El Frente Amplio pelea voto a voto su mayoría en el Congreso

El oficialismo tiene un panorama complicado en el Parlamento. Empató en el Senado y en la Cámara Baja tiene que esperar el conteo de 32 mil votos observados. Este resultado será clave para quien sea elegido presidente en noviembre.
Son apenas 32.000 votos observados, pero serán claves en el futuro político inmediato de Uruguay. Ese es el número de sufragios que están siendo analizados con lupa por la Corte Electoral para determinar qué fuerza tendrá la mayoría en el Parlamento para los próximos cinco años. Según los datos disponibles hasta anoche, el centroizquierdista Frente Amplio, que ahora controla el Palacio Legislativo, estaría al borde de perderla si no logra reunir al menos un 48% de los sufragios que le aseguren el predominio, según dijeron varios expertos de consultoras requeridos por Clarín.

Ayer, la Corte Electoral confirmó que habrá un balotaje el próximo 29 de noviembre entre el candidato a la presidencia por el centroizquierdista Frente Amplio, José Mujica, de 74 años, y el ex presidente liberal y líder del Partido Nacional, Luis Lacalle, de 68 años. De acuerdo con el escrutinio definitivo dado a conocer ayer, el ex guerrillero sacó un 47,49% de los sufragios, mientras que su rival de centroderecha consiguió el 28,53% de las papeletas.

En un tercer lugar figuró el postulante por el tradicional Partido Colorado, Pedro Bordaberry, de 49 años, quien atrajo el 16,66% de las voluntades, en una elección estupenda, ya que logró casi un 8% más que en los comicios de 2005, cuando su partido registró la peor elección de su historia.

Los números pueden variar ligeramente con la cantidad de votos observados, pero no habrá modificaciones sustanciales, señaló la Corte.

Con estas cifras, el Frente Amplio deberá esperar al conteo definitivo para saber si logra conservar la mayoría parlamentaria.

Según proyecciones de los votos observados, hasta el momento podría obtener 15 de los 30 senadores (la cámara tiene 31 miembros, incluido el vicepresidente, que es el que desempata en las votaciones, y que obviamente todavía se ignora quién será) y 49 de los 99 diputados. El oficialismo frenteamplista tuvo la victoria en 11 de los 19 departamentos.

"Es un escenario difícil por la gobernabilidad futura", dijo a Clarín Gonzalo Kmaid, de la consultora Cifra.

"En verdad, el país está partido al medio ya que al 47% logrado por la izquierda hay que contraponerle el 28% del Partido Nacional y el 16% del Colorado, ambos de centroderecha", agregó por su parte ante otra consulta de este enviado Luis Eduardo González, de la empresa Cifra.

Los expertos dijeron que, en 2004, cuando hubo un problema similar con algunos votos observados, la Corte tardó más de una semana en revisarlos. Pero ayer, ante un pedido de los partidos que tienen que comenzar la campaña para el balotaje del 29 de noviembre, el organismo admitió acelerar sus procesos. De tal manera, podría haber un resultado en firme en unos días.

La determinación de la mayoría es fundamental no sólo porque resuelve el tema del equilibrio de poder interno en el Parlamento futuro. También porque incidirá en qué tipo de campaña harán los candidatos.

"Una cosa es si su partido tiene la mayoría asegurada y otra distinta es si será un partido que deberá negociar cada cosa que haga", comentó a este enviado Ignacio Zuasnabar, de la consultora Equipos Mori. "El mensaje de la campaña se arma de una manera distinta y es también diferente la estrategia general que adopten los candidatos", explicó.

El propio Mujica dijo ayer que "con un país partido a la mitad (el Frente Amplio por un lado y los partidos tradicionales por el otro) y cuando la mayoría parlamentaria está en cuestión, la negociación va a ser clave. Va a haber que negociar o negociar".

Ante este panorama tan complicado, ambos partidos ya comenzaron sus contactos para conformar alianzas y acuerdos programáticos a la luz del escenario que se abre con el segundo turno de noviembre.

En tal sentido, es fundamental si los votantes del Partido Independiente liderado por Pablo Mieres, que sacó el 2,5% de los sufragios, decide inclinarse por el Frente -partido que integró en el pasado- o resuelven acoplarse al Partido Nacional. Aparentemente, dejará en libertad a sus adherentes. También será decisivo el voto que pueda prestar a Lacalle el joven Bordaberry, quien en la noche del comicio dijo que, "a título personal", votaría por el líder blanco.

Con todo, Zuasnabar apuntó a un dato central que marcará el tipo de esfuerzo que deberá realizar cada candidato: "Las fronteras entre blancos y colorados son porosas. Es cierto que el aporte de Bordaberry puede ser importante para que Lacalle alcance a Mujica. Pero nadie asegura que el 17% de Bordaberry pase a votar al Partido Nacional". Las próximas horas serán decisivas.

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