Un freno al ímpetu independentista

Un freno al ímpetu independentista
Al presidente Rodríguez Zapatero las urnas le depararon ayer una derrota en Galicia y un desafío en el País Vasco. El significativo avance del socialismo en Euskadi le otorga la llave para formar gobierno, pero, al mismo tiempo, arroja algunas incógnitas sobre el panorama político en el nivel autonómico y nacional.
A pesar del triunfo del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en las elecciones, el bloque nacionalista (PNV, EA, Aralar y EB) fue superado por los llamados partidos "constitucionalistas" (PSOE, PP y UPyD).

Es la primera vez que el bloque no nacionalista obtiene la mayoría absoluta en el Parlamento autonómico, un mérito del que, por tanto, sólo puede presumir Rodríguez Zapatero, que frena los ímpetus soberanistas del lehendakari (presidente) Juan José Ibarretxe, imposibilitado ahora para formar el gobierno tripartito de los últimos años (PNV, EA y EB).

Pero los constitucionalistas no son, ni mucho menos, un bloque homogéneo. A Patxi López, el candidato socialista, le hacen falta para gobernar no solamente los 13 escaños del PP (que ha perdido dos diputados, pero no ha sufrido la debacle que le adjudicaban los sondeos), sino el voto decisivo del diputado de Unión Progreso y Desarrollo (UPyD), el partido de la ex socialista Rosa Díez, que salió escaldada del PSOE hace unos años por sus planteamientos antinacionalistas viscerales.

El candidato del PP, Antonio Basagoiti, no va a dudar ni un segundo en darle el "abrazo del oso" a López y pondrá a su disposición sus votos en una hipotética sesión de investidura del socialista. Más agridulce será el apoyo de Rosa Díez, látigo del PSOE en el Parlamento nacional.

Pero si Zapatero se ha apuntado un tanto al romper la hegemonía nacionalista en el País Vasco, la aritmética del Parlamento local le puede deparar desagradables sinsabores en el nivel nacional. El respaldo del PNV en Madrid es crucial para un PSOE que no tiene la mayoría absoluta en el Congreso.

En la sombra de la ETA

Otro dato relevante del nuevo escenario político en el País Vasco es la ausencia, por primera vez, de representantes de formaciones proetarras. Ilegalizada Herri Batasuna -la rama política de ETA-, el veto judicial impidió que sus marcas electorales presentaran candidaturas.

El voto nulo, solicitado por la izquierda radical, fue respaldado por 100.000 personas (frente a 4000 votos nulos de 2005). El número representa un 8% de apoyo popular, cuatro puntos menos del caudal de votos alcanzado por los independentistas hace cuatro años. El resto de su electorado se ha diluido entre la abstención y otros partidos nacionalistas. Su futuro dependerá ahora de la capacidad de sus dirigentes para desmarcarse de una vez de la ETA.

* Patxi López : pese a no haber obtenido la mayoría, comandó el avance socialista y podría acceder al poder si lo apoya el PP. Nacido en 1959, López (en la foto, con Zapatero) abandonó la carrera de ingeniería para ingresar en la política.

* Desafíos : deberá limitar o ponerle freno al proyecto independentista que impulsaba Juan José Ibarretxe y neutralizar la acción armada de ETA, que ha roto todo puente de diálogo con el gobierno, luego de perpetrar nuevos atentados.

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