En el frente entre la UCR y la Coalición ya arrancó la pelea por las candidaturas

Los radicales quieren que Carrió encabece la lista en la Ciudad y resisten a Juez en Córdoba.
Margarita Stolbizer pudo haber ocultado, como lo hizo cuando se vio con Felipe Solá o como lo hace cuando se sienta a tomar café con Francisco de Narváez, la reunión de esta semana con un grupo de cobistas bonaerenses. No lo hizo porque prefirió dar un mensaje de independencia. Hacia Elisa Carrió -que no tolera que se negocie con Julio Cobos-, y hacia los referentes de la alianza entre la UCR y la Coalición Cívica. La movida es un símbolo de lo que ocurre en otras provincias. Cada eventual candidato atiende su propio juego y los celos por las candidaturas ya comenzaron.

El distrito que promete un combate de fondo es el porteño. Carrió anunció que su delfín será Alfonso Prat Gay, un economista con pergaminos en ámbitos intelectuales, pero por ahora sin vestigios de popularidad en la Ciudad. El radicalismo presiona para que Carrió modifique su postura: "La que tiene que jugar es ella. No hay dudas de que en los centros urbanos su figura tiene un gran reconocimiento. Prat Gay no es un hombre conocido", dice Federico Storani.

En el entorno de Gerardo Morales, el presidente de la UCR, piensan parecido, aunque por el momento no lo harán público. Cuando sea oportuno, archivo en mano, le recordarán a Carrió su apuesta por Jorge Telerman: "Le salió mal: los votos no son transferibles", dirán. Si hace falta, también plantearán la posibilidad que Prat Gay se someta a una interna con el constitucionalista radical Ricardo Gil Lavedra, uno de los principales artífices de esta alianza. Carrió se prepara para resistir. Sólo daría marcha atrás si Néstor Kirchner se postula en provincia.

En territorio bonaerense Stolbizer no tiene rivales. Sin embargo, su reunión con intendentes que responden a Cobos despertó resquemores. Los incondicionales de Carrió la cuestionaron y los radicales dijeron que la ex diputada se metió en una interna que no es suya. Pero en un encuentro frente a dirigentes que se desviven por sortear obstáculos, Morales advirtió: "Por más esfuerzos que hagamos en todo el país, la clave está en la provincia de Buenos Aires. Hay que hacer un acuerdo amplio".

En Córdoba también los movimientos se dan sobre arenas movedizas. El peronista disidente Luis Juez (ex aliado kirchnerista, hoy uno de los más acérrimos detractores) cuenta con el respaldo de la Coalición para liderar la campaña, en pos de una banca de senador. Los radicales lo miran de reojo, no aplauden sus chistes, pero admiten que el ex aspirante a la gobernación goza de la simpatía de una buena parte de la sociedad cordobesa.

La disputa mayor en Córdoba se dará en torno a la lista de diputados. Hay dos variantes: Oscar Aguad y Mario Negri. Los dos se arrogan el derecho de estar en la cima, el primero porque comanda el bloque de Diputados y el segundo porque preside la UCR en su provincia. "Carrió no se va a meter. Tendremos que dirimirlo los radicales, lo más orgánicamente posible", cuentan quienes participan de la interna.

En Santa Fe y Mendoza, los distritos que junto con la Capital, Buenos Aires y Córdoba suman el 75% del padrón del país, las discusiones electorales asoman algo más sencillas. En Santa Fe hay consenso para que Rubén Giustiniani busque la renovación de su banca de senador. En Mendoza, se vislumbra un acuerdo entre la CC, la UCR y los cobistas. Ernesto Sanz ya habló con Cobos y con Carrió para ser la única opción del espacio para renovar su butaca de senador.

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