El Frente Amplio no define su candidato y cae en los sondeos

El oficialismo debate aún si el sucesor de Tabaré Vázquez debe ser Astori o Mujica
MONTEVIDEO.- Cuando falta un año para las elecciones presidenciales y legislativas de Uruguay, la coalición de izquierda Frente Amplio quedó sumida en un bloqueo interno porque aún no logra definir al candidato que intentará suceder a Tabaré Vázquez, mientras que la oposición aprovecha para consolidarse como alternativa política.

Las encuestas de preferencias electorales muestran que la izquierda uruguaya retrocedió algunos puntos y ahora se ha estancado en torno al 40%, mientras que el opositor Partido Blanco (o Nacional) ganó adherentes. Los opositores están en un alto nivel de movilización, con actos públicos en Montevideo y el interior del país.

El ex presidente Luis Alberto Lacalle (1990-1995), que hace algunos años era visto como un político devaluado sin posibilidad de recuperación, aparece hoy como un duro rival para los frentistas. Los blancos están en una atractiva competencia interna que deberá definirse en las primarias del 28 de junio del año próximo. Las encuestas difieren sobre si la interna blanca la lidera Lacalle o el senador Jorge Larrañaga, pero coinciden en que la carrera es muy pareja, y eso genera un atractivo importante para esta corriente partidaria.

En tanto, el Partido Colorado, que es el otro opositor, ha quedado muy relegado en la competencia.

Según la última encuesta, realizada por el Grupo Radar, el Frente Amplio alcanza el 40% de las intenciones de voto; el Partido Blanco, el 34%, y el Partido Colorado, el 8%.

La discusión más compleja está en el Frente Amplio, que no se pone de acuerdo en la forma de ir a las primarias, con uno o más precandidatos, ni en los nombres de los postulantes y, sobre todo, en el rumbo que debe tener un segundo período de gobierno.

El Movimiento de Participación Popular (MPP), una subcoalición frentista que domina el Movimiento Tupamaro (MLN-T), quiere hacer valer su peso interno y torcer la orientación de gobierno más a la izquierda. Además, se ha entusiasmado con la posibilidad de que el popular senador José Mujica se convierta en presidente de Uruguay.

Tabaré Vázquez intentó resolver la discusión interna antes de que se diera a nivel público, cuando al final del verano pasado transmitió a Mujica que su sucesor debía ser el entonces ministro de Economía, Danilo Astori, y que el dirigente tupamaro lo acompañara en la fórmula, como vice. Mujica y el MLN-T no rechazaron la candidatura de Astori, pero propusieron que la fórmula fuera al revés: Mujica-Astori. Ayer habló de nuevo con ambos, con el telón de fondo de una crisis internacional que también golpea a Uruguay.

En las últimas semanas el debate en el Frente Amplio fue muy intenso, pero sin avance. Astori dejó el Ministerio de Economía y volvió al Senado para iniciar su campaña, pero sin aceptar que está en campaña.

Propuesta

Mujica, que había dicho que no se consideraba candidato, terminó proponiendo públicamente que el Congreso del Frente Amplio de diciembre no elija entre uno y otro, sino que habilite a los dos a competir en las primarias de junio. Y que sea candidato presidencial el que gane, y lo acompañe como vice el que pierda.

A Vázquez no le gusta esa idea. En el ámbito empresarial y en círculos financieros hay preocupación por un eventual gobierno manejado por Mujica y el MLN-T. Vázquez ha llevado su gobierno por un camino de izquierda moderada, por un lado, con respecto a equilibrios macroeconómicos, fomento a la inversión privada y estrategia de apertura comercial, y por otro lado, con planes de asistencia a indigentes y pobres, y con beneficios para asalariados y jubilados de ingresos bajos. Y Vázquez entiende que Astori es el que asegura la continuidad de ese proyecto. El MLN-T prefiere ?profundizar los cambios? para un gobierno ?más de izquierda?.

Comentá la nota