmó que los números municipales para el corriente año eran "conservadores" y que ocultaban un déficit de 24 millones, si se consideraba la deuda con Aguas del Colorado, el pago del jucio a Telefónica y los anticipos de coparticipación.

Anticipó que dentro de siete meses, cuando deba elaborarse el nuevo presupuesto, la realidad marcará que volverá a ser deficitario.

Aclaró que su bloque no había presentado un despacho de comisión en minoría, como le reclamó el Frepam, porque el presupuesto es una definición de la política de gobierno a desarrollar por el Departamento Ejecutivo, pero que contaban con un trabajo minucioso que lo incrementaba en 50 millones, a través de líneas de créditos de programas nacionales para obras o el mejoramiento de la cobranza de tasas.

Otro opositor que dijo lo suyo fue Eduardo Molteni, quien hizo una lectura política del Presupuesto y Tarifaria. "No se hizo nada en 2009 y no se hará nada en 2010", afirmó. Además, sostuvo que Torroba no tiene "ni compromiso, ni inteligencia" para buscar recursos y que el jefe comunal prefiere "esperar sentado una audiencia con el gobernador".

El último concejal que pidió la palabra fue Leandro Altolaguirre (Frepam). Reconoció que el presupuesto en discusión no era el que deseaba, pero lo circunscribió al "realismo" en el manejo de las cuentas por parte del intendente.

Siete concejales a favor y cinco en contra fue el resultado de las votaciones.

Con respecto a la tarifaria y su incidencia en el bolsillo del contribuyente, implicará que el frentista sobre calle de tierra deberá pagar un 14 por ciento más, mientras que quien vive sobre asfalto deberá afrontar un aumento del 18 por ciento.

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