El frente opositor busca sumar fuerza en los distritos grandes

El radicalismo confirmó que su proyecto incluirá la vuelta al partido de los cobistas
Con los ojos puestos en 2009 y la palabra "poskirchnerismo" en los labios, el frente opositor que negocian la Coalición Cívica (CC), la UCR y el socialismo se entusiasma con arrancarle al Gobierno una victoria en distritos clave del país.

En la oposición creen posible una victoria en Córdoba, Capital Federal, Santa Fe y Mendoza, y buscarán hacer un papel digno en la provincia de Buenos Aires. Para ellos, lograr esos objetivos podría hacer la diferencia entre ganar o perder ante la Casa Rosada en las próximas elecciones, cuando se renueven la mitad de las bancas de diputados y un tercio de las de senadores.

La noticia de que la UCR se reunificará y recibirá en el partido a los seguidores del vicepresidente Julio Cobos (como anticipó LA NACION el jueves) envalentonó todavía más a los radicales, aunque hizo algunos ruidos entre sus eventuales socios de la CC y el socialismo.

"Es necesario cordializar a la gran familia radical, que está dispersa, pero que sigue existiendo, está viva", dijo ayer el presidente de la UCR, Gerardo Morales, al admitir públicamente su intención de sumar a los cobistas.

Enseguida aclaró que Cobos "no puede volver" al partido mientras sea vicepresidente, pero dijo que cuando cumpla su mandato hablarán del retorno. Esa fórmula busca mantener tranquilos a Carrió y a los socialistas, refractarios de la figura del ex presidente, y limitar todo el operativo retorno a una cuestión interna de la UCR.

Pero las peleas de cartel quedarán para 2011, y ahora todos se abocarán a organizar los distritos "bisagra". Los mayores esfuerzos los demandará la provincia de Buenos Aires, donde reina el peronismo.

Margarita Stolbizer (que en 2007 dejó la UCR para aliarse a Carrió) será la candidata estrella del distrito, pero ya avisó que no quiere ver ni cerca a sus ex correligionarios Leopoldo Moreau y Federico Storani. "Si la UCR propone a Cecilia Moreau [hija de Leopoldo] como diputada, Margarita se baja del acuerdo", graficó a LA NACION un operador de Stolbizer para explicar su postura intransigente sobre negociar con los viejos caciques.

Morales sabe de sus condiciones, y por eso, junto con la CC, intentará aislar a Moreau y lograr el apoyo de Storani para una renovación en la UCR provincial, condición sine qua non para que el acuerdo no naufrague.

Ya tienen el visto bueno de todas las demás corrientes radicales de la provincia, como la que lideran Ricardo Alfonsín, Juan Manuel Casella y Jesús Porrúa. El retorno de los cobistas (ex radicales K) que gobiernan las ciudades de Junín, Pergamino, San Pedro y Ramallo será otra excusa para barajar y dar de nuevo en los cargos partidarios y las candidaturas que irán debajo de Stolbizer.

En cambio, el aporte socialista en suelo bonaerense será casi nulo, después del éxodo de los socialistas K liderados por Ariel Basteiro.

En Córdoba el tema es un poco más sencillo. Elisa Carrió y el ex intendente capitalino Luis Juez (Partido Nuevo) anunciaron hace poco su alianza, y la jefa de la CC también tiene una excelente relación con el radical Mario Negri, que en las últimas elecciones para gobernador (quedó tercero, detrás de Juez) recibió su apoyo.

Aunque estaban distanciados, la crisis del campo reconcilió a Juez (aliado del socialismo local) con Negri, lo que deja el camino allanado para el acuerdo en la provincia.

Adelantados

"En 2007 Córdoba se anticipó a lo que va a pasar en 2009: Cristina Kirchner perdió y ganó Roberto Lavagna", se envalentonó el jefe del bloque de diputados de la UCR, Oscar Aguad, que se menciona junto con Negri como candidato para renovar su banca. En la lista de senadores, Juez es número fijo.

En Santa Fe, el Partido Socialista (PS) armó hace años un frente opositor con la mayor parte de los radicales de la provincia y hoy gobierna de la mano del socialista Hermes Binner.

El PS santafecino ya demostró que puede ganarle al peronismo; por eso tendrá la prioridad en el armado y las listas. Sin embargo, su desafío será convencer a Binner, que expresó varias veces su resistencia a apoyar el acuerdo con Carrió y Morales que busca su partido, conducido por Rubén Giustiniani.

En la Capital, donde pisa firme Carrió, los radicales aceptarán al candidato que ya eligió la jefa de la CC, el economista Alfonso Prat-Gay, y se sumarán a las listas figuras como Ricardo Gil Lavedra y Enrique Olivera, principales negociadores del acuerdo entre esos partidos.

Otra vez, algunos socialistas del distrito, como el diputado Roy Cortina, ya se rebelaron contra la posibilidad de integrarse a ese frente opositor.

En Mendoza, el acuerdo entre Cobos y la UCR local les devuelve la posibilidad de un triunfo. Ernesto Sanz, jefe del bloque de senadores de la UCR, será el candidato de consenso.

"COBOS NO APORTA A LA PAZ SOCIAL"

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, opinó ayer que el vicepresidente Julio Cobos "muchas veces tiene actitudes provocativas que nada aportan a la paz social". De esa manera, se sumó a la ofensiva contra Cobos iniciada el día anterior por Néstor Kirchner, que había dicho que su esposa, la Presidenta, le reprochaba la elección de su compañero de fórmula. Randazzo amplió que se había decidido aquella candidatura "porque se entendía que era una señal muy fuerte para formar una concertación plural de dos partidos tan tradicionales". Pero, añadió, después de su voto contra las retenciones móviles tuvo "actitudes que no fueron las correctas".

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