Con los frentes marchitos

Muchos partidos armaron distintas coaliciones y en numerosos casos lo hicieron con fuerzas enfrentadas entre sí. Hay, además, sociedades curiosas como la del PI y el Modin en Formosa o la del PC y la UCeDé en Corrientes.
Hubo un tiempo en que así como los ciudadanos adherían a los partidos políticos que mejor los representaban ideológicamente, también los partidos se asociaban en frentes o alianzas con los que compartían algunas ideas centrales sobre modelos de país, políticas económicas y algunas otras cuestiones de importancia. Pero ahora un fenómeno que ya venía haciendo surco en los últimos años parece afianzarse en estos comicios: muchos de los partidos más chicos, incluso algunos que tuvieron sus días de gloria, hicieron en distintos distritos alianzas tan contradictorias que en ciertos casos hasta suenan disparatadas.

Entre todas las cosas que estallaron en 2001 en el país, también se hicieron añicos los partidos políticos, que habían comenzado su proceso de autodegradación en los ’90. A partir de allí se dio el fenómeno de los dirigentes políticos solitarios que juntaban un par de voluntades y se inventaban un partido propio a medida. Algunos de ellos tuvieron un brillo fugaz como Acción por la República, de Domingo Cavallo; Recrear, de Ricardo López Murphy, o Nueva Dirigencia, de Gustavo Beliz, y hoy aparecen aliándose con el mejor oferente en cada provincia. El mismo camino siguieron partidos tradicionales que en el pasado hasta supieron atraer montañas de votos.

Entre todos los casos el más llamativo es quizás el de la Democracia Cristiana. El partido que tuvo figuras como Carlos Auyero, Alberto Aramouni o Augusto Conte está aliado hoy a nueve fuerzas distintas y muy diferentes entre sí.

En algunos distritos la DC se presenta con lista propia y mantiene sus banderas, como en la Capital Federal, donde lleva como candidata a Guadalupe Noble, la hija del fundador del diario Clarín. Pero en otros tiene un recorrido tan zigzagueante: en Corrientes, Formosa y San Juan es kirchnerista; en Córdoba está con el gobernador Juan Schiaretti y en Jujuy con Carlos Snopek, ambos peronistas opositores al gobierno, y en Entre Ríos con el peronista Héctor Maya (enfrentado al oficialismo y al peronismo opositor, tanto que su partido se llama Partido Disidente). En La Rioja hizo una alianza con el ARI y en Río Negro y Tucumán con la UCR; en Santa Fe se unió a Carlos Reutemann; en Neuquén juntó fuerzas con el MID, y en Santiago del Estero está con el PRO.

Otro partido que puso los pies en todos los platos posibles es Recrear, la fuerza fundada por López Murphy, quien personalmente anticipó que en la provincia de Buenos Aires votará al Acuerdo Cívico y Social que lleva como candidata a Margarita Stolbizer. Ese partido seguirá en Catamarca y San Luis los pasos de quien fuera su fundador. En Buenos Aires, Capital Federal, Mendoza, San Juan y Tucumán Recrear integra el PRO. En Corrientes están con la lista que apadrina Julio Cobos; en La Pampa, con la de los Rodríguez Saá; en Córdoba con la de Schiaretti; y en Chaco con la lista kirchnerista de Jorge Capitanich.

Otro que no quiso dejar huérfanos de su presencia a ninguna de las fuerzas electorales importantes es el centenario Partido Demócrata Progresista, fundado por Lisandro de la Torre. En Buenos Aires y Santa Fe están con el Acuerdo Cívico y Social; en Corrientes con el radicalismo no cobista; en Capital Federal con el PRO, y en Formosa con el kirchnerismo.

Muy similar es la apuesta de la UCeDé, el partido creado por Alvaro Alsogaray y que le dio sustento ideológico y cuadros políticos al menemismo: en Buenos Aires y Entre Ríos se alió al PRO; en Capital Federal y Córdoba, al partido Es Posible de Rodríguez Saá; en Catamarca, al radicalismo, y en Corrientes, al kirchnerismo.

