El Frente Cívico pidió que echen a Cazabán.

Quieren dialogar con el oficialismo, pero como "gesto" piden la cabeza del secretario general de la Gobernación. Lo acusan del armado de una campaña sucia.
Los dirigentes del Frente Cívico Federal quieren hacerle sentir el rigor del resultado electoral al Gobierno provincial. Aunque aseguran que serán una "oposición responsable", dicen que aprovecharán el peso legislativo para aumentar los controles sobre el manejo de fondos provinciales, especialmente los dirigidos a los municipios. Y apuntan a imponer una agenda legislativa.

Pero van más allá: ayer le pidieron a Jaque que eche del gobierno al secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, a quien señalan como autor de la campaña sucia contra Ernesto Sanz. En principio hubo poco contacto con el oficialismo. Sólo el vicegobernador Cristian Racconto se comunicó con Jaliff y ambos acordaron dialogar para acordar temas centrales.

Aunque los nuevos legisladores recién asumen el año que viene, y la composición no cambiará demasiado, lo que quieren hacer pesar desde el cobismo es la contundencia del resultado.

"Hemos sido una oposición responsable y queremos ayudar. En estas circunstancias, donde el Gobierno ha quedado debilitado, nosotros pretendemos siempre que Mendoza tenga gobernabilidad y vamos a trabajar en esa dirección", aseguró Cesar Biffi, senador electo y jefe de campaña del Frente Cívico.

Pero a cambio de esa ayuda prometida, los cobistas piden gestos de parte de Celso Jaque. Y en este caso "el gesto" tiene nombre y apellido: Alejandro Cazabán.

"Esperamos que el Gobierno tenga gestos en esta dirección. Hemos sido víctimas de una campaña sucia gestada desde el propio Gobierno y Jaque tiene que separar a los responsables de esa campaña. Es Cazabán sin dudas el mayor responsable de eso. Es una decisión del Gobernador, él verá qué hace", dijo Biffi, quien hizo de vocero del sector.

Alejandro Cazabán fue quien motorizó la difusión de supuestas irregularidades cometidas en San Rafael durante la gestión de Sanz, cuestión que luego fue descartada por el Tribunal de Cuentas y Fiscalía de Estado.

Según dicen en ese sector opositor, el Gobierno necesita "muchos cambios en el gabinete, pero es una decisión exclusiva del Gobernador".

Otro de los desafíos lanzados al primer mandatario desde el Frente Cívico es que promulgue la reforma al artículo 198 de la Constitución que se votó el domingo (ver aparte).

Para hacer pesar el resultado electoral los radicales no van a esperar a que asuman los nuevos legisladores. De hecho en los próximos días van a insistir con su proyecto para aumentar la masa primaria de la coparticipación a los municipios. La intención es que se aumente entre 1,5% y 2% ese volumen de dinero, que significaría unos $ 180 millones más para distribuir entre los municipios.

Pero el objetivo político también trasciende esos números. "Vamos a controlar estrictamente las acciones de gobierno relacionado con los municipios", dijo Juan Carlos Jaliff, presidente de Consenso Federal. Los cobistas denuncian que hay discriminación hacia los intendentes opositores.

"Queremos que no haya más discriminación con los municipios que no sean del color político del gobernador y también los ATN, porque los últimos que se han otorgado han servido para favorecer a los intendentes de su mismo signo político o aquellos que lo utilizan como especulación política. Eso va a ser un gran paso para establecer el diálogo", dijo Jaliff.

Cómo siguen

El día después de una elección histórica encontró a los cobistas relajados, a pesar de que aún les quedan temas por resolver. Y en los próximos días habrá reuniones para diagramar una estrategia con el fin de capitalizar políticamente el respaldo logrado en las urnas el domingo.

La primera de esas reuniones será entre todos los legisladores del Frente (los actuales y los electos).

El Frente Cívico está formado por la UCR, Confe, el ARI, Fiscal y Unión Popular (peronismo disidente) y ahora ese bloque quedó ratificado como principal sector opositor. La duda es saber si responderá como bloque único en la Legislatura y el Congreso Nacional. Según explican, la intención es que todo quede nucleado como "Frente Cívico", aunque aún no está definido. La otra posibilidad es que haya un interbloque conformado por todos los partidos.

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