El Partido Intransigente que en las históricas elecciones de 1983 y 1985 congregó al grueso de la juventud y se convirtió en la tercera fuerza, donde no va con boleta propia repartió sus alianzas entre el kirchnerismo y el radicalismo, más algunos frentes puntuales con el Partido Comunista, el Partido Humanista o el Partido Socialista.

Mucho más amplio es el espectro que abarca el MID, el legendario partido de Arturo Frondizi y Rogelio Frigerio. El desarrollismo, al que muchos de sus ex militantes le ven puntos en común con el kirchnerismo. Paradójicamente, el oficialismo es la única fuerza electoral de peso con la que no hizo frente. Donde no compite en solitario firmó estas alianzas: en Buenos Aires, Capital Federal y San Juan, con el PRO; en Catamarca, La Pampa y Tucumán, con la UCR; en Corrientes, con la lista de Cobos; en Jujuy, con la del peronista disidente Snopek; en San Luis, con la de Rodríguez Saá; en Santa Fe, con la de Reutemann; y en Neuquén, con la Democracia Cristiana.

El Partido Conservador Popular, aliado histórico del peronismo oficial, tanto que una de sus principales figuras fue vicepresidente de la Nación acompañando a Héctor Cámpora en 1973, hoy conserva esa fidelidad en la mayoría de los distritos. Sin embargo, hizo dos excepciones: en Santa Fe va con Reutemann y en Corrientes con la UCR.

También una posición bipolar, aunque de coherencia antiperonista, tuvo el Partido Federal, fundado por Francisco Manrique, que en las elecciones de 1973 salió tercero con el 17 por ciento de los votos. En su caso va con el PRO en Buenos Aires y Capital Federal y con el radicalismo en San Juan y Santiago del Estero.

El Partido Nacionalista Constitucional eligió al kirchnerismo en Chaco y Formosa, al radicalismo en Catamarca, al PRO en Misiones, a Rodríguez Saá en Buenos Aires y a Cobos en Corrientes.

¿Y qué es de la vida de Acción por la República, el partido de Cavallo que casi gana la Jefatura de Gobierno en la Capital Federal? Como la UCeDé, priorizó el apoyo a los Rodríguez Saá tanto en San Luis como en la Capital Federal, pero en Corrientes prefirió acompañar a Cobos.

Nueva Dirigencia, el partido de Beliz, se sumó al kirchnerismo en 2003, pero hoy sólo lo acompaña en la Capital Federal y Jujuy. En Corrientes va con la UCR.

El Frente Grande, el partido creado por Chacho Alvarez, que fue tercero con más de dos millones de votos en la elección de diputados constituyentes en 1994, está con el kirchnerismo en Buenos Aires, Capital Federal y Corrientes. En Jujuy apoya a Snopek, opositor al kirchnerista Eduardo Fellner, y en Neuquén y Salta compite con candidatos propios.

Tampoco se salva de los saltos el joven Partido de la Victoria, fundado por Néstor Kirchner en 2002 como alternativa para una candidatura por afuera del PJ. En San Luis está en la lista de la UCR; en Misiones, con el PI; en Jujuy, con el Partido Humanista; y en La Pampa con el Partido Humanista y el PI.

En tal descalabro, si alguien dudaba entre votar al Polo Social creado por el padre Luis Farinello o a Recrear de López Murphy, el Frente Chaco Merece Más le da la solución. Quien se debatía internamente entre las banderas rojas y negras del PI o el verde oliva del Modin encontrará alivio votando al Frente para la Victoria en Formosa. Y quien soñó con un histórico abrazo entre Alsogaray y Fidel Castro podrá cumplir el sueño, simbólicamente, si vota al "Frente Correntino para el Cambio", donde la UCeDé y el Partido Comunista comparten boleta.

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